Las nueve musas
micros

Observación

Juan miraba los aviones y comparaba su vuelo al de las cotorras del parque: en la inmensidad del cielo no dejan de ser dos puntos que se mueven con las alas abiertas.

 Monumento Natural

Aquel plátano de sombra tenía tanta esperanza de vida, que cada niño de su entorno gozaba del privilegio de colocarle un soporte bajo las doloridas ramas de incansable crecimiento.

 Primavera

Sobre la estatua descendió la paloma, pero la hombrera del general tenía erizado los pespuntes. Regresó al magnolio que la recibió con un muestrario de blancura.

 Delirios de grandeza

El vehículo entró en la rotonda y no se decidía a salir. Por un instante se sentía el toro indultado de Osborne.

 Carta de amor

El poeta dobló la carta y llevó sus enamorados versos a la ventanilla de Correos. La destinataria, al ver su nombre impreso, estampó un sí quiero y se tomó el día libre.

 Poemas de amor

Tantas rimas albergaban las paredes de aquella buhardilla, que aspirar con fuerza su aroma, equivalía a llevarse el primer premio de poesía de los Juegos Florales.

 Una semana movidita

El bichito ascendió por el orificio nasal y una vez dueño de la situación se dedicó a jugar al escondite inglés. A la de una, abrió el contenedor de mocos y por el puente de dos ojos se deslizó una y otra vez en unión de su familia. A la de dos, fabricó dos tapones de cerumen y dejó a la máquina incomunicada con el mundo de los sonidos. A la de tres, se dedicó a clavar punzones en la garganta, se agarraban unos a otros y el juego consistía en evitar una expulsión más allá de los dientes. Hasta que fue descubierto, pero para entonces ya habían pasado siete días.

 El tobogán

Cuando el parque infantil se queda sin el tránsito de niños, el tobogán esconde su lengua para evitar el rocío de la noche. No se puede permitir un día de baja por razones laborales.

 La buhardilla

La buhardilla es el ojo del edificio por el que alimenta el alma de cíclope de sus inquilinos.

 Espasa

Espasa le dijo a Larousse: ¡Vámonos a otra esquina, que por allí viene Wikipedia y ya no me quedan palabras para seguirle el juego!

Valora este artículo
José Rodríguez Infante

José Rodríguez Infante

Nace en Paymogo (Huelva) el 12/08/1951.

Eescritor por afición, bloguero y autor de numerosas obras tanto en narrativa como en poesía. Colaborador de revistas y prensa diaria, donde tiene publicado algunos escritos.

Profesor E.G.B. Oposita a la Diputación de Sevilla y trabaja como administrativo en el Hospital de San Lázaro de Sevilla.

En literatura, tiene una extensa obra inédita (novela, poesía, cuento), fraguada a lo largo de toda una vida, puesto que siempre le gustó escribir.

Tiene publicada las novelas “Trece días” en Publicatuslibros.com, y “Cuando los bosques mueren” en la editorial Amarante.

De igual manera ha publicado los libros de relatos “A la sombra de la Encina Gorda” en la Sociedad Pagos de la Sierra y “Una parada obligatoria” en la editorial Círculo Rojo.

promocionamos tu libro

Agregar comentario

II Premio "Las nueve musas" de Relato Breve
servidores wordpress
Travel with Rose
Boletín semanal
Non Plus Ultra

Promocionamos tu libro

José Rodríguez Infante

José Rodríguez Infante
promocionamos tu libro

Nuestras redes

No seas tímido, ponte en contacto. Nos encanta conocer gente interesante y hacer nuevos amigos.