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Las nueve musas
Proust
Proust - Man Ray - ©Man Ray Trust. VEGAP. Madrid. 2019

“La magia de una palabra –DADA- que ha puesto a los periodistas ante la puerta de un mundo imprevisto, no tiene para nosotros ninguna importancia”

 Tristan Tzara. Siete manifiestos Dada

 A mi juicio el único método válido de conocimiento del “arte mágico” –como de todo arte- es la experiencia directa, desnuda y sin intermediarios. Lo único que cuenta es la espontaneidad de las reacciones personales”

 Octavio Paz. La búsqueda del comienzo (escritos sobre el surrealismo)

“Si pudiéramos desterrar la palabra serio de nuestro vocabulario muchas cosas se arreglarían”

 Man Ray

En la Fundación Canal de Isabel II de Madrid se expone Man Ray. Objetos de ensueño, cuya comisaria es Pilar Parcerisas, crítica de arte, curadora independiente y guionista.

Es doctora en Historia del Arte y licenciada en Ciencias de la Información. Entre otros cargos, ha sido presidenta de la Asociación Catalana de Críticos de Arte (ACCA) y vicepresidenta del Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes (CONCA).

Man Ray. La magia del arte » man ray

Man Ray
Man Ray

No es la primera vez que en España se muestra el trabajo del artista norteamericano Emmanuel Radnitzky, más conocido como Man Ray (Filadelfia, 1890 – Paris, 1976. —en cuya tumba del cementerio de Montaparnasse, su epitafio pone: despreocupado, pero no indiferente—, ya que anteriormente hemos podido contemplar: Man Ray. Luces y sueños (2007), en la Fundación Carlos de Amberes de Madrid, Man Ray, luces y sombras y accionismo vienés (2008); Duchamp, Man Ray, Picabia (2008), en el MNAC de Barcelona y Construcciones líricas, Man Ray, Leandro Cristòfol. El objeto y el espíritu Dadá (2009), de carácter itinerante, así como también Dalí, Duchamp, Man Ray, que incluso viajó a Chile, todas ellas comisariadas por Pilar Parcerisas. Aunque la más importante hasta la fecha, fue la que se realizó en el Museo Reina Sofía en 1999, titulada Man Ray, al descubierto. Fotografías 1919-1948.

De todos modos, la exposición de la Fundación Canal es diferente a las anteriores, sobre todo por el hecho de incluir 25 objetos, ya que es la primera ocasión que en España se exhibe un número tan grande de ellos que, sumados a las fotografías, ascienden a más de un centenar de obras que el público tiene la oportunidad de observar. Fue inaugurada por el consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid, Jaime de los Santos. A estos objetos, el poeta francés Robert Ribemont-Dessaignes los denominó: objetos de ensueño, basándose en los recuerdos, los deseos y los sueños adquiridos. Todas las obras proceden de diversas colecciones privadas y europeas.

Rayograma
©Man Ray Trust. VEGAP. Madrid. 2019

Dentro de la Historia del Arte, a Man Ray se le engloba tanto en el apartado del dadaísmo como del surrealismo, aunque hay autores que consideran que su relación con ambos movimientos era desde una óptica muy peculiar, o sea, que solamente le interesaban algunas de las propuestas que presentaban ambas tendencias. Sea de un modo u otro, lo que es cierto, es que muchas de las obras que aquí se exponen se acercan a los planteamientos dadaístas y surrealistas. De hecho, su amistad con Marcel Duchamp, a quien conoció en 1915, tuvo mucho que ver con ello. El dadaísmo se formó en Zurich en 1916 a través de Tristan Tzara y otros artistas. En aquel momento Duchamp estaba en Nueva York, con lo que existía otro foco dadaísta en el continente americano, aunque con distintos intereses, y junto a Francis Picabia y Man Ray, fueron los impulsores de ese movimiento. Duchamp fue un excelente jugador de ajedrez, que incluso participó en campeonatos internacionales y llegó a enfrentarse a algunos de los mejores ajedrecistas del mundo como el cubano Raúl Capablanca.  Ray también sentía una enorme atracción por dicho juego, por ello en la exposición hay un apartado dedicado a él.

Anatomie
©Man Ray Trust. VEGAP. Madrid. 2019

Respecto al surrealismo, le atraían las escenas en las que hubiera una doble lectura, tal como se puede comprobar en algunas de las obras que se exhiben en Objetos de ensueño. Man Ray fue el fotógrafo favorito de los artistas surrealistas, ya que su cámara captaba la parte más enigmática de lo que acontecía a su alrededor, empleando “esta disciplina como un instrumento para plasmar las inquietudes y esencias más profundas de la psicología humana”. Su experiencia como director de cine también le permitió adentrarse en el terreno surrealista desde una perspectiva empírica. Se podría considerar que, en su conjunto, la obra de Ray está más próxima al surrealismo que no al dadaísmo, ya que es difícil entender que se implicara en un movimiento que proclamaba la negación, la oposición, el nihilismo, y que según Tristan Tzara, “Dada no significa nada”, y para el poeta y teórico del surrealismo, André Breton, Dada era “un estado de ánimo”.

Rose Sélavy
©Man Ray Trust. VEGAP. Madrid. 2019

La trayectoria artística de Man Ray es muy apasionante, tanto en su época neoyorquina como parisina. A los 18 años se le concedió una beca para realizar estudios de arquitectura, pero la rehusó y en cambio frecuentó la National Academy of Design para asistir a clases de dibujo y estudió anatomía en la Art Student’s League, ambas de Nueva York. En 1910-1912, en el Francisco Ferrer Center, recibió de nuevo clases de dibujo, por lo que su formación se centró más en el dibujo que en la pintura, ya que su interés por la fotografía fue posterior, concretamente cuando se compra su primera cámara, empleándola para tomar instantáneas de sus propios cuadros.

Su primera exposición individual tuvo lugar en 1915, cuando sólo contaba 25 años. Fue en la Daniel Gallery, donde presentó pinturas y dibujos. Seis años más tarde marcha a París junto a Duchamp, donde decide relacionarse con el círculo Dada. En 1921 ya efectúa su primera muestra individual en La Librairie Six, de la capital francesa, ciudad donde vivirá hasta 1940, cuando vuelve a Nueva York en plena guerra. En 1951 regresa a París hasta el momento de su muerte en 1976, cuando contaba 86 años.

El responsable del diseño y recorrido de la exposición de la Fundación Canal es Gabriel Corchero Studio, que ha conseguido crear un ambiente especial, permitiendo al público asistente penetrar en el mundo surreal, insinuante y onírico del artista, alternando los objetos y las fotografías situadas en los diferentes espacios con los que cuenta la Fundación. La comisaria ha repartido las obras en siete apartados que reflejan perfectamente el universo creativo de Man Ray, logrando que el espectador conozca más de cerca su trabajo, complementando las exposiciones que se han efectuado en Madrid anteriormente.

Man Ray
©Man Ray Trust. VEGAP. Madrid. 2019

En la sección Amigos, retratos y autorretratos, lo primero que se encuentra el público es una instalación colgada en el techo, titulada Obstrucción (1964), donde se ven 63 colgadores de madera dispuestos de menor a mayor, como si fuera una gran lámpara. En una de las paredes hay un gran número de fotografías, donde aparecen una serie de personajes que, de algún modo, han incidido en su vida personal y profesional, como es el caso de los retratos de Tristan Tzara y de Marcel Proust en su lecho de muerte, ambos de 1922. Este último, lo efectuó post mortem, y fue el propio hermano del poeta francés que quiso que alguien dejara testimonio del instante antes de su muerte, pero llegó tarde y la foto se tomó después. Otras piezas interesantes son el Autorretrato de Picasso (1932) y el Autorretrato con Emak Bakia (1935), donde se le ve a él acompañado de un objeto de madera cuya parte superior recuerda un violonchelo. Él mismo señalaba que “no soy fotógrafo de la naturaleza, sino de mi imaginación”. Durante los años 20 y 30 se ganaba la vida haciendo retratos de la burguesía, la aristocracia y la bohemia artística, destacando su manera de mostrar “el rostro sobre fondos limpios y vacíos”.

Ady
©Man Ray Trust. VEGAP. Madrid. 2019

En cuanto al segundo ámbito, Objetos de ensueño, se exhiben algunos objetos, que no se han mostrado anteriormente, en diversas vitrinas situadas en el centro de la sala.  Posiblemente el más conocido es Regalo 1921/1974, que representa una plancha de hierro con púas en su parte inferior, colocada en vertical para que se puedan ver perfectamente. Se trata de la asociación entre dos objetos; por ello André Breton explica que Man Ray era “el gran escrutador de la decoración de la vida cotidiana”. En otra obra como Pantalla (1921), también se puede ver esta doble agrupación, ya que se trata de una espiral de papel que se transforma en una lámpara.

Man Ray. La magia del arte » man ray
©Man Ray Trust. VEGAP. Madrid. 2019

En Rayogramas, aparecen una serie de fotografías sin cámara, o lo que es lo mismo, la fotografía abstracta, así como las solarizaciones, también denominadas Efecto Sabattier, en que los negativos están expuestos a la luz. Tienen un aspecto plateado, como una especie de imagen fantasmagórica. En 1922 edita el álbum Los campos deliciosos, cuyo prólogo es de Tzara, en que se muestra un conjunto de rayogramas.   En la cuarta sección, el artista se ve inmerso en el universo de la mujer como objeto de deseo, por ello en Mujeres y Venus, observamos una serie de desnudos femeninos, como por ejemplo Lee Miller (1932), que fue su asistente en el laboratorio y también su pareja durante un tiempo. Precisamente de Miller tuvimos la ocasión de contemplar una exposición que se celebró el año pasado en la Fundación Miró de Barcelona, y de la que Las nueve musas se hizo eco. En esta obra se ve el cuello estirado de Miller que aparentemente recuerda un falo. En las fotografías de Méret Oppenheim (1932) y Méret Oppenheim en el taller de Louis Marcoussis, se puede apreciar la belleza serena e intrigante de la artista y fotógrafa surrealista. También hay una serie de fotografías del período 1936-1940 de Adrienne Fidelin, cuyo pseudónimo era Ady. Se trata de una joven bailarina mulata de la pequeña isla caribeña de Guadalupe. A Ray le interesaba el “movimiento gracioso de su cuerpo”.

Chessmen
©Man Ray Trust. VEGAP. Madrid. 2019

En el siguiente apartado vemos Man Ray y Marcel Duchamp: máquinas poéticas, en que se ve la relación existente entre ambos artistas y amigos. Ray fotografió muchas obras de Duchamp, así como también al propio artista francés disfrazado de mujer, como si fuera su alter ego femenino, tal como se aprecia en Rrose Sélavy (1921). En la última sección, la correspondiente a El azar y la mente: el ajedrez, también se observa este vínculo con Duchamp, ya que a ambos les apasionaba el ajedrez. Man Ray diseñó diversos tableros de este juego que luego fueron comercializados en los años 40 en los Estados Unidos, durante el tiempo que vivió en Hollywood con motivo de la Segunda Guerra mundial. En Atracción permanente, observamos tres piezas enormes encima del tablero, que corresponden a dos peones y un alfil. En 1934 creó un tablero en los que se veían los retratos de algunos componentes del movimiento surrealista. Finalmente, en la sección La realidad inquietante de los maniquíes, Man Ray relaciona la figura del maniquí con el erotismo femenino, lo que permite mostrarlo desde una vertiente mágica y misteriosa, como también lo vincula con la infancia, o sea, con la dualidad mujer-niña o también con la moda. En resumen, se trata de “convertir el cuerpo de la mujer en un fetiche”. Fotografiaba los maniquíes de los grandes almacenes que luego publicaría en la revista La Révolution surréaliste.

erotique voile
©Man Ray Trust. VEGAP. Madrid. 2019

Junto con las fotografías y los objetos se exhiben las proyecciones Le retour a la raison, en las que se observa su interés por el surrealismo, y Anemic Cinema, que dirigió conjuntamente con Duchamp. Asimismo, se ha editado un catálogo en el que se reproducen la totalidad de las piezas que se exhiben, cuyo texto es de la comisaria Pilar Parcerisas. De manera paralela se realizan diversas actividades complementarias de la exposición, como son las visitas-taller para familias, que sirve para que los niños se aproximen al universo de la fotografía. Asimismo, también hay las visitas-taller para colegios y las visitas guiadas. Por último, se han impreso unas fichas didácticas para el profesorado de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato, con el propósito de que el alumno cuando visite la exposición ya tenga un conocimiento previo de lo que va a ver.

La revista agradece sus comentarios. Muchas gracias
Ramon Casalé Soler

Ramon Casalé Soler

Ramón Casalé Soler (Barcelona. 1955)

Museólogo, historiador y crítico de arte

Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)

Miembro del Consejo Internacional de Museos (ICOM)

Licenciado en Geografía e Historia, especialidad en Historia del Arte (Univ. Barcelona)

Máster en Museología y Patrimonio Cultural (Univ. Barcelona)

Curso de Anticuario (Barcelona)

He formado parte de la Junta Directiva, con el cargo de Tesorero, de la Asociación Catalana de Críticos de Arte (ACCA), durante el período 2001-2016

Colaborador del programa de radio “Formas y Ängulos en las cadenas Onda Cero y COPE de Barcelona durante 7 años

Excoordinador de Artes Plásticas del Museo de la Marina de Vilassar de Mar (Barcelona)

Exdirector artístico de la Galería de Arte Sant Pol Art, de Sant Pol de Mar (Barcelona)

Fui corresponsal en España de la revista italiana ARTE IN de Venecia durante 20 años

Formaba parte del Comité de Redacción de la revista digital Mur Crític (ACCA)

Actualmente también soy crítico de arte de la revista BONART de Girona, de la revista ARTE por EXCELENCIAS de La Habana, de la revista digital EL TEMPS DE LES ARTS de Valencia , del periódico L’INDEPENDENT DE GRÀCIA de Barcelona y del FULL INFORMATIU de la Societat Catalana d’Arqueologia de Barcelona.

Asimismo, he sido crítico de las revistas Batik, Arte Omega, Marte de Barcelona, Papers d’Art de Girona, Zerovuittresquaranta y Vilassar Actiu de Vilassar de Mar (Barcelona), entre otras publicaciones, desde los años 1987 hasta la actualidad

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