Las nueve musas
promocionamos tu libro

Sección - Artes literarias

Portada » Artes » Artes literarias

Bajo el peso de una ley viciada

Quien tiene entre sus manos un libro, lo abre y descubre la primera página, está descubriendo todo un mundo de sensaciones que a partir de ese momento formará parte ya para siempre de su memoria: es la magia del papel...

Leer bajo el agua

Esto está escrito para leer bajo el agua

La imaginación poética del psicoanalista                    “De rodeo en rodeo el sujeto en la punta de la lengua, no es una  palabra o  una frase que se pueda decir. Es el aire de las palabras que sin ese aire no...

Sibilla Aleramo

Sibilla Aleramo nació en Alessandria (Piamonte) en 1876 y murió en Roma en 1960. Entre otros libros, ha publicado: Selva d’amore, Aiutatemi a dire y Gioie d’occasione OTRA VEZ MARZO NOS ENCUENTRA Otra vez marzo...

Cuando la condena es salvación

El berbiquí, tercera novela de Juan Bautista Rodríguez Aguilar (Madrid, 1973) – la preceden Umbrío, entre los muertos (2011) y La rueda del extravío (2013)- centra la atención narrativa en el dolor humano, al que da voz...

Diario de un ladrón de oxígeno

Una decepción tibia de lectura

Descubrí esta novelita hace tiempo en las novedades de El Corte Inglés y me llamó la atención por su aspecto externo, así como por la leyenda que la acompañaba: “Una novela de culto sobre el abuso emocional que ha...

El Acorazado Potemkin

Vladimiro

Vladimiro Ripoll era uno de los “niños de la guerra”.  El apellido era de su madre, Juana, nacida en Barcelona y fallecida de una tuberculosis en el año 37. Le había parecido más aconsejable, a su vuelta a España, el...

Este mayo se cumplen 12 meses desde que la suerte me llevó a conocer las Nueve Musas y a su gente tan interesante; varios de sus textos me hicieron cambiar -de alguna manera- mi modo de pensar. Y eso fue lo que yo también tenía en mente al escribir mi primer texto, titulado “Tactos”: dar a los españoles a conocer un aspecto de los griegos. Algo original, lejos de lo turístico, como eso aparece también en mis demás artículos aquí. Y esta vez, lo que procuro es revelar la mirada griega desde una perspectiva romántica pero moderna, dada no mediante nuestros poetas nacionales, sino por el vaivén de la gente cotidiana por las calles de nuestra ciudad, Atenas, que espera ver el renacer del país. Estudio de simetría sin verbos: Luz de la estatua desconocida, luz de la mampostería y del mar brillante; luz de la fuente neoclásica en el jardín mediterráneo, y luz del pino, del templo y del empedrado, de la roca, de la colada blanca, luz; ninguna parecida a las otras… Sombra del grifo heráldico, sombra de la tapia y de la nube con olor a memorias; sombra del farol neoclásico en la esquina mediterránea, y sombra del ciprés, de la capilla y del zoco, de la roca, de la colada blanca, sombra; frescor degradado… Claroscuro del icono cretense, claroscuro de la columnata y de la barca paralela a la gaviota; claroscuro de la barandilla neoclásica en la pérgola mediterránea, y claroscuro del olivar, de la mezquita y de la escalera, de la roca, de la colada blanca, claroscuro; matices, temperaturas, sentidos táctiles. Oscura capilla bizantina; un mosquito perdió su vida entre las páginas del Evangelio. Pino bajo el friso; un microcosmos autoluminoso que no mira de reojo los deseos vanos. Letras “Bookman Old Style” en la mesita verde del café; seguramente andará por aquí también Epicuro. Flores de almendro sobre los mármoles de Pasífae; el Algarve nos ha visitado otra vez. El cielo por entre las agujas del pino; las abejas se antojan por mi ensalada mediterránea. El vaho del pan caliente untado con aceite y tomillo va incensando el palmar cretense. Dentro de la gota, sobre la uva, el Sol se está refrescando. Han dejado vacíos los dos vasos en la mesa. Maceta de lata en el cenicero de cinc; el gato con su hocico está acariciando la ramita del olivo: conspiraciones de la Naturaleza. Instrumentos musicales de viento y de bronce han salido al sol para desherrumbrarse: “vehículos” que vuelven a abrir el antiguo camino entre Atenas y Bucarest… …y panderetas gitanas, en manos albanesas; músicas bastardas, y nuestras libras de oro, son falsas también. El sol entre paréntesis; el olor a café griego ha tomado su puesto: es por algo que ocurre todo. Licabeto e Himeto: montes-cornisas inclinadas por encima de los templos. El ciprés esconde la columna. Compiten para quedarse en pie por más siglos. Por encima del campanario alto y delgado de Santa Lucía, despunta la palma. Atenas y La Habana en un sueño… Azahares en mi casita al estilo del Asia Menor; precariedad. El rojo y el verde están luchando dentro de mi ensalada. Compiten para imponerse al olor de la cebolla. Como una pupila ante el sol se cierra el arco bizantino. Por el otro lado: el oscurantismo. Brilla bajo el sol el hacha doble de oro; Pasífae está siempre entre nosotros. Las antefijas con la cabeza de Hermes, como una dentadura vieja por encima de la barandilla heráldica… …y entre las columnas jónicas, estelas de la luz de Ática. Escarlata, carmín y bermellón; iluminan las bóvedas en el haman de los vientos. Gato tricolor al frente del ocre de la pared neoclásica. ¡Cree que sus motas color de mostaza lo esconden de los ojos curiosos! Clavos antireposo sobre el farol de una época anticuada; tiene miedo de las palomas, que no le sombreen la luz con la suya. Miedo en su voz suplicante; ve su cuerpo arrastrando su pie herido. Y la copita para las monedas, insistentemente muda. Las ruinas submarinas de Epidauro toman el esquema ondulado del agua alrededor de la barca. El motor reemplaza el silencio del barquero. Una gota de mantequilla flota en mi té de salvia; los motivos tejidos del catre han absorbido el olor a petróleo de la estufa en casa de la abuela. Huele a lluvia la tierra. El verano todavía no ha decidido si quiere llegar. Yo lo mantendré cálido en mi palma y en mi mente… …para apoyarme… …y los refugiados pakistaníes han salido a vender paraguas a los que llevan capucha. Extraño pensamiento el de Asia; exótico… …con eso se apoyan ellos también… [Pintura de Spyros Vasilíu] Hoja de geranio al lado de mi café; peluda la caricia del gato, y el templo blanco, lámpara en el Egeo del cielo. Un olor ácido sigue los sonidos guturales; las faldas floridas van hacia el barrio gitano. La vieja Palmera, alta, delgada, nos mira altiva, con cabello de una época remota... ...La llamaban “su Alteza”, cuando la trajo el Rey –egipcia ella- al jardín. Olor a ajo y a albahaca, aroma de incienso, hedor a cloaca y olor a plátano; el aire libre del Mediterráneo. ¿Será que las teclas se han revuelto en su acordeón, o los dedos en su palma? El estruendo del metro subterráneo es mucho más melódico. Fuente de agua debajo del plátano; frescas las plumas del pavo real, esculpidas en el mármol. Casa a la altura del pino, como las de los pájaros. (¿Cuál de los dos está navegando por el cielo?) Alrededor: cemento; abajo: el abismo; arriba: luz; ciudad mediterránea, un nuevo comienzo. Viento del Sáhara, para esparcir lo viejo; baldes y lejía. Viento del Sáhara, para arreglar la nueva casa; café griego, albahaca y frutas almibaradas. Flores de mármol blanco, en bajo relieve, en el anverso del balcón; el arquitecto neoclásico respetó al peatón abajo. Un arco de iglesia bizantina, un pino, una metopa, el sol en la gota del vaso, un gato sobre la silla de mimbre, un hueso de aceituna en el cenicero metálico y un cigarrillo: materiales para escribir… –“Es un dolor” –me dijeron- “escribir”. Tienen razón: me duele la mano por la tendinitis… [Fotos y textos: Ilías Tampourakis, Grecia, 2010 / 2012 / 2018]

Grecia a través de los ojos griegos

Este mayo se cumplen 12 meses desde que la suerte me llevó a conocer las Nueve Musas y a su gente tan interesante; varios de sus textos me hicieron cambiar -de alguna manera- mi modo de pensar. Y eso fue lo que yo...

palabras

La palabra más allá de la gramática

«Las palabras son la configuración acústica de las ideas», decía el poeta Novalis, anticipándose casi un siglo a los planteos saussureanos. En este artículo examinaremos las definiciones más relevantes que aparecieron...

Najat El Hachmi

Vivir desde dentro una cultura ajena

Leer a El Hachmi es un privilegio especial. Y lo es porque nos permite vivir desde dentro una cultura ajena, a pesar de que en algunos aspectos resuenan ecos de nuestros abuelos. Y es un privilegio, porque siempre lo es...

La novela picaresca y la teoría del apego

El lector se preguntará qué tienen que ver estos dos elementos tan dispares y de épocas tan distantes. Las modernas teorías del apego no solo nos permiten  entender mejor la novela picaresca, sobre todo la construcción...

La lengua del Tercer Reich

El lenguaje, el alma de un pueblo

«[…] nada nos acerca tanto al alma de un pueblo como el lenguaje […]», dice Klemperer en su ensayo LTI. La lengua del Tercer Reich. Sin embargo, la afirmación es dialéctica: el lenguaje refleja la esencia de un pueblo...

Bécquer

Bécquer y el Libro de los gorriones

Todos estamos acostumbrados a una lectura de las Rimas de Bécquer que empieza con un magnífico poema de presentación (“Yo sé un himno gigante y extraño…”) y acaba con la rima  “En la imponente nave…”...

Wodehouse contra la amargura moderna

El mundo moderno está convencido de poseer más humor que cualquier otra época en la historia de la humanidad, ¿pero es realmente así? Un niño puede estar convencido de que se divierte más cuando llega a tener la edad...

Emilio Paolo Taormina

Emilio Paolo Taormina. Con las alas abiertas

Emilio Paolo Taormina nació en 1938 en Palermo, donde vive. Sus obras han sido traducidas al albanés, armenio, croata, francés, inglés, portugués, ruso, español y alemán. Está presente en antologías y revistas...

Secciones

Nuestras redes

No seas tímido, ponte en contacto. Nos encanta conocer gente interesante y hacer nuevos amigos.

Centro de preferencias de privacidad