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Las nueve musas

Jaume Xifra. retorno a la contemporaneidad

“Signes et couleurs donnent un nombre convenu de formes possibles enregistrées dans la mémoire du computer. L’ordre dans lequel elles s’organisent découle  doit de la volonté de l’artiste, soit du  hasard à l’état pur selon un jeu rationnel”

 Pierre Restany. Catálogo exposición Jaume Xifra. Portraits. 1992

“Mirada pícara, despierta, inteligente, intuitiva y afable, Jaume Xifra sabia negociar y vencer al contrincante, generar complicidades, sinceridad y confianza. Siempre a punto para celebrar el sentido ritual de la vida y la amistad con un buen vino. De este sentido emotivo nacieron sus objetos rituales y numinosos de los que Alexandre Cirici decía que su finalidad era “satisfacer más necesidades sentimentales con la máxima simplicidad e introducir más fiesta, más poesía o más paz en la vida de los hombres”.

 Pilar Parcerisas. Homenaje a Jaume Xifra. Avui. 2014

 Con motivo de la exposición Du mot à l’image (De la palabra a la imagen) del artista Jaume Xifra celebrada en el Centro de Arte Contemporáneo de Saint Cyprien , localidad cercana a Perpignan, en 2001, Pilar Parcerisas refiriéndose a ella titulaba su artículo aparecido en el diario Avui de Barcelona: “El retorno de Jaume Xifra”.

Ahora, casi dos décadas después, la Fundación Vila Casas de Barcelona, en una de las cuatro sedes de las que dispone, concretamente en los Espais Volart, muestra  la primera retrospectiva realizada en la ciudad: Jaume Xifra. Home, natura, realitat, siendo la comisaria la crítica de arte, periodista e historiadora Pilar Parcerisas, gran conocedora del trabajo del creador catalán.

Jaume Xifra
Jaume Xifra

Xifrá está considerado como uno de los artistas conceptuales más importantes dentro del ámbito español y que,  junto a Joan Rabascall, Antoni Miralda, Benet Rossell y Dorothée Selz, entre otros, fueron los que introdujeron el arte conceptual en nuestro país a principios de los años sesenta, y que fueron denominados como “el grupo de artistas catalanes de París”.

Jaume Xifra (Salt. Girona, 1934 – París, 2014) es más conocido en Francia que en nuestro país, ya que estuvo viviendo en la capital francesa  más de cuatro décadas. De hecho, esta circunstancia suele ser habitual en el ámbito artístico, ya que también  se ha producido con otros creadores de renombre internacional, como por ejemplo Antoni Clavé, Xavier Valls, Vicente Rojo, Lluís Lleó y Jaume Plensa. Sin olvidar que a Pablo Picasso, en la mayoría de museos franceses, se le nombra como artista francés en lugar de español.  De todos modos es cierto que Xifra no se ha prodigado demasiado en mostrar sus trabajos en su país de origen, ya que en su biografía solamente aparecen exposiciones en Barcelona (Galeria Nova. 1973, galerías G y Ciento. 1976, Galería Alfonso Alcolea. 1991, donde exhibió la serie Computer Painting, en el Col·legi d’Aparelladors i Arquitectes Tècnics, 1992, con la serie Retrats), y en el museo gerundense de Salt (1992). En 2002, en el Centre d’Art Santa Mònica y en el desaparecido Centre d’Art Contemporani Metrónom, dirigido por el coleccionista Rafael Tous, se exhibieron Scanning y Deu retrats singulars, respectivamente. Serán sus últimas exposiciones en la Ciudad Condal, aunque en realidad, en territorio español, el público contempló por última vez su obra en el Centre Cultural La Mercè, de Girona, un año antes de su muerte. Como podemos comprobar en Madrid, por ejemplo, apenas ha expuesto, y sin embargo forma parte de la colección del Museo Reina Sofía. Una vez  ocurrido su fallecimiento, sus hermanos cedieron más de 200 obras al Ayuntamiento de su ciudad natal, y por ello el año pasado se celebró la exposición Home-Natura-Realitat en la Casa de Cultura Les Bernardes de Salt.

jaume Xifra. Home, natura, realitat

Antes de centrarnos en el contenido de la exposición de la Fundación Vila Casas, considero que es necesario conocer su trayectoria artística, ya que permitirá entender mejor cuál fue su relación con el país vecino, en lugar de vivir y trabajar en Barcelona, tal como hicieron otros compañeros y amigos de su generación, caso de Ràfols-Casamada o Guinovart, aunque eran un poco más mayores que él, que también residieron un tiempo en la capital francesa con motivo de la beca que les concedió el Instituto Francés, pero en cambio regresaron a su país una vez finalizada la misma. De hecho, su marcha a Francia fue a los 24 años, una vez cursado sus estudios de Tecnologia, donde trabajará de tornero en Marsella. Pero no será hasta 1962 que se instalará en París, donde frecuentará el Atelier Populaire des Arts Plastiques. Un año más tarde será asistente de los escultores Apel·les Fenosa y César –uno de los integrantes del Nouveau Realisme-. Durante el período 1966-1978 recibe clases de cine en el departamento de audiovisual de la École Pratique des Hautes Études de París. En esta  época conoce a Joan Rabascall a través del crítico de arte Pierre Restany , creador junto con Yves Klein del Nouveau Realisme. La pintura, la instalación y el cine serán los tres ejes en los que se moverá a partir de aquel momento.

Antes de interesarse por el arte conceptual su trabajo se basaba principalmente en el campo de la pintura, empleando el espray y el pochoir, también denominado stencil, que se diferencia de la habitual plantilla, debido a que es una técnica muy depurada que sirve para realizar mejores ediciones limitadas de grabados  en plantillas. En 1968 Xifra viaja a Chile donde se interesará por la cultura popular del país, pero al poco tiempo regresa a París, adentrándose en el terreno del arte conceptual, sobre todo a través del rito y la ceremonia, tal  como se puede comprobar en las series Relicarios y Objetos rituales. A partir de ese momento entra en contacto con Antoni Miralda, Joan Rabascall y Dorothée Selz, efectuando exhibiciones, ceremonias y fiestas de carácter ritual en diversas ciudades francesas, alemanas y suizas durante el período 1969-72. En 1970 realiza el cortometraje  Calidoscopio, junto con Benet Rossell.

A partir de 1970 realiza diversas series sobre un mismo tema: los objetos Imposibles e Irreversibles, que se muestran  en diferentes galerías y espacios expositivos, principalmente de Paris. Asimismo, junto con estos objetos efectúa prácticas de acciones y de rituales. Todo ello lo irá aplicando hasta finales de los setenta. Mientras tanto, en 1974, se dedica a la labor de docente en la Ècole Nationale des Beaux Arts de Dijon, hasta 1986. Un año más tarde obtiene la nacionalidad francesa.

Jaume XifraEn 1985 siente interés por aplicar aspectos relacionados con el ámbito computacional, desarrollando un juego de permutaciones “teóricamente reguladas a partir de combinatorias interactivas de tres familias de signos sobre el tema del retrato”, denominadas Computer Painting. En 1986 ejerce de profesor en la École Nationale Supérieure d’Arts de Paris-Cergny-Pontoise, hasta 1996. Respecto al mundo del cine, aparte del mencionado trabajo de Calidoscopio, rueda Atrás Etíope (1977) y Misere (1979). En ambos participa Benet Rossell, y en el último también aparece Antoni Miralda. Posiblemente el film Boum¡ Boum¡ En avant la musique¡ (1974), sea el más interesante de todos ellos, sobre todo por ser muy crítico y militante, ya que existe un “espíritu crítico antimilitarista del grupo de artistas de Paris… donde Xifra juega el rol del Mariscal Foch, militar destacado de la Primera Guerra Mundial donde se parodia la figura del militar de la retaguardia”.

Jaume XifraPara Pilar Parcerisas la figura de Jaume Xifra ofrece diversos aspectos que lo identifican como un creador muy singular, destacando “su versatilidad y riqueza en habilidades manuales y tecnológicas que hacen difícil encontrar una definición justa de su personalidad. Mecánico tornero de oficio, convertido artista, inventor, y un gran pedagogo. Infatigable trabajador, rebelde y anticonformista, practicó todos los oficios del arte y del no arte”. Considero que esta definición que hace la comisaria sobre la figura de Xifra representa muy bien la manera de hacer y crear de un artista que, como he mencionado anteriormente, no ha gozado del reconocimiento necesario en su país de origen, aun siendo un personaje tan interesante y creativo, que ha ejercido una influencia muy destacada en el arte más contemporáneo de nuestro país, ya que en el período de los 60-70, los artistas se sentían atraídos por el informalismo. Precisamente Maria Lluïsa Borrás, resaltaba que “las obras de Xifra son enigmas o reflejos de una sociedad conflictiva, incomprensible e injusta de la que él no quiere dejar de dar testimonio”.

Jaume XifraRespecto a la exposición Jaume Xifra. Home Natura Realitat, el público asistente verá a un artista que aparentemente no parece que sea el mismo, sino como si fueran varios a la vez. Ello se debe, como también ha ocurrido con otros creadores, a que a lo largo de sus trayectorias han desarrollado etapas muy diferentes, que, por otro lado,  es lógico que ello sucediera, ya que los artistas cuando viajaban a mediados del siglo pasado iban observando y a la vez absorbiendo todo lo que acontecía a su alrededor, interesándose por las tendencias y artistas del momento, sobre todo en una época en la que a España apenas llegaba información de lo que pasaba en Europa o en Estados Unidos respecto a determinados movimientos como el expresionismo abstracto, el arte conceptual o el arte povera, entre otros. En el caso de Xifra su estancia en Paris coincidió con el auge del arte conceptual, aunque posteriormente se iría inclinando por otros planteamientos creativos.

Jaume Xifra. Impossible. 1967

La muestra se divide en los siguientes apartados: El trazo de lo informal. 1960-1964; Crítica a la sociedad de consumo. 1965-1966; El objeto crítico. 1967-1968; El objeto ritual. Relicarios y objetos numinosos. 1969-1971; Ceremoniales y acciones rituales; Objetos imposibles e irreversibles; La máquina de pintar. Scanning y Cine. Como se observa, el artista se siente atraído por aspectos y situaciones en las que una gran parte de los creadores coetáneos trabajaban, y por ello los incorpora a sus obras. En conjunto son más de cinco décadas de producción artística a través de 70 obras que sirven para entender mejor cuál ha sido su contribución a la Historia del Arte de nuestro país.

En El trazo informal se aprecia su preocupación por el expresionismo abstracto en su versión europea, ya que se exhiben dos pinturas sobre tela de los años 1964-1965, momento en que ya reside en Paris. Son obras en las que se “inclina por valorar la dimensión espacial y matérica, con superficies monocromáticas en las que el dorado contrasta con el negro”. De hecho, estas obras insinúan la aparición de unos ventanales, que si dejamos fluir nuestra imaginación, se acercan al mundo oriental, en este caso árabe, pero con la salvedad de que aparecen rascados y punteados que lo aproximan al italiano Lucio Fontana.

Jaume XifraEn el apartado siguiente, en el que solamente  aparecen obras de los años 1965-1967, se produce un cambio notable que tendrá un impacto considerable, ya que se basa en una Crítica a la sociedad de consumo, cuestión ésta que no sólo atañe a la época actual, sino que cincuenta años atrás ya era motivo de preocupación en los artistas, como personajes avanzados de su tiempo. A nivel cronológico es el paso precedente a los hechos ocurridos en la capital francesa en  Mayo del 68.

Xifra se acerca a otro de los movimientos artísticos de aquella época como es el nouveau réalisme , en el que predomina la idea del objeto industrial que la propia sociedad del consumo origina. Son obras en las que aplica la técnica del pochoir, gracias al empleo de plantillas y espráis, en las que “acumula imágenes recortadas de rostros y objetos que encuentra en revistas ilustradas y en catálogos de publicidad, utilizando sus contornos y siluetas como una plantilla de pochoir”. El uso del espray también aparece en las huellas de insolaciones sobre papel o bien en los vinilos estampados. O sea, el uso de estos materiales industriales está relacionado con el mundo del consumo y en consecuencia es producto  de la cultura de masas.

XifraA finales de los sesenta, concretamente entre 1967-1968, ya aparece el Xifra conceptual, tal como se percibe en El objeto crítico, ya que se exhiben algunas obras que no son propiamente pinturas y esculturas, sino simplemente objetos entre kitsch y elementos ya usados pero que les da otra función. Son obras que hacen referencia al mundo neodadaísta, en los que la propia obra de arte es “un gesto, un acto, en un acercamiento del arte a la vida y a la sociedad”. Las obras Couronne pour la Grèce (1967), La Vide de Klein (1967) y Morceau d’art pas encore reconnu (1967), retratan fielmente la situación política que se vivía en aquellos años en cualquier parte del mundo.

En El objeto ritual: relicarios y objetos numinosos, coincide con su viaje a Chile en 1968 donde explora la cultura popular del país, instalándose en Villa Huaquén, del escultor parisino Jean-Pierre Béranger  quien dirige los talleres de tejido, madera y cuero. Este conocimiento adquirido sobre el socialismo del arte le lleva a adentrarse en el terreno del arte ritual y ceremonial, señalando que sus tradiciones y manifestaciones religiosas de aquella zona “estaban impregnadas de un fuerte sentimiento sagrado, de muerte y erotismo contenido”.   Pero no sólo Xifra se siente atraído por estos temas, sino que otros artistas reclaman una vuelta a los orígenes, o lo que es lo mismo, a los rituales.

Jaume XifraLas dos siguientes secciones se centran en la parte más conceptual del artista, caso de Ceremoniales y acciones rituales  y de Objetos imposibles e irreversibles, que abarcan los períodos 1969-1978 y 1972-1976, respectivamente. El primero se refiere al momento en el que Jaume Xifra colabora con Miralda, Rabascall, Rossell y Selz, realizando diversas acciones rituales ya como integrantes del grupo de artistas catalanes en París. Emplean para sus acciones un guión en donde aparecen desde máscaras, globos y vestidos hasta el humo o la música, concibiéndose un universo  colectivo al aire libre. Concretamente en los Ceremoniales, el dúo compuesto por Miralda-Selz, “contribuye con  la comida de colores, dentro de la corriente del eat-art enmarcado dentro del nouveau réalisme, Rabascall en la parte gráfica y Benet Rossell en la filmación”. En conjunto, el color y el objeto son los máximos protagonistas de la mayoría de sus acciones.

En cuanto al segundo apartado, se advierte su devoción por el artista surrealista y dadaísta Marcel Duchamp a través de varias de sus obras, creando objetos imposibles e irreversibles, aunque emplee objetos de uso cotidiano, pero dentro de un contexto que los hace no funcionales. En 1977 realizó una retrospectiva en el Musée Galliera de París, en el que se mostraron una serie de “trucos que desvían el sentido y el uso del objeto hacia una situación absurda e irrisoria”.  Son obras en las que la participación del público es importante, ya que puede destruirlas o simplemente modificarlas. Se trata de vulnerar las normas “del mercado del arte que considera la obra de arte un objeto intocable  y casi sagrado”.

XifraEn la sección Scanning se exhiben un gran número de obras en las que se observa un regreso a la pintura, distribuidas en tres espacios: La máquina de pintar. 1978-1985, Retratos psicomórficos. 1985-2005 y Periodo “Stochastique” . 2006…. Durante los años 80 se siente atraído por el retrato, más concretamente son autorretratos, en los que su rostro es el protagonista, pero desde una perspectiva que deforma la realidad que, sin ser cubista, multiplica y gira los diversos elementos que configuran el rostro, donde la aplicación del color en ellos también es notable. En 1990 presentó en la barcelonesa galería Alfonso Alcolea una exposición de Retratos psicomórficos, de los que Maria LLuisa Borrás destacaba que “en cada una de ellos expone el resultado (la pintura) junto al esquema de trabajo realizado mediante la computadora (un programa “free hand”, es decir aleatorio)”.

 Más adelante, se muestran una serie de piezas cronológicamente amplias, en las que parte de nuevo de los pochoirs y el espray, donde aparecen un número considerable de retratos psicogenéticos. Xifra “propone en una mesa/parrilla un conjunto de dieciséis formas, con sus particularidades de dimensión, forma, orientación, colores y situación posibles”. Y, finalmente, en Stochastique, los retratos son más sofisticados, usando unos colores más deslumbrantes gracias a la tecnología, que le proporcionan una serie de formas tridimensionales, cercanas al terreno escultórico.

En cuanto al Cine, la relación del artista con el séptimo arte proviene de sus primeros años parisinos, ya que estudió cine con Jean Rouch, compartiendo las clases con Rossell. Ambos rodaron Calidoscopio (1971), una película experimental en la que también participaron el músico Carles Santos con los sonidos y Rossell con sus microdibujos. Xifra colaboró con un calidoscopio creado por él. En 1977 Xifra  hace el papel de actor, vestido de militar en la película Atrás Etíope dirigida por Rossell. Asimismo, colabora en otro film de Rossell y de Miralda, Miserere, en el que desempeña el papel de un personaje que viaja a partir de sus recuerdos de guerra. Otro film, en este caso Boum, boum, en avant la musique (1974), Xifra hace de Mariscal Foch, Miralda de soldado raso y  Restany de Mme. Clémenceau. Se filmó en diversos lugares, entre ellos su propio taller. Todas las películas tienen una connotación antimilitarista.

Con motivo de su muerte en 2014, Pilar Parcerisas le rendía homenaje en su columna semanal Art & Co del diario Avui, destacando algunas de sus virtudes. “Xifra era muy ingenioso, creador de mecanismos, métodos y formas que permitieran la aleatoriedad del juego, del azar y la participación de los otros. Le apasionaba la antropología y le importaban las personas. Por ello los retratos psicológicos, participativos y terapéuticos con los que había conseguido un maridaje entre tecnología, psicología y ciencia todo creando programas interactivos que aportaban una visión del arte y la antropología en clave de juego”.

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Ramon Casalé Soler

Ramon Casalé Soler

Ramón Casalé Soler (Barcelona. 1955)

Museólogo, historiador y crítico de arte

Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)

Miembro del Consejo Internacional de Museos (ICOM)

Licenciado en Geografía e Historia, especialidad en Historia del Arte (Univ. Barcelona)

Máster en Museología y Patrimonio Cultural (Univ. Barcelona)

Curso de Anticuario (Barcelona)

He formado parte de la Junta Directiva, con el cargo de Tesorero, de la Asociación Catalana de Críticos de Arte (ACCA), durante el período 2001-2016

Colaborador del programa de radio “Formas y Ängulos en las cadenas Onda Cero y COPE de Barcelona durante 7 años

Excoordinador de Artes Plásticas del Museo de la Marina de Vilassar de Mar (Barcelona)

Exdirector artístico de la Galería de Arte Sant Pol Art, de Sant Pol de Mar (Barcelona)

Fui corresponsal en España de la revista italiana ARTE IN de Venecia durante 20 años

Formaba parte del Comité de Redacción de la revista digital Mur Crític (ACCA)

Actualmente también soy crítico de arte de la revista BONART de Girona, de la revista ARTE por EXCELENCIAS de La Habana, de la revista digital EL TEMPS DE LES ARTS de Valencia , del periódico L’INDEPENDENT DE GRÀCIA de Barcelona y del FULL INFORMATIU de la Societat Catalana d’Arqueologia de Barcelona.

Asimismo, he sido crítico de las revistas Batik, Arte Omega, Marte de Barcelona, Papers d’Art de Girona, Zerovuittresquaranta y Vilassar Actiu de Vilassar de Mar (Barcelona), entre otras publicaciones, desde los años 1987 hasta la actualidad

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