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Las nueve musas
Elefante

La ópera mexicana de nuestros días. El elefante.

Si buscamos una constante a lo largo de la caótica y milenaria historia de nuestro país, encontraremos que, lejos de nuestra propia percepción, lo único que hemos hecho siempre es crear.

Dentro y fuera de país, con apoyo o sin él, los artistas mexicanos han labrado un prestigio internacional del que muy pocas veces hemos sido conscientes.

Elefante

La tradición operística mexicana

La tradición operística en México tiene sus raíces en la época colonial: en 1711 se registra la primera ópera escrita por un novohispano, lo cual significa que la sociedad novohispana ya tenía tiempo disfrutando de este género.  Desgraciadamente poco o nada conocemos y valoramos de su desarrollo en nuestro país, a pesar de que forma parte de nuestra vida cultural antes de símbolos nacionales como la bandera o tradiciones tan definitorias del sentido nacional mexicano como la fiesta de muertos o los mariachis. Es tan increíble como recordar que antes de que México se llamara México, ya hacía ópera.

Por esa ignorancia sobre nuestra tradición operística, resulta sorprendente que, desde que México es un país independiente, tenga artistas de calidad internacional y, aunque su trabajo ha sido registrado o comentado en muchos casos, hay muchos otros que han caído en el olvido. El estudio académico de este tema, con los recursos técnicos actuales, se hace muy necesario. Ahora contamos con archivos recién abiertos, grabaciones in situ accesibles y críticas digitalizadas; todo este material ayuda a ubicar el trabajo de los artistas mexicanos en la justa medida de su entorno histórico y social.

 En los últimos cuarenta años el desarrollo de la composición de ópera en México ha sido meteórico e impresionante. Podemos contar más óperas estrenadas en estos últimos años que en todo el siglo XIX, lo que demuestra la vigencia y novedad del género en nuestro país.

Desde los años setenta hasta la fecha podemos contar: óperas en lenguas indígenas, óperas basadas en narco corridos, ópera cine, ópera video, ópera infantil, ópera sobre literatura mexicana, óperas sobre momentos históricos del país y sus personajes polémicos, desconocidos o muy conocidos; ópera con instrumentos prehispánicos, con notaciones novedosas, con el regreso a la melodía, con introducción de instrumentos nuevos, dodecafónica, atonal, de todos tipos. Con un compendio así es incomprensible que no exista un programa de edición y publicación permanente y un proceso de financiación adecuado. Sobre todo, lo más sorprendente es que la mayor parte de los estrenos de estas óperas se lleven a cabo fuera del principal teatro de ópera del país.

El elefante

El proyecto del Elefante

En medio de todo esto –y también como su consecuencia-  aparece un grupo de jóvenes, egresados de las carreras de canto y teatro, que deciden hacer un proyecto propio y diferente.

Ópera irreverente es una compañía profesional e independiente fundada en el año 2014, dedicada a la difusión de la ópera en México y especializada en público infantil, que busca sobre todo la autenticidad y la innovación.

Entra dentro el extraño mundo de la experimentación operística, y digo extraño porque hay muy pocas organizaciones que se dedican a ello, a pesar de lo importante que es este aspecto para conservar la ópera como género y fomentar su desarrollo como arte escénica.

Su trayectoria es reciente pero continua, comenzaron sus actividades en 2014 y desde entonces su participación en el Ciclo de Ópera Infantil “La ópera es puro cuento y… el ballet también” del Centro Nacional de las Artes de México ha sido constante y han participado en muchos y diferentes programas culturales para niños en México, como Alas y Raíces, el Maratón de teatro para niños y el programa de Teatro Escolar del Instituto Nacional de Bellas Artes de México.

Pero lo más interesante es la polémica que ha provocado sobre si su producción de El elefante es o no es una ópera. Dicha polémica, nos llevó a una de las más raras y extensas reflexiones que se han hecho en las redes sociales sobre la naturaleza de la ópera y su capacidad expresiva en el siglo XXI y ya con eso, esta compañía de jóvenes irreverentes ha hecho una aportación importante.

Esta compañía llega a España premiados por la Agrupación de Críticos y Periodistas Teatrales (ACPT), en la categoría de “Teatro para jóvenes audiencias”. Llegan con varias temporadas exitosas dentro y fuera de la ciudad de México pero sobre todo, llegan con una capacidad única para levantar controversia. Nada más saludable para nuestro amado género operístico

 La presencia de la ópera mexicana en Barcelona

En la temporada 1965-1966, por primera y única vez en la historia de la ópera Iberoamericana, se estrenaron en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona tres óperas mexicanas que ya habían debutado en su nación de origen: La mulata de Córdoba, de José Pablo Moncayo, Carlota de Luis Sandi y Severino de Salvador Moreno.

Cabe destacar que este estreno -el único que han tenido en ese teatro las obras de compositores mexicanos- tuvo lugar en una época en que los dos países tenían rotas sus relaciones políticas. Desde la Guerra Civil Española y hasta después de la muerte de Franco, México (a consecuencia de su apoyo a la migración republicana) no tuvo relaciones diplomáticas con la España franquista y, sin embargo, el lazo cultural es innegable y, al parecer, no cesó nunca pues entre el boom latinoamericano, el arte del exilio y la cantidad de publicaciones sobre la ópera en México que se pueden consultar en los fondos bibliográficos españoles, podemos deducir una relación más estrecha que la que nuestros políticos hubiesen querido admitir.

Después de más de medio siglo volvemos a tener una ópera mexicana en Barcelona, y esta vez está dedicada al público infantil y de paso, basada en una técnica de trabajo corporal más cercana a la escena que a la música.

Después de haber estudiado la partitura (además de encontrar claras influencias de músicos como Kurt Weill y textos del teatro más reciente) se puede suponer que la relación música texto está más cercana al espectáculo musical que a la ópera en sí, ya que la música no parece ser la narradora principal,  sin embargo es en la representación donde resolverá esa duda.

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Enid Negrete

Enid Negrete

Enid Negrete se ha formado profesionalmente tanto en el medio musical como en el ámbito teatral. Es Doctora en Artes Escénicas por la Universidad Autónoma de Barcelona. Reside en esta ciudad desde hace quince años, donde ha trabajado como productora y directora de escena de teatro y ópera, así como especialista en archivos operísticos, crítico, profesora y articulista.

Como investigadora fue la primera en estudiar los archivos históricos de los dos teatros más importantes de ópera de España: El teatro Real de Madrid (actualmente consultable en el Institut del Teatre) y el Archivo histórico de la Sociedad del Gran Teatro del Liceo de Barcelona (en proceso de digitalización por la UAB). De 2013 a 2016 fue investigadora invitada del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información “Carlos Chávez” del Instituto Nacional de Bellas Artes de México, donde realizó el diseño de la primera línea de investigación de la ópera en México.

Desde el año 2006 ha colaborado en diferentes publicaciones especializadas en ópera, música clásica y artes escénicas, tales como Ópera Actual, Opus Musica, La onda, Revista ADE de la Asociación de Directores de Escena de España, Heterofonía y Recomana.cat.

Actualmente es la presidenta de la Fundación Arte contra Violencia dedicada a apoyar a los artistas de escasos recursos, dar formación profesional y difundir el arte mexicano en Cataluña.

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