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Mitos y realidades sobre los Templarios

 Los Templarios (IV)

Como todo que ha marcado un antes y un después, la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, la Orden de los Templarios, además de las historias reales y los sucesos que la han ido jalonando de gloria, también se ha ido cubriendo de un halo de misterio, el cual ha fomentado todo tipo de leyendas, creencias y supersticiones alrededor de esta gloriosa Orden, quizá, la mayor Orden de Caballería de todos los tiempos.

Hoy, en este artículo quiero dar a conocer algunas de las realidades y mitos que envuelven a la Orden de los Templarios.

            Custodios del Santo Grial

            La vasija donde bebió Jesucristo en la Última Cena, el Santo Grial, se dice que fue parte de los tesoros de los Templarios, y aunque la mayoría de los tesoros de esta Orden se perdieron, supuestamente siguieron custodiando el Santo Grial, el cual se encontraba escondido en algún lugar, tan sólo conocido por ellos.

            Sólo Guerreros

            No es cierto que la Orden de los Templarios, acogiera sólo guerreros en su seno, es más, algunos autores apuntan a que los guerreros serían un muy bajo porcentaje de la Orden, pues en sus encomiendas había clérigos, trabajadores manuales y mujeres, para realizar todo tipo de actividades no relacionadas con la guerra.

            Veladores de la Sangre Real

            Hay quien piensa que la línea de sangre de Jesucristo, es decir, sus descendientes, están bajo la protección de los Templarios, y que estos forman parte del Priorato de Sión. Tema base de la novela El Código Da Vinci, que ha popularizado este extremo.

            Luchaban por la fe

            Mientras que los soldados al mando de un rey, príncipe o similar, luchaban por dinero, tierras, posesiones… los Caballeros de la Orden del Temple, aunque esta llegó a ser extremadamente rica, se batían exclusivamente por la fe. Como rezaba la divisa templaria: “Non nobis domine, non nobis, sed nomini tuo da gloriam” (“Nada para nosotros, Señor, nada sino dar gloria a tu nombre”).

            Tan sólo se dedicaron a combatir

            Cierto es que se batieron en multitud de contiendas, pero no hicieron solamente ese menester, pues en las actuales Gran Bretaña y Francia, también se dedicaron a labores ajenas a la guerra, desempeñando actividades que fueron desde la manufactura de artesanías hasta la gestión bancaria.

            Adoradores del diablo

            Esta idea viene dada por el efecto de la Inquisición al sentenciar a los Caballeros Templarios como culpables de diferente cargos y herejías, para poder confiscar sus pertenencias y matarlos, ya que fueron torturados hasta confesar crímenes que no habían cometido, y entre esas confesiones, la Inquisición hizo que incluyeran la adoración a ídolos satánicos.

            Desinterés por la propia vida

            Los templarios eran vistos por sus contemporáneos con una mezcla de inquietud, respeto, admiración y cierto miedo, pues por su ferviente deseo de velar por los necesitados, mostraban en las batallas un total desinterés por su propia vida, anteponiendo la vida de los demás a la suya propia.

            Sobre el temor que despertaban

            En Europa hubo quien llegó a temer a la orden del Temple por su excesivo celo y rigor de algunos de sus miembros. Los musulmanes llegaron a catalogarlos como extremistas y peligrosos.

            Tenían más poder que los reyes

            La Orden de los Templarios llegaron a poseer más riquezas que algunos reyes y muchísimo poder, tanto que podían eclipsar el poder de estos, pero en realidad nunca llegaron a tener más poder que el rey, pues de haber sido así, cuando Felipe IV los acusó y mandó ejecutar, no hubiera exterminado la Orden, sino que hubiera sido al revés.

            Voto de Castidad

            No era requisito imprescindible para ingresar como Caballero Templario ser virgen, pero sí que era absolutamente necesario tomar el Voto de Castidad mientras fueran caballeros de la Orden.

            Voto de pobreza

            Los Pobres Caballeros Cristo, la Orden del Temple, mantuvieron intachablemente sus Votos de Pobreza que debían tomar al ingresar en la Orden. Pero llegaron a poseer una inmensa fortuna, con la cual, incluso llegaron a financiar al Papa.

            Masones. Herederos de los Templarios

            Actualmente no hay ninguna evidencia de que los Masones sean los herederos de los Templarios, pero cierto colectivo de masones asegura ser descendientes de esta gloriosa Orden.

            Juramento de no rendición

Los Caballeros Templarios juraban por su fe y por su honor, no rendirse nunca y no abandonar el campo de batalla mientras que una bandera templaria ondeara a su alrededor, pues estaban obligados a proteger su bandera con sus vidas si fuera necesario.

La lista, seguramente no tendría fin, pero estas son unas breves pinceladas para que quien se sienta con la necesidad, pueda indagar más sobre esta gloriosa Orden de los Templarios.

Juan Benito Rodríguez Manzanares

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