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Las nueve musas
Explotación infantil

La explotación de niños españoles en las fábricas de vidrio francesas a comienzos del siglo XX

La historiografía nos ha planteado la existencia de redes clandestinas que enviaban niños a trabajar en las fábricas de vidrio en Francia a comienzos del siglo XX, provocando polémicas periodísticas, tanto en España como en el país vecino.

En este sentido es muy interesante recordar la denuncia realizada en Salud y Fuerza por Manuel Devaldès por el tráfico de niños hacia las fábricas de Saint Denis.

Manuel Devaldès
Manuel Devaldès

Por su parte, L’Humanité se hizo eco también de esta situación. Pues bien, en este contexto el Grupo Socialista de París denunció al finalizar el año 1912 la situación de explotación que padecían muchos niños trabajadores españoles en Francia en el sector del vidrio. El Grupo encargó un informe a Guillermo Torrijos, un destacado socialista vasco que en la época que redactó el trabajo se encontraba en Francia al ser boicoteado por los patronos. El informe fue remitido por el Grupo parisino a Madrid para ser publicado en El Socialista, a comienzos de 1913. Se trata de un material que enriquece nuestro conocimiento sobre la lacra de la explotación infantil en la historia laboral de los emigrantes españoles.

Torrijos exponía que no era la primera vez que el Grupo Socialista en París se había interesado por la suerte de los niños españoles explotados en Francia, denunciando públicamente este hecho. Se trataba de niños menores de catorce años.

El autor explicaba el procedimiento que seguían los traficantes de niños. En el mes de septiembre esos sujetos recorrían las provincias de Santander, Burgos, Palencia, León, Navarra, Vizcaya, y algunas otras en busca de niños trabajadores entre las familias de los trabajadores del campo, la mina, la construcción, los talleres y las fábricas, explotando la miseria de amplias capas sociales ofreciendo una salida para muchos hijos que suponían pesadas cargas. Estos traficantes ofrecían un trabajo para los hijos, con su correspondiente aprendizaje, costear la manutención del chico, y pagar entre 120 y 250 pesetas, dependiendo de la edad del muchacho. Además, al marchar a Francia podrían aprender otra lengua, un reclamo muy atractivo porque podía suponer un plus para el futuro, además de prometer una mejor alimentación. Los traficantes se esmeraban en plantear un panorama muy alentador a las familias.

Los chicos reclutados eran concentrados en Bilbao y, en grupos de 18 o 20 seguían la línea del ferrocarril de la costa hacia la frontera. Los más pequeños, de entre ocho y doce años, llegaban a San Sebastián, pasaban por Irún y entraban en Francia. A los más mayores no se les dejaban llegar a San Sebastián. Se les obligaba a bajar del tren en Lasarte o en alguna estación cercana a esta localidad, para de noche y en la madrugada caminar a través del monte hasta Fuenterrabía donde eran embarcados “de contrabando” y pasaban a Francia. Torrijos consiguió entrevistar a algunos de estos chicos, que le relataron las duras condiciones que padecieron en la marcha por el campo, empleándose el castigo físico sobre los que se cansaban y, por lo tanto, se rezagaban, o a los que se paraban a recoger algún fruto o remolacha para matar el hambre.

Guillermo Torrijos Goyarzu
Guillermo Torrijos Goyarzu

Pero la vida en las fábricas de vidrio suponía un infierno mayor que estos viajes, con durísimas condiciones laborales, falta de higiene y salubridad en los centros de trabajo, hacinamiento y promiscuidad en los alojamientos, alimentación insuficiente, así como por el padecimiento, de nuevo, de malos tratos. Muchos enfermaban y hasta morían.

Los traficantes de niños abrían una cuenta de cargo y data, o de cargo solamente cuando contrataban a un chico. Para no pagar las cantidades que habían ofrecido a las familias se planteaban varias triquiñuelas. La principal consistía, al parecer, en hacer repatriar a los niños enfermos poco tiempo antes de la expiración del contrato, cargando en la cuenta los gastos médicos y de medicamentos, etc. Tenemos que tener en cuenta que estos traficantes eran los que cobraban los salarios abonados por los patronos de las fábricas. También controlaban las propinas que los industriales les daban. Los niños, en fin, no podían denunciar nada a sus padres porque se controlaba hasta su correspondencia.

El informe-denuncia terminaba ofreciendo el nombre de algunos de estos traficantes, prometiendo aportar más nombres en el futuro.

Podemos consultar los números 1395 y 1399 de El Socialista. Sobre Torrijos podemos acercarnos al ‘Diccionario Biográfico del Socialismo Español“. Y en cuestión bibliográfica, entre varias aportaciones, recomendamos la siguiente: José María Borrás Llop, “Introducción. Una historia recuperada. Las aportaciones de la infancia y el crecimiento económico y la subsistencia familiar”, en el libro colectivo, dirigido por dicho autor, ‘El trabajo infantil en España(1700-1950), Barcelona, 2013, págs. 9-26. También hemos trabajado con el capítulo X sobre el neomaltusianismo y anarquismo en España (1900-1914), en la parte dedicada a la emigración obrera, de la segunda parte del libro de Eduard Masjuan Bracons, ‘La ecología humana en el anarquismo ibérico, Barcelona, 2000, pags. 293 y ss.

La revista agradece sus comentarios. Muchas gracias
Eduardo Montagut

Eduardo Montagut

Licenciado en Filosofía y Letras. Geografía e Historia. Historia Moderna y Contemporánea (UAM) en 1988.

Premio Extraordinario de carrera (UAM)en 1994.

Doctor en Historia Moderna y Contemporánea (UAM) en 1996.

Profesor Educación Secundaria (Geografía e Historia) desde 1996.

Jefe de Estudios Delegado de la Sección de Morata de Tajuña del IES Anselmo Lorenzo (1999-2009).

Profesor en el IES Isidra de Guzmán desde 2009.

Socio de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País desde 1989.

Amigo de Número de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País desde 2000.

Secretario de Educación, Cultura y Memoria Histórica del PSOE-Chamartín desde 2012.

Secretario de Memoria Histórica del PSOE-M Chamartín desde 2017

Miembro del Grupo de Memoria Histórica del PSOE.

Miembro de la ARMH desde el año 2013.

Colaborador en distintos medios digitales

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