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Las nueve musas

La Torre de Babel y el Lenguaje corporal

En el capítulo 9 del Séfer Bereshit, se narra que D/os bendice a Noaj después del Diluvio universal.

El Diluvio da comienzo a la nueva creación, porque la anterior se encontraba corrompida; los pueblos se habían convertido en comunidades individualistas, las cuales habían olvidado ver a su prójimo y fructiferar juntos para un bien común, es así como D/os molesto y entristecido por las acciones de la humanidad decide limpiar el mundo, comenzar de nuevo la creación en unión con la humanidad y los  animales, D/os los necesita juntos para crear un nuevo hábitat.

De esta forma manda un diluvio, infinidad de agua cae del cielo como símbolo de limpieza y purificación, pero Noaj tiene miedo, comenzar implica retomar el pasado, analizarlo, reflexionar, empezar con más fuerza soltando todo lo que provocó corrupción, mentiras, engaños, traiciones, prostitución y el adulterio de los pueblos, quienes habían volteado a ver a otros dioses.

En la mente de Noaj, se encuentra la duda y el temor de no saber qué pasará si los pueblos vuelven a traicionar a D/os, ¿habrá otro diluvio?, ante este miedo Hashem, hace  una alianza con él, en donde promete no volver a destruir a la humanidad y para ello, sella su alianza con un arcoíris esparciendo en el cielo el aura de sus siete colores y al mismo tiempo Su promesa no sólo con Noaj y sus tres hijos Shem , Jam y Yéfet sino con toda su descendencia.

Así Noaj  y su estirpe se convirtieron en los amos de la tierra, se fortalecieron y se volvieron poderosos, restituyendo la petición de Hashem, y sobre todo haciendo su voluntad, este acto provocaba la existencia de una sola lengua, porque todos tenían el mismo propósito, sin embargo, al llegar hacia el oriente dijeron: Vengan, edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta los cielos, y hagámonos un nombre, no sea que seamos dispersados por la superficie de la tierra , entonces, el Eterno descendió para observar la ciudad y la torre que edificaban los hijos del Hombre (Séfer Bereshit 11, 1-9). Hashem se da cuenta de sus pretensiones y decide dispersarlos por toda la tierra y confundir sus lenguas.

Estas dos narraciones son sumamente conocidas, pero, ¿realmente se ha comprendido el mensaje? ¿Qué quieren decir los hagiógrafos con estas narraciones?

Para comprender una parte del mensaje es preciso recordar que los Libros Sagrados tienen diversos puntos de interpretación, siendo la lectura mística la cual fundamentará este escrito, tomando cada uno de los elementos desde la lectura simbólica.

Retornemos a la primera narración en donde se describe el Diluvio.

Esta historia desde el sentido literario se fundamenta en el Poema mesopotámico de Gilgamesh, esta historia era bastante conocida en la época en la cual se desarrolla el Libro del Génesis, por ello, se toman sus elementos, pero, se le agrega un sentido religioso y místico para ofrecer a las comunidades una narración con un mensaje ético, es decir, el pueblo hebreo da un sentido religioso-místico a una antigua narración, de una manera semejante a como Shakespeare otorga un lenguaje filosófico a historias antiguas.

En esta narración encontramos a tres personajes centrales, Hashem, el ser humano y la naturaleza, en un tiempo donde el dialogo entre ellos se ha perdido, es decir, la humanidad ha expulsado a D/os de su interior, y la naturaleza se ha convertido en un instrumento a conveniencia, es así, que al observar esto D/os pide a Noaj hacer un arca, símbolo del ser humano quien es colocado en un estado de reflexión, en un espacio con la naturaleza y escuchando la voz de D/os durante cuarenta días, tiempo necesario para la purificación del espíritu, por ello, Jesús se va 40 días al desierto, Muhammad a sus 40 años recibe el Corán, por esta razón los ejercicios ignacianos duran 40 días y los retiros espirituales y de Silencio se desarrollan en ese periodo, por esta razón los 40 días de la cuaresma, y de manera análoga por ello, el agua del bautismo ofrece otra vida, así como el agua del pozo del Zam Zam.

ArcoírisD/os hace que Noaj se encierre en sí mismo teniendo de compañía a la naturaleza, le otorga el tiempo necesario para limpiarse y purificarse, durante este periodo manda a un cuervo, símbolo de la duda, pero este regresa, es decir, todavía el ser humano no está preparado para retornar al mundo, es hasta el envío de una paloma símbolo del espíritu de D/os, que el hombre está listo para retornar al mundo, para convivir con su prójimo, para crecer juntos en unión con D/os y la creación, por esta misma razón, D/os le otorga a Noaj, tres puntos centrales para poder recomenzar, es así como la Palabra, la Escucha y el Silencio toman significado en cada uno de sus hijos y sus descendientes, porque para poder construir una nueva comunidad se necesita entrelazar estos tres elementos y colocarlos en un orden preciso, pero, al mismo tiempo, estas tres palabras implican un crecimiento positivo y enseñan que si se realizan en sentido contrario llevarán a la ruina no sólo al propio Hombre sino a toda su comunidad.

Otro de los símbolos fundamentales es el arcoíris, símbolo de la alianza.  Esta señal de promesa que se representa en el cielo, tiene su acuerdo en los siete lenguajes del cuerpo (corporal, emocional-sentimental, instintivo, sensorial, racional, sexual, espiritual), cada uno tiene un color, símbolo de las siete auras y de los siete chakras del cuerpo, cada uno de los colores de este arcoíris otorga un lenguaje corporal al ser humano a partir de su unión y separación. (rojo, naranja, amarillo, verde, cian, azul y violeta).

Estos siete colores tienen relación con el paso del rayo de luz a través del recinto oscuro, como lo señaló en 1667 Isaac Newton. Este reflejo de luz es D/os quien atraviesa la oscuridad del ser humano, también por ello, estos siete colores forman parte de la liturgia de las cinco grandes religiones.

El arcoíris refleja los siete lenguajes a partir de los cuales el ser humano se comunicará principalmente con su interior para dialogar con D/os y con su prójimo, este símbolo puesto por  D/os en el cielo, representa a los lenguajes instaurados en el interior del ser humano para reconocerse y expandirse a través de la Palabra, la Escucha y el Silencio reflejo del tiempo presente, pasado y futuro. Cada uno de estos colores tienen su inconsciente en el cuerpo, y se revelan la promesa de Hashem de nunca abandonar al ser humano, porque a través de ellos, Él siempre otorgará una respuesta, por esta razón el ser humano tiene un mismo idioma.  Es preciso aclarar que el Séfer Bereshit no está hablando de un lenguaje basado en la gramática, el lenguaje del cual se habla se relaciona y fundamenta con el lenguaje corporal que une a la humanidad con lo divino.

El ser humano se entiende a sí mismo y con su prójimo, porque sabe escuchar la palabra en silencio a través de sus siete lenguajes, está abierto al otro sin esperar otra cosa a cambio, sólo eso necesita para crecer y fructiferar, creándose grandes pueblos, porque están unidos en una nueva creación manifestada en la unión de D/os con la naturaleza y siempre en dualidad. No se debe olvidar que  las esposas de cada uno de los hijos de Noaj, así como las parejas de animales simbolizan  la dualidad con la cual está creado el mundo, femenino y masculino no en un sentido de género, sino porque todo debe ser dual para que pueda ser Uno.

Todo lo conservado en el arca, en la casa, en el cuerpo, ahora pertenece a D/os, está conectado, listo para desarrollar seres humanos y pueblos fuertes. Si se pone atención, esta donación de lenguajes otorgada por D/os al ser humano privilegia la relación propia, porque el amor y el conocimiento de uno mismo llevará a enriquecer la relación con lo divino, con la creación y con el semejante, sin embargo, el ser humano ensordece, habla y no escucha, regresa a su pasado individual, se aleja de sí mismo, de D/os y de los otros, por eso, cuando Hashem percibe su comportamiento, confunde sus lenguajes, continúa con su promesa, pero, provoca que el ser humano deje de comprenderlos, lo ensordece ante sí mismo, entonces, el Hombre se convierte en un gran zigurat, en las torres de Babilonia, símbolo de la prostitución divina y del adulterio espiritual, (al hablarse en los Libros Sagrados de prostitución y adulterio no se está refiriendo a un acto carnal sino a la adoración hacia otros dioses).

El ser humano a partir del abandono y del mal uso de sus lenguajes ha creado en su interior Zigurats, torres tan altas que lo alejan de su prójimo y de D/os, porque entre más alta sea la torre más lejos le quedará el cielo, por la simple razón de que el cielo se encuentra en su interior.

Esta pérdida de lenguajes, conduce al ser humano a perder la razón de su ser, ahora no sólo debe fortalecerse y construirse una vida, sino también comprenderse a sí mismo, la falta de comunicación con todo lo que es en sí mismo lo lleva a cometer injusticias, ahora está sordo hacia el otro; D/os ha cumplido su promesa, el arcoíris continua siendo un signo, sus lenguajes siguen en su interior, pero  la  torre construida en su interior no le permite escuchar, lo ensordece  y lo lleva a no comprender.

Pero, D/os ama tanto a su creación que le restituye su lenguaje enviándole su Espíritu, colocándolo en forma de fuego en los apóstoles y discípulos de Jesús Nazaret en Pentecostés, la fiesta de la comunicación, nuevamente los siete lenguajes se unen mostrándole al ser humano el camino.

Las palabras de Jesús de Nazaret impregnan nuevamente al ser humano de D/os, restituyendo sus lenguajes, por eso se dice que todos comprendían, porque sin importar con cual de ellos se estuviese leyendo en ese momento la vida, la Palabra, la Escucha y el Silencio estaban fundamentando el caminar, la alianza se restituye en sus colores, los chakras toman su orden y la luz penetra la oscuridad del ser humano, quien ahora entiende todos los lenguajes porque actúa desde el amor a D/os.

En base a ello se entiende que la llamada fiesta de la comunicación no se relaciona con el entendimiento de lenguas antiguas, como se ha querido hacer creer, simplemente remarca la restitución del ser humano con sus siete lenguajes los cuales se revelan a través del comportamiento del ser humano teniendo su origen en su corporalidad.

La Torre de Babel es el símbolo de la incomunicación que cada ser humano tiene consigo mismo y por ende con D/os y con la creación, además de tener un mensaje ético cuya finalidad es reencontrar al hombre y a la mujer con su dualidad por medio de sus siete visiones a través de las cuales puede contemplar e interpretar al mundo, y al mismo tiempo eliminar de cada persona el ruido el cual evita escuchar al otro y crecer juntos desde la tierra símbolo de la materia y del cuerpo para así llegar al cielo símbolo de la espiritualidad.

Martha Leticia Martínez de León

Martha Leticia Martínez de León

Martha Leticia Martínez de León… Silencio

Hermeneuta en Libros Sagrados (Vedas, Talmud, Tanak, Biblia y Corán).

Maestra en Ciencias bíblicas y Lenguas Antiguas. Licenciada en Ciencias Religiosas por la Universidad Pontificia de México. Licenciada en Música Contemporánea. Miembro de la Sociedad de Escritores Mexicanos.

Tiene treinta libros publicados en México, España, Estados Unidos e Italia en géneros como Poesía, Dramaturgia, Cuento, Ensayo, Literatura Infantil. Doce de Teología Ciencia y Arte. Tres sobre espiritualidad Interreligiosa. Ha sido traducida al inglés, italiano y francés. Conferenciante a nivel nacional e internacional.

Escribe en el área de Religión de la Revista Las nueve musas de Asturias, España.

Creó y desarrolla la Teología del Silencio y de la Carne.

Actualmente forma parte de la Maestría en Estudios Judaicos en la Universidad Hebraica y Desarrolla la investigación: Lectura gemátrica y cuántica del Sefer Bereshit 1-3 para obtener la música pitagórica del universo, bajo el nombre Hashem se revela a través del Big Bang.©

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