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Walter Benjamin. Las maletas de la Historia

“Más bien habrá que dejar implacablemente sentado que sólo en casos aislados se ha logrado captar el contenido histórico de una obra de arte de tal modo que en cuanto tal obra de arte se nos haga por ello más transparente. Toda solicitud por una obra artística será vana, si el conocimiento dialéctico no alcanza su sobrio contenido histórico”.

Walter Benjamin. Discursos interrumpidos I

memorial walter benjamin

El filósofo e historiador del arte Walter Benjamin nació en Berlín en 1892 y murió cuarenta y ocho años más tarde en Portbou, pueblo fronterizo con Francia, concretamente el 27 de septiembre de 1940, al poco de finalizar la Guerra Civil española, ya que se suicidó en el Hotel Francia al saber que sería detenido por la Gestapo y que sería devuelto a su país de origen. En 1994 se inauguró en Portbou el monumento Pasajes, obra del escultor  israelita Dani Karavan, con motivo del 50 aniversario de su muerte. El nombre que  eligió Karavan no hace referencia solamente al paso de Benjamin por Portbou en  su exilio, sino también por una obra inacabada del pensador alemán. El artista ha sabido adaptar la obra con el entorno natural, integrando elementos abstractos relacionados con el paisaje ampurdanés.

Walter Benjamin

Con motivo del 125 aniversario de su nacimiento se expone en el Espacio Balcón de Arts Santa Mònica de Barcelona Las maletas de Walter Benjamin. Dispositivos migratorios, que anteriormente se pudo contemplar en la sala de aduanas de la estación ferroviaria internacional de Portbou, actualmente cerrada al público, así como en Madrid, en la Casa Velázquez/Academia de Francia en España. He tenido la ocasión de visitar las exposiciones de Portbou y Barcelona, y en ambas he tenido la sensación de estar delante de una situación que se sigue repitiendo en muchos lugares del mundo y que parece no tener solución, si nos atenemos a los continuos conflictos existentes. En el caso de Portbou he notado una sensación de tristeza y pesar imaginándome lo que debía sentir el filósofo alemán después de haber cruzado a pie los Pirineos, sabiendo que al poco tiempo sería detenido.

Walter Benjamin proviene de una familia judía. Su padre era marchante de arte y propietario de una tienda  de antigüedades. Su formación la realizó en las universidades de Berlín y Friburgo donde estudió Filosofía. En 1914 fue presidente de la Asociación de Estudiantes Libres de Berlín, que denunciaba la política del nacionalismo alemán. Cinco años más tarde se doctoró cum laude con el ensayo El concepto de la crítica de arte en el romanticismo alemán. En 1929 se marcha de Alemania durante un largo periodo de tiempo debido al ascenso del partido nacionalsocialista. Emigró a París donde colabora con otros filósofos, entre ellos  Adorno, Horkheimer, Lukács y Hesse. En 1938 Theodor Adorno y su esposa le aconsejan que se vaya con ellos a Nueva York, pero él les respondió que “hay posiciones por defender en Europa”. Durante el transcurso del año siguiente sufrió diversos problemas, desde que la Gestapo le retiró la nacionalidad alemana hasta el hecho de su internamiento en un campo de concentración, aunque luego pasó a un campo de trabajadores voluntarios en Nevers. En 1940 abandonó París, coincidiendo con la entrada de los alemanes en la capital francesa. Al margen de Discursos desconocidos y Sobre el conocimiento de la historia, otras obras importantes de Benjamin son Las afinidades electivas de Goethe, Origen de la tragedia alemana, Sobre algunos temas en Baudelaire, Imaginación y sociedad

La comisaria de todo el proyecto es la historiadora y crítica de arte Pilar Parcerisas, hasta hace poco vicepresidenta del CONCA (Consejo Nacional de las Artes de Catalunya), que ha reunido un número importante de obras creadas por estudiantes y artistas residentes en diferentes escuelas de bellas artes, como son la Weissensee Kunshochschule de Berlín, la École des Beaux-Arts de Burdeos, la Escola Llotja d’Arts i Disseny de Barcelona, y la Casa de Velázquez de Madrid. En total han colaborado una treintena de artistas. La organización y la producción es de Arts Santa Mònica, del Departamento de Cultura de la Generalitat y de la Asociación  Pasajes Cultura Contemporánea de Portbou.

El motivo de la muestra  es un intento de reconstrucción de la historia perdida, proponiendo a “los estudiantes y artistas residentes expresar sus propios interrogantes inspirándose en las Tesis de la filosofía de la Historia. El resultado es una muestra entre el documento y la ficción, en que las maletas imaginarias destacan tanto la historia de Walter Benjamin como la concepción de su pensamiento”.  Por ello, la maleta como objeto de uso cotidiano, no deja de ser un testimonio de una parte de la historia de la filosofía contemporánea, ya que se cree que en ella había el último texto escrito por Benjamin, Tesis sobre la filosofía de la Historia, con sus correcciones y retoques. La pesada maleta fue inventariada en el Juzgado de Figueres, aunque posteriormente no se llegó a encontrar, lo que acrecienta  aún más el  misterio sobre ella.

 Las maletas de la Historia

La distribución de la exposición en las diferentes salas de Arts Santa Mònica gira en torno a cada una de las propuestas de los diferentes colectivos presentes. Los estudiantes de Barcelona se han basado en Portbou como epicentro de la memoria, el exilio y el paso de la frontera de Benjamin. Los de Burdeos  se han decantado por explorar e investigar con  la tesis de la filosofía de la historia, relacionándola con la historia del siglo pasado. Dentro del libro se ha trabajado más el apartado de la tesis VII que hace referencia a los bienes culturales, de la que  Benjamin señala que, “No hay documento de la cultura que no lo sea también de la barbarie”. Los estudiantes berlineses especializados en medios digitales  han tomado el texto Angelus Novus, -que también es una acuarela de Paul Klee de 1920-, adentrándose en el significado de la historia y el progreso. Finalmente, los residentes de Madrid, a diferencia del resto, son artistas emergentes, ya que han finalizado sus estudios, se han preocupado en mostrar la maleta como elemento conductor para desarrollar sus teorías respecto “al concepto de frontera y de la Historia como acumulación de reliquias y bienes patrimoniales”.

Como es obvio se trata de una exposición plenamente conceptual, donde la instalación, la fotografía, la pintura, el dibujo, el video y la escultura se fusionan para crear un espacio heterogéneo por sus propuestas estéticas, pero a la vez, es un espacio homogéneo por el contenido real de un elemento determinado  por el que gira toda la exposición:  la maleta, que aparece representada de diferentes maneras.

Chantal Benjamin, trabajadora social y nieta del filósofo alemán, advierte que la exposición de Portbou, tenía un atractivo especial por el lugar donde se celebraba, tanto por la arquitectura de la estación, que recuerda a otras de la misma época, como es la de Francia de Barcelona, como por sus dimensiones, ya que “las vías de tren convergentes recuerdan las fronteras que se fusionan, unas fronteras que en tiempos de guerra han definido unos relatos históricos entrecruzados posiblemente guardan recuerdos o documentos que dan fe de la historia”.

Pilar Parcerisas plantea en esta exposición la influencia de Benjamin respecto a las artes visuales desde la perspectiva histórica, siendo la maleta el hilo conductor de toda la exposición, como también lo son las ciudades elegidas: Berlín –lugar donde nació-, Burdeos –importante ciudad francesa,  y como país lo acogió de refugiado político-, Portbou –localidad situada en la frontera española con Francia, donde se suicidó-. Para Parcerisas “el concepto de historia apuntado por Benjamin es totalmente actual. El influjo que este pensador tiene hoy en día en el ámbito de la práctica de las artes visuales ayuda a los estudiantes a hacer un trabajo de investigación y de interpretación del concepto de historia que se reflejan en sus obras o maletas”.

Las piezas de los estudiantes de Berlín posiblemente se identifican con aspectos más conceptuales, ya que los objetos que aparecen en la exposición no son tan importantes respecto al resto de las obras exhibidas, al tratar de mostrar documentos que hacen referencia a la vida del protagonista, sobretodo fragmentos de su célebre texto Sobre el concepto de historia, provocando con ello la interrelación del espectador con la obra escrita. Asimismo, diversos videos muestran viajes y etapas de Benjamin respecto a situaciones vividas alrededor de su corta estancia en Portbou. Evocar el pasado no dejan de ser “estados emocionales vinculados de forma permanente en el presente de nuestra realidad. El ser no tan solo olvida, sino que parece que siempre está malinterpretando de forma ineludible, aquello que,  no obstante, sí que parece saber”, tal como vemos en la obra de Sascha Brylla  en La Historia de cuarto de onda.

Charlotte Bräuer En Burdeos, el profesor de l’École des Beaux_Arts (EBABX), señala que la tesis VII del libro Tesis de la filosofía de la historia  “es urgente reconsiderar la herencia de los “bienes culturales”, un verdadero “botín” convertido en testimonio de la barbarie”. Kevin Huber con su performance de 15 minutos “Detrás del maletín”, muestra a un estudiante de un centro de formación pluridisciplinar que quiere representar la figura de Walter Benjamin en el teatro como proyecto de final de estudios. Se trata de leer la tesis VII Sobre el concepto de historia, haciendo “una evocación del concepto de materialismo histórico antes de explicar la tesis y sus envites”, como son la propia barbarie, las herencias culturales, etc.

Respecto a los alumnos de la Llotja (Escuela Superior de Diseño y Arte de Barcelona), la artista visual y subdirectora de la Escuela, Nora Ancarola, destaca que el proyecto tiene una doble vertiente: por una parte, conecta con “las problemáticas de la Segunda Guerra Mundial, con la Guerra Civil Española desde una frontera próxima, cargada simultáneamente de dolor y esperanza”, y por otra, “hacerlo a través de una figura que había reflexionado intensamente sobre la justicia social y el arte, y que padece en carne propia las consecuencias de la guerra”. Por ello, en la exposición figuran diversos modelos de maletas, cada uno con un contenido interior bien diferente, aunque también el aspecto exterior refleja “el vacio desolador de aquello de quien deja atrás  todo lo que tiene, todo lo que ama, todo lo que es”, tal como se aprecia en la obra de Agnès WO, Berlin, Kunduz, Mosul, Aleppo. En ella la maleta es solamente un esqueleto formado por alambres de espinas, representado una prisión o un  campo de concentración que se encuentra en cualquier parte del mundo hoy en día. Mariko Kumon, con la instalación Pasaje, también representa la maleta desnuda y vacía, pero en este caso se trata de seis maletas colocadas una detrás de la otra que hacen referencia al Libro de los Pasajes que Benjamin empezó a escribir en Paris el año 1929, y que continuó hasta el día de su muerte. En cambio Neus Masdeu muestra una maleta de madera abierta por un lado, en la que se ve su contenido: diversas ropas muy apretadas y otros objetos de uso cotidiano. Se titula El tú y yo/Memoria y exilio, en que “nadie queda excluido de la memoria y el exilio.

Ana Pulido

Finalmente los artistas de Madrid, se han centrado con la maleta como único objeto de reflexión, tal como se puede apreciar en las intervenciones de la portuguesa Maria do Mar Rego, aunque ha estudiado en Barcelona, y del mejicano Vir Andrés Vera, establecido en Francia. La primera presenta, según Xavier Baudoin, director de estudios artísticos de la Casa de Velázqauez-Academia de Francia en Madrid,  “una maleta sonora que retoma en filigrana nociones del pensador alemán como la memoria, el paseo ocioso y el aura. El aura o su pérdida, queda aquí patente en la maleta vacía-objeto físico que sirve de contenedor- de la que se desprende una pieza sonora, relato y paseo sonoro inmaterial que se diluye y fluye como el agua entre los dos lados de la frontera”. El segundo ha creado una maleta-relicario de cartón de grandes dimensiones en donde hay “referencias iconográficas que reflejan un doble sentimiento de fascinación y repulsa”. Los elementos religiosos se asocian a imágenes de tallas barrocas fragmentadas y atormentadas, así como de cadáveres troceados. La muerte está presente de manera explícita en esta obra.

Alexia Manzano

En conjunto esta exposición cumple un doble objetivo: la de explicar y dar a conocer una parte de la vida de Walter Benjamin, que guarda relación con nuestro país, a pesar de que fue durante un corto espacio de tiempo; y la colaboración entre diferentes instituciones, países,  estudiantes y artistas en un proyecto en común, lo que demuestra que el mundo del arte es globalizador, ya que les une una idea en común como es la expresión y creación estética, que en este caso se refiere a un pensador contemporáneo –sus ideas lo son aún hoy en día- que en sus escritos sobre las Tesis de la Filosofía de la Historia, encarnan la manera de ver como “la idea del progreso del género humano en la historia es inseparable de la idea de su avance recorriendo un tiempo homogéneo y vacío. La crítica a la idea de este avance debe constituir el fundamento de la crítica a la idea del progreso en sí”.


Ramon Casalé Soler

Ramon Casalé Soler

Ramón Casalé Soler (Barcelona. 1955)

Museólogo, historiador y crítico de arte

Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)

Miembro del Consejo Internacional de Museos (ICOM)

Licenciado en Geografía e Historia, especialidad en Historia del Arte (Univ. Barcelona)

Máster en Museología y Patrimonio Cultural (Univ. Barcelona)

Curso de Anticuario (Barcelona)

He formado parte de la Junta Directiva, con el cargo de Tesorero, de la Asociación Catalana de Críticos de Arte (ACCA), durante el período 2001-2016

Colaborador del programa de radio “Formas y Ängulos en las cadenas Onda Cero y COPE de Barcelona durante 7 años

Excoordinador de Artes Plásticas del Museo de la Marina de Vilassar de Mar (Barcelona)

Exdirector artístico de la Galería de Arte Sant Pol Art, de Sant Pol de Mar (Barcelona)

Fui corresponsal en España de la revista italiana ARTE IN de Venecia durante 20 años

Formaba parte del Comité de Redacción de la revista digital Mur Crític (ACCA)

Actualmente soy crítico de arte de la revista BONART de Girona, de la revista digital Arqnou de Masnou (Barcelona), del periódico L’Independent de Gràcia de Barcelona y del Full Informatiu de la Societat Catalana d’Arqueologia

Asimismo, he sido crítico de las revistas Batik, Arte Omega, Marte de Barcelona, Papers d’Art de Girona, Zerovuittresquaranta y Vilassar Actiu de Vilassar de Mar (Barcelona), entre otras publicaciones, desde los años 1987 hasta la actualidad

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