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Las nueve musas
Aldecoa

El tiempo narrativo en “El fulgor y la sangre” de Ignacio Aldecoa

“El fulgor y la sangre” se publicó en 1954 y fue la primera obra extensa de ficción de Aldecoa.

Antes, a partir de 1948, había publicado numerosos relatos más breves, unos cuarenta, donde ya había ido definiendo las características de forma y concepto que impregnarán su obra posterior.

Se debe distinguir entre dos ámbitos temporales:

  1. La acción del “relato base” que transcurre del mediodía al crepúsculo (unas ocho horas) en el cuartel de la guardia civil, situado en un castillo sobre un pueblo castellano. La duración de este tiempo está claramente fijada e indicada en los títulos de los capítulos: Mediodía, Dos de la tarde, Tres de la tarde, Cuatro y media de la tarde, Seis de la tarde, Siete de la tarde y Crepúsculo. Esta acción se desarrolla alrededor de 1950 tal como se desprende de los relatos del otro ámbito temporal.
  2. El “relato de las vidas de los personajes” desde la época anterior a la guerra civil española, la guerra, la posguerra, su llegada al castillo-cuartel y su integración en esa comunidad de once adultos y seis niños. Para describir estos relatos anacrónicos el autor utiliza la “analepsis”, o sea trae escenas del pasado rompiendo la secuencia cronológica, lo que hoy día se suele denominar con el anglicismo “flashback”. Esas escenas, sucesiva y ordenadamente, van completando la vida de esos personajes en ese periodo anterior. En general, las mujeres adquieren un protagonismo en esos relatos; sus maridos aparecen en el momento preciso en que son necesarios para iniciar la relación sentimental con ellas, y su vida se trata con menos detalle. Como comentaré más adelante, cada uno de los capítulos se centra en una de las mujeres y su pareja, excepto el último, ya que el cabo Francisco no tiene pareja y es tratado con menor extensión.
El fulgor y la sangre
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La novela se puede encuadrar dentro del realismo crítico, con una cierta inspiración costumbrista de la “épica de los oficios”, como cita Caballero Bonald en el prólogo de la edición de Austral.  La acción del “relato base” transcurre en un espacio cerrado (el castillo-cuartel) con unos personajes de entorno social medio-bajo, pero que opino se comportan más como de clase media venida a menos. No sé si esto se debe a la época en que la novela fue escrita y a la necesidad de no proletarizar en demasía al cuerpo de la Guardia Civil que eran autoridad (y mucho en los pueblos), pero pasaban estrecheces económicas que no podían presentarse ante la censura de la época.

La trama de esa acción principal, la angustiosa espera de saber quién será el guardia muerto, no se trata como una novela de intriga sino como un recurso del autor para poder ir describiendo a los personajes y sus reacciones. El presente (del relato base) perfila los rasgos de carácter más metafísico y el pasado (de los relatos anacrónicos) profundiza en la dimensión social de la novela. Ese “casi no tiempo” en que se mueven las mujeres en el “relato base” les hace evocar el pasado para convencerse que sus vidas no han podido tomar otros rumbos. El tema central de la novela es el destino y la muerte en un tiempo de angustia y espera. Sus vidas están predestinadas, se podría decir que viven hacia la muerte.

En ese “relato base” el tiempo parece cercano y aunque el narrador lo expresa en pasado, la sensación es casi de presente.  El autor cuida el fluir del tiempo a través del sol agobiante y lo manifiesta por el sudor, el calor y el crecimiento de las sombras, que determinan el ritmo de actividad de los personajes.

Los protagonistas de la novela son los guardias del cuartel, sus esposas e hijos. Además, aparecen una serie de personajes en las analepsis a través de las que se describe el pasado de los protagonistas (familia, amigos o personas que tuvieron relación con sus vidas en esos periodos pasados); por otra parte, en el relato base, aparecen el cura y el alcalde. Los guardias y sus esposas son: Francisco (el cabo), soltero; Pedro y Sonsoles, con un hijo; Ruipérez y Felisa con cuatro hijos; Baldomero y María, sin hijos; Cecilio y Carmen, con un hijo; y Guillermo y Ernesta, sin hijos.

El fulgor y la sangre
Estatua de Ignacio de Aldecoa en Vitoria

Un breve resumen de los capítulos haciendo hincapié en el tiempo en los mismos.

Mediodía

 En este capítulo inicial, no hay saltos de tiempo, la acción transcurre en pasado (como en todo el relato base) aunque en un tiempo no lejano al que suceden los hechos de la intriga principal de la novela. El narrador aprovecha esa introducción para describir y enumerar a los protagonistas, su entorno, su trabajo y su vida diaria.

Al final del capítulo se comunica la muerte de un compañero, cuyo nombre no se conocerá hasta el final, y que constituye, como ya he indicado, la trama de intriga de la novela.

Dos de la tarde

 Todo el capítulo es una sucesión de saltos entre el tiempo “presente” y escenas del pasado, a través de las que conocemos la historia de Sonsoles y su marido Pedro. Este conjunto de analepsis parciales forma una historia bastante completa de su vida desde febrero de 1937 hasta la época del relato base. Pedro aparece cuando su vida se cruza con la de ella.

En los apartados del capítulo en que describe la vida en el castillo entre las dos y las tres de la tarde se va profundizando, a través de diálogos o referencias, en las personalidades de los otros habitantes del castillo; además, aparecen por primera vez el cura y el alcalde.

 Tres de la tarde

 De una forma similar al capítulo anterior (aunque disminuyendo la frecuencia de los saltos en el tiempo) a través de analepsis conocemos la vida de Felisa desde diciembre de 1934 hasta el momento actual, y la aparición en la misma de su marido Regino Ruipérez. En la parte más reciente de estos saltos en el tiempo aparecen los otros protagonistas del castillo, por lo que hay riesgo de conflicto con las analepsis de los otros protagonistas, pero el autor no lo provoca al no enfrentar distintas visiones de los hechos.

En las partes del capítulo en las que se describe el “relato base”, además de Felisa y Ruipérez, aparecen, como en general en situaciones similares de los otros capítulos, los otros protagonistas y se van perfilando sus caracteres. En una de ellas Ruipérez efectúa una breve analepsis a su época de la guerra civil y a “cuando sintió que tenía que casarse con Felisa”, pero que tampoco entra en conflicto con lo expresado por Felisa.

 Cuatro y media de la tarde

 En los flashbacks de este capítulo se trata de María y Baldomero. Comienza la historia de María en los años de la república y sigue en su época de maestra en un pueblo perdido de Castilla, parte a la que el autor dedica muchas páginas en la que describe a una serie de personajes secundarios, la madre, el alcalde, el cura, etc. Después de la guerra aparece Baldomero con el que llega al castillo.

En este capítulo, el autor rompe su secuencia de capítulos anteriores, en que se iban alternando apartados del relato base con analepsis de la pareja protagonista, para dedicar tres apartados seguidos al relato base. En ellos, las mujeres del castillo hablan entre sí o recuerdan etapas o circunstancias de sus vidas pasadas.

En general, en el libro, cuando habla el narrador, su voz es más impersonal, mas omnisciente, pero cuando hace hablar a los protagonistas o a los otros personajes, lo hace de una forma directa sin hacerlos entrar en conflicto internos o con las reflexiones de los otros que se entrecruzan en su camino. Para dar mayor verosimilitud suele intercalar en la narración diálogos de los personajes.

 Seis de la tarde

 En este capítulo, las analepsis nos conducen a la historia de Carmen en el Madrid de la república, la guerra y la posguerra en la que se casa con Cecilio. Como en todos los capítulos anteriores, se van describiendo personajes secundarios y en éste cobran especial importancia la madre y el padre de Carmen.

En los apartados del relato base, prosigue la descripción de los personajes y el discurrir de ese tiempo “cuasidetenido” a la espera del desenlace de la historia. Las mujeres ya se enteran de que alguien ha muerto y aún no saben si será su marido.

 Siete de la tarde

 Ernesta, la más joven, es la protagonista de los flashbaks desde que de niña iba a la escuela en la república, su vida en la posguerra como criada y su matrimonio con Guillermo. En uno de los apartados hay una analepsis de la infancia y juventud de Guillermo antes de conocer a Ernesta.

En el relato principal prosigue el lento discurrir del tiempo, y las tensiones entre las mujeres aumentan al acercarse el inevitable desenlace. Vuelven a aparecer el cura y el alcalde, como testigos y adelantados de ese desenlace.

 Crepúsculo

Se produce el desenlace, llegan los guardias con el muerto, cuyo nombre no desvelaré para no descubrir el final de la novela.

En el siguiente apartado del capítulo, una analepsis cercana nos lleva al mismo día, a la primera hora de la mañana, cuando parten del cuartel Guillermo y Francisco. En ese tiempo, Francisco comenta con Guillermo recuerdos de su infancia y juventud, y a través de ese breve relato en primera persona conocemos mejor a ese personaje del que poco se había hablado en la novela. El capítulo prosigue con un flashback reciente, que descubre lo que ha ocurrido por la mañana de ese día en el pueblo y la posterior muerte.

El capítulo y el libro, concluyen con la reunión de todos los protagonistas una vez desvelado en misterio y las novedades que conformarán su próximo futuro.

Conclusión

 En general, la estructura del libro y su tratamiento de los tiempos es ordenada a pesar de las anacronías. El lento discurrir del “relato base” del medio día al crepúsculo, y las sucesivas analepsis por personaje a través de las que conocemos la vida de las protagonistas, y en menor medida las de sus maridos, desde la época de la república hasta alrededor del año 50 en que discurre la historia principal.

El autor ha desarrollado sus personajes a través de un relato en dos tiempos. De una parte, ese pasado presente en el que se mantiene una cierta intriga por el desenlace anunciado en el primer capítulo. En esa parte se perfilan los rasgos de carácter más metafísico de esos protagonistas que pasan ocho horas en un tiempo cuasi detenido, bajo un sol agobiante que marca el fluir del tiempo. Por otra parte, simultáneamente, de una forma sucesiva y bastante ordenada, ha descrito la historia de esos personajes profundizando la dimensión social de la novela. En resumen, el tema central de la novela es la predestinación y la muerte en un tiempo de angustia y espera.

Ahora sólo falta que el lector de este artículo lo tome como una guía de lectura y se adentre en la novela, que mantiene su interés a pesar de los más de 60 años transcurridos desde su publicación.

La revista agradece sus comentarios. Muchas gracias
Ricardo Fernández Esteban

Ricardo Fernández Esteban

Nacido en Barcelona en 1947.

Es Ingeniero Industrial, Master en Finanzas y Licenciado en Filología Hispánica.

Ha dedicado su vida profesional a las finanzas de empresa, ha ejercido la docencia en universidades y escuelas de negocios y ha participado en numerosas asociaciones profesionales. Dice de sus estudios que son más oxímoron que tríada, pero pueden ayudar a desvelar el porqué de su autodefinición “de formación ingeniero, de profesión financiero y de vocación poeta”.

Su afición por la literatura y la poesía es antigua, pero ha comenzado a publicar en este siglo. En poesía ha editado una trilogía de poemarios de viajes por las islas griegas Cuadernos de las islas griegas; un libro de rimas, Pensando en vosotras, en el que el narrador recorre las relaciones con las mujeres de su vida; un poemario digital sobre su relación con la pintura De museos por Madrid, en el que se pueden contemplar las obras en que se inspira; y una plaquette bilingüe (español-griego) Islario de Pasiones sobre los círculos viciosos y virtuosos del navegante de islas. Además, tiene publicado un libro de minirrelatos Cuentas de cuentos que buscan la complicidad y sorpresa del lector. Por otra parte, ha participado en numerosas Antologías poéticas y de relatos cortos.

Es miembro de la junta directiva de la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña), y de la tertulia poética de El Laberinto de Ariadna.

Participa en numerosos recitales y es ferviente defensor de acercar la poesía y la literatura al público, con medios tradicionales o innovadores, para que recuperen la importancia que deberían tener en la sociedad actual.

Está especialmente interesado y organiza actos sobre el presente y futuro de la literatura digital y la necesidad de adaptación del autor a la misma. Desde el año 2000 mantiene un blog de poesía La palabra es mágica en el que divulga obra propia y de autores que le interesan y que ya ha alcanzado las 400 mil visitas.

Poesía

Cuadernos de las islas griegas, 2006.
Adendas del Dodecaneso, 2009.
De museos por Madrid, 2009.
Más islas, más adendas de Grecia, 2010.
Pensando en Vosotras, SIAL Ediciones, 2011.
Islario de Pasiones (plaquette bilingüe español – griego, traducida por Maira Furnari), 2015
La palabra es mágica, 2010-2016

Relatos cortos

Cuentas de Cuentos, Ònix editor, 2015 (edición en papel)
Cuentas de Cuentos, Bebookness, 2016 (edición digital)

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