comprar en amazon
Las nueve musas
Mario Luzi

Mario Luzi: Segmentos de la gran congoja

“Muere ignominiosamente la república”

O, aunque menos decible, una oscura reticencia
como cuando en el difícil giro de las épocas
se advierte que pasado y porvenir
se buscan, sí, pero a ciegas, como bajo testudos
y equivocan el tiempo de una infaltable cita.
No hay rito desgarrador del recambio, no hay choque.
Solo la angustia del extravío.
Y en esa decepción de la historia,
miedo, estoy seguro, miedo apenas disimulado,
un fuego de voluntad frustrada
en la dura parálisis se desenfrena en frío, deflagra,
como puede, en algún fulgor demencial.

Y en tanto: “me sofoco, temo sucumbir
aquí, bajo mis escombros”
toma fuerza de balido por momentos una inquietud,
un ansia oscura, desde un punto no sanado
¿de qué enfermedad? – me pregunto
ante ese pensamiento de un dolor
ínfimo, nunca alcanzado por los taladros de luz
de la visitación, quizá perdido, quizá, sobresaltado.

Y,

ahora desde más lejos, contra viento,
“no discutas sobre la salvación recibida”
borbotea crecida por un mar
en sus alteraciones, se hace clara
entre duermevela e insomnio, igual
y sin embargo muy distinta
una voz eternamente náufraga,
una voz rota de superviviente
en el cable tenso, aún no cortado por las golondrinas, de la primera luz –

esto era lo antescrito. Lo era desde hacía años y años.

 

SEGMENTI DEL GRANDE PATEMA

 “Muore ignominiosamente la repubblica”

 O, anche meno decibile, un’oscura riluttanza
come quando allo snodo difficoltoso delle epoche
si avverte che passato e avvenire
si cercano, sì, ma alla cieca quasi sotto testuggini
y falliscono il tempo di un immancabile appuntamento.
Non c’è rito struggente del ricambio, non c’è scontro.
Solo l’angoscia del disguido.
E in quel disappunto della storia,
paura, sono certo, paura dissimulata appena,
un fuoco di volontà frustrata,
nella dura paralisi si sfrena a freddo, deflagra,
come può, in qualche folgore demenziale.

 E intanto: “soffoco, temo di soccombere
qui, sotto le macerie di me”
prende forza di belato a tratti un’inquietudine,
un’ansia oscura, da un punto non sanato
di quale infermità? – mi chiedo
a quel pensiero di un dolore
infimo, mai raggiunto dai trapani di luce

de la visitazione, forse perduto, forse, sussultando.

E,

ora da più lontano, controvento,
“non discettare sulla salvezza avuta”
gorgoglia portata su da un mare
nei sui rivolgimenti, si fa chiara
tra dormiveglia e insonnia, simile
eppure ben diversa
una voce eternamente naufraga,
una voce rotta di scampato
nel filo teso, non ancora reciso dalle rondini, della prima lustra –

 questo era l’antescritto. Lo era da anni e anni.


 

¿Cazas del hombre, torturas puntillosas de los nervios,
derrumbe y captura de las mentes?
¿Alguien, muerto, se levanta
contra su muerte ignominiosa? Nada de eso.
Visible en el recodo del río
el crucero de las ánades,
visible en bandadas sobre los tejados
la gloria muy otoñal de las palomas.
Es inútil buscar en los libros. Es inútil compulsar los textos.
“Proveyó la historia a las debidas mutaciones” – dicen
pocas palabras, impenetrables, casi dictadas por un obispo,
casi elevadas a dogma. No hay estremecimiento
en la escritura unida del amanuense,
no añade más el notario oficial de los acontecimientos.

 

Cacce all’uomo, torture puntigliose dei nervi,
crollo e cattura delle menti?
Qualcuno, morto, si leva
contro la sua morte ignominiosa? Niente di tutto questo.
Visible sul gomito del fiume
la crociera delle anatre,
visibile a stormi sui tetti
la gloria molto autunnale dei colombi.
Inutile cercare nei libri. Inutile compulsare i testi.
“Provvide la storia ai dovuti mutamenti” – dicono
poche parole, impervie, quasi dettate da un vescovo,
quasi elevate a dogma. Non ha un tremito

nella sua scrittura unita l’amanuense,
non aggiunge altro il prendinota ufficiale degli avvenimenti.


 

En qué página de la historia, en qué límite del sufrimiento –
me pregunto bruscamente, me pregunto
por su “un poco más
y de nuevo me veréis”, dicho suave, dicho terriblemente

y él quizás esté allí, detenido en el núcleo de los tiempos,
allí en su ejército de pobres
acuartelado en el perverso campo
en variables uniformes: uno e incalculable
como el número de las células. De las células y de las golondrinas.

A che pagina della storia, a che limite della sofferenza –
mi chiedo bruscamente, mi chiedo
di quel suo “ancora un poco
e di nuovo mi vedrete” detto mite, detto terribilmente

 e lui forse è la, fermo nel nocciolo dei tempi,
là nel suo esercito di poveri
acquartierato nel protervo campo
in variabili uniformi: uno e incalcolabile
come il numero delle cellule. Delle cellule e delle rondini.


Mario Luzi
Mario Luzi

Mario Luzi nació en Castello (Florencia) en 1914 y murió en Florencia en 2005.

Entre otros libros, ha publicado: La barca, Dal fondo dalle campagne y Felicità turbate.

En español: El viaje terrestre y celeste de Simone Martini (Paso de barca, traducción de Carlos Vitale).

El viaje terrestre y celeste de Simone Martini
comprar en amazon
  • 8
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Carlos Vitale

Carlos Vitale

Carlos Vitale (Buenos Aires, 1953) es Licenciado en Filología hispánica y Filología italiana.

Ha publicado Unidad de lugar (Candaya, Barcelona, 2004), Descortesía del suicida (Candaya, Barcelona, 2008), Cuaderno de l'Escala / Quadern de l'Escala (fotografías de Jaume Salvat, ilustraciones de Marc Vicens y prólogo de Carles Duarte, Vitel·la, Bellcaire d'Empordà, 2013), Fuera de casa (La Garúa, Barcelona, 2014), El poeta más crítico y otros poetas italianos (Emboscall Editorial, Barcelona, 2014) y Duermevela (Candaya, Barcelona, 2017).

Asimismo ha traducido numerosos libros de poetas italianos y catalanes: Dino Campana (Premio de Traducción “Ultimo Novecento”, 1986), Eugenio Montale (Premio de Traducción “Ángel Crespo”, 2006), Giuseppe Ungaretti, Gerardo Vacana, Sergio Corazzini (Premio de Traducción del Ministerio Italiano de Relaciones Exteriores, 2003), Amerigo Iannacone, Libero De Libero, Joan Vinyoli, Umberto Saba (Premio de Traducción “Val di Comino”, 2004), Giuseppe Napolitano, Joan Vinyoli, Mario Luzi, Sandro Penna, Antoni Clapés, Joan Brossa, Josep-Ramon Bach, etc.
Ha participado en festivales, lecturas y encuentros de poesía en Argentina, España, Venezuela, Armenia, Italia, Suiza, Rumania, Estonia, Grecia, Bulgaria y Francia.

En 2015 obtuvo el VI Premio José Luis Giménez-Frontín por su contribución al acercamiento entre culturas diversas. Reside en Barcelona desde 1981.

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

portada-almanzor

Secciones

¡Suscríbete a nuestro boletín!

Nuestras redes

Visita nuestras redes sociales

Centro de preferencias de privacidad