Las nueve musas
Ashurbanipal
Portada » Assurbanipal, bibliófilo

Assurbanipal, bibliófilo

Y en el principio fueron las tablas…

En tiempos de supremacía Asiria, reconstruida mucho antes Babilonia, cuando se ampliaron las fronteras de Egipto a Persia y Menfis era sitiada por Asarhaddón (décadas después Jeremías lamentará: “Hazte enseres de cautiverio, moradora hija de Egipto; porque Menfis será desierto, y será asolada hasta no quedar morador”)[1] mientras los griegos fundan Bizancio y Nínive se eleva como la ciudad más importante del orbe, el futuro rey de Asiria posee una afición sin nombre.

TablillaLos siglos que vendrán serán capaces de nombrar su pasión, de inventarle un símbolo en una lengua extranjera, de justificar sus horas de ocio entre los caracteres de barro.

Educado no solo en faenas militares, ilustrado en su acadio natal y en la dilucidación del sumerio, el hijo del monarca logró disciplinarse en el arte de la temprana escritura, comparando y revisando los textos traídos por los doctos de las colecciones de sus templos. Allí donde los trazos abandonaron la prehistoria bajo el calor húmedo del Tigris, él lastimó la arcilla con nuevos sonidos, deambuló sus oscuros colofones y amasó los tímidos signos en los hornos.

Ya en el trono envió a sus escribas a los lindes del vasto imperio para el desarrollo de su biblioteca. La práctica de la confiscación encontró regocijo en sus manos, la exigencia erudita sobre los coleccionistas babilonios no omitió pudores ni escrúpulos; ordenaba  a los propietarios de tablillas convertirse en impensados tributarios. La fiebre lectora de Assurbanipal consagró a obsesión el hallazgo de los primitivos textos, él mismo, el guerrero voraz,  era un aplicado escriba de su templo que sopesó el grosor y los colores de los incautados artefactos. Los trabajos de los empeñosos mesopotámicos y el furor coleccionista de su rey habrían de permitir la recuperación de un legado señero que construyó los fragmentos de otras eximias bibliotecas para la prosperidad cultural de un tiempo arenoso. Según tradiciones persas y armenias, Alejandro deslumbrado ante la múltiple biblioteca quiso crear la suya cuando sus pasos tronaron en la Sala de la Caza del León del Palacio Real.

Alejado en sus destemplanzas de los encantamientos y augurios, colmado su repositorio de saber inigualado, ya glorificada Nínive por la grandeza de su archivo e incendiado el palacio por escitas, babilonios y medos, la pasión de su antiguo hacedor declinó en favor de sus herederos hasta alcanzar la época de Nabopolasar, el caldeo. Remoto quedó el eco de Shadanu enviado a Borsippa en su comisión recolectora. Los tiempos de Assurbanipal, protector de la sabiduría de Nebo, habían terminado.

biblioteca de Nínive
Tablillas de la biblioteca de Nínive

Las expediciones de Layard más de mil novecientos años después dieron con una serie de tablillas organizadas rigurosamente por temas cuyo contenido entiende sobre premoniciones, asuntos astrológicos, plegarias, informes administrativos de los dominios, interpretaciones sobre entrañas de víctimas sacrificiales, catálogos de maldiciones y consejos sobre cómo aquietar la ira de los dioses; las crónicas históricas, y la cantidad de ganado que pacía en el reino, los cánones de epónimos, los estudios de ciencias y predicciones climatológicas conforman el estupor de los hombres contemporáneos. El cinco por ciento de ellas de un total de veinticinco mil se ocupa de trabajos literarios, doce relatan la épica de Gilgamesh y cien corresponden a asuntos matemáticos o mágicos; cada tablilla culmina con un pie de imprenta que señala su propio íncipit y el siguiente, y el número de orden de éstas dentro de la serie. Muchas poseen leyendas sobre el gran diluvio, de modo que es probable que sean más arcaicas que la misma biblia o los poemas de Homero. Algunos pies de imprenta poseen leyendas sobre el gran diluvio, otras tienen el nombre del escriba, incluso del autor e instrucciones respecto del uso de la tablilla con detalles acerca de su compilación.

La Biblioteca de NíniveEl visitante de este siglo puede asomarse al inusual resplandor de ese ciclo perdido en el Museo Británico, donde objetos y palabras arrojan desde la historia una nostalgia de arcilla y cuña, de ejércitos hostiles con lanzas teñidas en bermellón. Sus tablas se ofrecen al espectáculo inacabable del mundo donde un antiguo rey quemó sus días en la penumbra lúcida de su biblioteca.

Palacio de Assurbanipal, Rey del mundo, Rey de Asiria, creyente en Ashur y Ninlil, a quien Nabu y Tahsmetu dieron el poder de la audición y profunda comprensión del más alto arte de la escritura —entre mis predecesores reales ninguno recibió este mensaje—, la sabiduría de Nebo, los signos de la escritura, todos los que han sido diseñados, los escribo en tablillas, las organizo en series, los comparo y para mi contemplación y recitado real, los ubico en mi palacio ¡Ashur, Rey de Dioses, tu poderío no tiene igual! El que tome una tablilla y escriba su nombre junto al mío que Ashur y Ninlil, enojados y amargados lo destruyan, borren su nombre y arrojen su semilla a la tierra[2].

 

Desde el sur del Sur escribe Adriana Greco

(Cabecera: Estatua de Assurbanipal – Distrito histórico del centro cívico de San Francisco)


[1] Jeremías 46:19

[2] Historia de las bibliotecas del mundo. Lerner, F. (Troquel, 1999)

Adriana Greco

Adriana Greco

Adriana Greco nació en Buenos Aires,

Es docente, correctora literaria y bibliotecaria.

Tiene publicados en colaboración tres libros: Poetas y Narradores Contemporáneos (Argentina: Editorial de Los Cuatro Vientos, 2004) donde recibió medalla de plata y el tercer premio de poesía de un jurado seleccionado por la editorial; participó de la antología Poesía y Narrativa Actual (Argentina: Nuevo Ser, 2006), y colaboró con cuentos, poesías, y en la redacción de contratapa para La Tinta y el Blanco (Argentina: Ediciones Mallea, 2010).

En 2011 crea el blog Correctores en la Red.

Durante el 2012 y 2013 participó con columnas literarias en el programa Paranormales de Radio Zoe.

En 2015 obtiene con Mala entraña el tercer premio en el II Certamen "palabra sobre palabra" de Relato Breve (España).

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

promocionamos tu libro.
lamejordemisvidas

promocionamos tu libro

promocionamos tu libro

promocionamos tu libro

seÑales
.promocionamos tu libro

promocionamos tu libro

americanah
.promocionamos tu libro
de-leones-a-hombres
.promocionamos tu libro

promocionamos tu libro

promocionamos tu libro

Secciones

Nuestras redes

No seas tímido, ponte en contacto. Nos encanta conocer gente interesante y hacer nuevos amigos.

Centro de preferencias de privacidad