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Las nueve musas
pasolini

Pier Paolo Pasolini

ME DESPERTÉ…

Me desperté de pronto, estaba solo.
Reconocí al autillo por los ciegos gemidos,
que desde el cielo sonaban cercanos,
sobre mi pecho.

Con ese canto estuve vivo en el silencio;
pero, perdido en los sueños, de mi cuerpo
no quedaba más que una memoria
triste y decepcionada.

Y también tú, memoria no imagen,
sobre mí, sobre ese canto te cernías
y hacías mortal ese silencio,
sin aparecérteme.

Me habías disuelto, casi, en la cansada
carne, en los sueños; una mortal larva
que supera esta vida; sin embargo
te amaba siempre.

 

MI DESTAI…

Mi destai d’improvviso, ero solo.
Conobbi l’assiuolo ai ciechi gemiti,
che dal cielo suonavano vicini,
sopra il mio petto.

Con quel canto fui vivo nel silenzio;
ma, perduto nei sogni, del mio corpo
nulla restava se non una memoria
triste e delusa.

E anche tu, memoria non immagine,
su di me, su quel canto sovrastavi
e facevi mortale quel silenzio,
senza apparirmi.

M’eri dissolto, quasi, nella stanca
carne, nei sogni; una mortale larva
che sopravanza questa vita; eppure
ti amavo sempre.


OH NIÑO…

Oh niño, te pierdo; tu imagen
días apenas pasados me aprisionan,
cercana e intocable, y es una sensación
de infinidad.

Oh niño, te pierdo; ciertas voces,
ciertos gestos, tu cuerpo apenas un poco
cambiados, y ya estás muerto en el regazo de un tiempo
inenarrable.

SISTO COLUS, está escrito en medio del cielo,
SISTO COLUS, en la tierra; días idos,
y un amor terreno (después del cual
solo la muerte,

vaga, lejana está abierta) dentro de aquel nombre
de un niñito muerto; y su cuerpo
continúa indiferente en un camino
que me abandona.

 

O FANCIULLO…

O fanciullo, ti perdo; la tua immagine
giorni appena passati m’imprigionano,
vicina e intoccabile, ed è un senso
d’infinità.

O fanciullo, ti perdo; certe voci,
certi gesti, il tuo corpo appena un poco
mutati, e già sei morto in grembo a un tempo
inenarrabile.

SISTO COLUS, è scritto in mezzo al cielo,
SISTO COLUS, in terra; giorni andati,
e un amore terreno (dopo il quale
solo la morte, 

vaga, lontana è aperta) entro a quel nome
d’un fanciulletto morto; ed il suo corpo
continua indifferente in un cammino
che mi abbandona.


UN TEDIO…

Un tedio, una furia (no por nada
he sufrido toda una adolescencia)
con el sudor me bañan en el alba,
a duras penas despierto.

Esta es una mañana de la vida; días,
ansias, gestos, cantos, todo pálido,
heme aquí ahora en un punto en que el mismo
cuerpo me es ignoto.

El pasado me vence; me hace vano
(con tantos sueños parecidos durante un poco
muy dulces, y, solo por haber pasado,
lejano juego)

ay me hacen vano también el suave aspecto
del jovencito que el alba en las pupilas
me despierta, y con la vieja luz también él
me parece un mal.

UNA NOIA…

Una noia, una furia (non per nulla

ho sofferto un’intera adolescenza)
col sudore mi bagnano nell’alba,
sveglio a fatica.

Questo è mattino della vita; giorni,

ansie, gesti, canti, tutto smorto,
eccomi ora a punto in cui lo stesso
corpo mi è ignoto.

Il passato mi vince; mi fanno vano

(con tanti sogni parsi per un poco
ben dolci, e, sol per essere passati,
lontano gioco)

ahi mi fa vano anche il soave aspetto

del giovinetto che l’alba alle pupille
mi desta, e con la vecchia luce anch’esso
mi pare un male.


Y SI MIRO…

Y si miro alrededor de mí, he aquí, en silencio,
aparecer ante mis ojos la campiña,
y la casa y el camino; qué silencio,
porque tú faltas.

Los melocotoneros apenas florecidos, las ralas
matas, los vacíos prados, hace desiertos
tu ser lejano, quién sabe dónde,
pero seguro vivo.

Allí donde estaba tu cuerpo juvenil
ahora hay un poco de hierba quieta, y en el patio,
donde reías y caminabas, este
cansado silencio.

De ello nace un sentimiento melancólico, sin embargo antiguo:

AQUÍ VIVE Y RÍE AL ALBA O AL ANOCHECER
UN JOVENCITO IGNOTO QUE EN EL MUNDO
TAMBIÉN ESTÁ CONTENTO.

 

E SE MI GUARDO…

E se mi guardo intorno, ecco, in silenzio,
comparire ai miei occhi la campagna,
e la casa e la strada; che silenzio,
poiché tu manchi. 

I peschi appena rifioriti, i radi
cespi, i vuoti prati, fa deserti
quel tuo esser lontano, chi sa dove,
ma certo vivo.

Lì dov’era il tuo corpo giovanetto
ora è un po’ d’erba ferma, e nel cortile,
dove ridevi e camminavi, questo
stanco silenzio.

Ne nasce un senso mesto, eppure antico:

QUI VIVE E RIDE ALL’ALBA O ALL’IMBRUNIRE
UN GIOVANETTO IGNOTO CHE NEL MONDO
ANCH’ESSO È LIETO.


 

TÚ ESTÁS LEJOS…

Tú estás lejos en tu figura
para mí del todo ignota, de niño.
Por estos campos, también ignotos, ibas
con frescas vestiduras.

Oías los jilgueros, los verderones;
y los nimbos fabulosos del pasado
que surcaban el cielo, han desaparecido
con tu cuerpo.

Y también estás lejos en un futuro
que conoces, y te encanta; y ya te roza
esa figura de hombre, de años ignotos,
de ignotos campos.

Lejos, si te toco, oh jovencito
estás con tus días; pero si miro al suelo,
allí, entre la hierba hay un tiempo detenido, igual,
que me conforta.

TU SEI LONTANO…

Tu sei lontano nella tua figura

a me del tutto ignota, di fanciullo.
In questi campi, pure ignoti, andavi
con fresche vesti.

Udivi i cardellini, i lucherini;

e i nembi favolosi del passato
che solcavano il cielo, son scomparsi
con quel tuo corpo.

Ed anche sei lontano in un futuro

che conosci, e ti incanta; e già ti sfiora
quella figura d’uomo, d’anni ignoti,
d’ignoti campi.

Lontano, se ti tocco, o giovanetto

stai con i tuoi giorni; ma se guardo a terra,
lì, tra l’erba c´è un tempo fermo, uguale,
che mi conforta.


A MÍ

En este mundo culpable, que sólo compra y desprecia,
yo soy el más culpable, aridecido de amargura.

A ME 

In questo mondo colpevole, che solo compra e disprezza,
il più colpevole son io, inaridito dall’amarezza.


A LUZI

Estos siervos (ni siquiera pagados) que te rodean,
¿quiénes son? ¿A qué verdadera necesidad responden?
Tú callas, tras ellos, con cara de quien hace poesía:
Pero ellos no son tus apóstoles, son tus espías.

A LUZI

Questi servi (neanche pagati) che te circondano,
chi sono? A che vera necessità rispondono?
Tu taci, dietro a loro, con la faccia di chi fa poesie:
ma essi non sono i tuoi apostoli, sono le tue spie.


Pier Paolo PasoliniPier Paolo Pasolini nació en Bolonia en 1922 y murió en Ostia (Roma) en 1975. Entre otros libros, ha publicado: La religione del mio tempo, Poesia in forma di rosa y Trasumanar e organizzar.

La revista agradece sus comentarios. Muchas gracias
Carlos Vitale

Carlos Vitale

Carlos Vitale (Buenos Aires, 1953) es Licenciado en Filología hispánica y Filología italiana.

Ha publicado Unidad de lugar (Candaya, Barcelona, 2004), Descortesía del suicida (Candaya, Barcelona, 2008), Cuaderno de l'Escala / Quadern de l'Escala (fotografías de Jaume Salvat, ilustraciones de Marc Vicens y prólogo de Carles Duarte, Vitel·la, Bellcaire d'Empordà, 2013), Fuera de casa (La Garúa, Barcelona, 2014), El poeta más crítico y otros poetas italianos (Emboscall Editorial, Barcelona, 2014) y Duermevela (Candaya, Barcelona, 2017).

Asimismo ha traducido numerosos libros de poetas italianos y catalanes: Dino Campana (Premio de Traducción “Ultimo Novecento”, 1986), Eugenio Montale (Premio de Traducción “Ángel Crespo”, 2006), Giuseppe Ungaretti, Gerardo Vacana, Sergio Corazzini (Premio de Traducción del Ministerio Italiano de Relaciones Exteriores, 2003), Amerigo Iannacone, Libero De Libero, Joan Vinyoli, Umberto Saba (Premio de Traducción “Val di Comino”, 2004), Giuseppe Napolitano, Joan Vinyoli, Mario Luzi, Sandro Penna, Antoni Clapés, Joan Brossa, Josep-Ramon Bach, etc.
Ha participado en festivales, lecturas y encuentros de poesía en Argentina, España, Venezuela, Armenia, Italia, Suiza, Rumania, Estonia, Grecia, Bulgaria y Francia.

En 2015 obtuvo el VI Premio José Luis Giménez-Frontín por su contribución al acercamiento entre culturas diversas. Reside en Barcelona desde 1981.

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