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Las nueve musas
Pablo Iglesias

Pablo Iglesias y el ejercicio del voto en 1907

El socialismo español siempre dio mucha importancia a la política como factor de transformación en dos tiempos, a largo plazo para lograr la completa transformación del sistema económico, y en un plazo medio o corto para conseguir mejoras para la clase trabajadora.

Así pues, en la última década del siglo XIX el Partido Socialista concurrió a las elecciones. En este sentido, debemos recordar que en 1890 se aprobó el sufragio universal masculino por iniciativa de los liberales de Sagasta.

El PSOE acudía en solitario a los comicios, enfrentado a los republicanos, al considerar que no luchaban por la emancipación de los trabajadores, y que, a pesar de su posible progresismo, representaban a la burguesía. Aunque hubo posturas internas dentro del Partido Socialista, especialmente a fines del XIX, que abogaban por el entendimiento electoral con los republicanos, éste no se produjo hasta el terremoto que supuso la Semana Trágica de 1909 con la consiguiente represión de Maura, naciendo la Conjunción Republicano-Socialista, decisión no fácil de tomar, aunque las circunstancias mandaban ante la necesidad de provocar un profundo cambio político en España.

Pues bien, antes de que se produjera la coalición electoral con los republicanos, nos acercamos a la conferencia que Pablo Iglesias impartió en el Centro Obrero de Madrid (todavía no estaba inaugurada la Casa del Pueblo de la calle del Piamonte) a finales de febrero de 1907 sobre el “ejercicio del derecho electoral”, y que aporta algunas claves, desde su perspectiva, tanto sobre los problemas del sufragio en España, como sobre la abstención, pero sobre todo acerca de la necesidad de votar, terminando por explicar la importancia de hacerlo por los socialistas.

El momento era propicio para esta conferencia porque se avecinaban elecciones legislativas. Efectivamente, el 21 de abril de 1907 se celebraron dichas elecciones con triunfo de los conservadores de Antonio Maura. Por eso, Pablo Iglesias comenzó su charla señalando que, si en todo momento los obreros, “que se preocupaban de sus intereses”, y especialmente los socialistas, debían recomendar el ejercicio del derecho al voto, era más evidente en esa circunstancia.

Pero muy pronto el viejo líder explicó que existían tantos medios para elegir a los Parlamentos que los Gobiernos podían decir sin casi equivocarse cuál sería la composición de los mismos antes de que se produjera el escrutinio, en clara alusión a los mecanismos de fraude electoral propios del sistema político de la Restauración, a pesar de que, como bien sabemos, comenzaban ya en ese momento a resquebrajarse, especialmente en Cataluña y en el mundo urbano. Para Pablo Iglesias el procedimiento más difícil de combatir era el de la compra de votos.

Pero también era cierto que existía un medio para el conferenciante con el que poder anular el fraude, y no era otro que el de votar en masa, el de combatir la abstención. Llegó a expresar que los Gobiernos no harían muchas de las cosas que hacían si hubiera un “verdadero cuerpo electoral”.

Iglesias analizó ante su auditorio las causas de la abstención en España, deteniéndose en una de ellas, y que, nos llama la atención, ya que tenía que ver con la supuesta propaganda que realizarían algunos individuos, que en ese momento era diputados desanimando al pueblo para que no acudiera a las urnas porque lo que tenía que hacer era la revolución. ¿A quiénes se refería?, ¿a los republicanos? Al afirmar que eran ya diputados no podía aludir a los anarquistas o a los anarcosindicalistas, contrarios radicalmente a la política.

Los socialistas tenían una importante misión en esa época en la que se valoraban tan poco las elecciones, y que tenía que ver con la defensa del ejercicio del derecho al voto, de enseñar la importancia de dicho derecho, aunque los resultados no fueran favorables para la causa socialista.

Pablo Iglesias
Busto de Pablo Iglesias. El escultor Emiliano Barral

En ese momento concreto en el que en un mes y medio después iban a celebrarse elecciones, Pablo Iglesias instó a los asistentes a la conferencia a que, en sus casas, centros de trabajo o en el tiempo de ocio animasen a todo el mundo a acudir a las urnas para dar sus votos a quien estimasen oportuno. Pero, claro, los que eran socialistas debían abogar por las candidaturas socialistas, haciendo propaganda del programa del Partido. Cada militante tenía la obligación, en la medida de sus posibilidades, de ser transmisor de las ideas socialistas, incidiendo en que el socialismo no significaba solamente mejorar la condición de los trabajadores (elevación del salario y disminución de la jornada laboral), sino sustituir el régimen social por uno en el que no hubiera explotación, donde se erradicase la ignorancia y la miseria fuera desconocida.

Iglesias quería dejar claro el doble objetivo del socialismo, como explicamos al principio, es decir, la lucha por las mejoras inmediatas, pero sin olvidar nunca el fin último, ya que, había países donde los salarios eran altos, y con jornadas laborales más cortas que en España, aludiendo a los Estados Unidos, Inglaterra y Francia, pero donde se mantenían la miseria y la explotación de los obreros, consecuencias del régimen burgués, como lo eran también el militarismo y los problemas en la justicia. Mejorar lo que se tenía en ese momento era muy importante, pero con la mirada puesta en el objetivo último de la emancipación total.

Hemos empleado como fuente primaria el número 1095 del 1 de marzo de 1907 de El Socialista. Nos parece muy recomendable la consulta de la monografía de Santos Juliá, Los socialistas en la política española, 1879-1982, Madrid, Taurus, 1997, especialmente los primeros capítulos, con el fin de entender la estrategia política del PSOE de la época.

La revista agradece sus comentarios. Muchas gracias
Eduardo Montagut

Eduardo Montagut

Licenciado en Filosofía y Letras. Geografía e Historia. Historia Moderna y Contemporánea (UAM) en 1988.

Premio Extraordinario de carrera (UAM)en 1994.

Doctor en Historia Moderna y Contemporánea (UAM) en 1996.

Profesor Educación Secundaria (Geografía e Historia) desde 1996.

Jefe de Estudios Delegado de la Sección de Morata de Tajuña del IES Anselmo Lorenzo (1999-2009).

Profesor en el IES Isidra de Guzmán desde 2009.

Socio de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País desde 1989.

Amigo de Número de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País desde 2000.

Secretario de Educación, Cultura y Memoria Histórica del PSOE-Chamartín desde 2012.

Secretario de Memoria Histórica del PSOE-M Chamartín desde 2017

Miembro del Grupo de Memoria Histórica del PSOE.

Miembro de la ARMH desde el año 2013.

Colaborador en distintos medios digitales

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