Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Anna Rossell
Lunes, 3 de octubre de 2016
HISTORIA CON MAGIA O LA MAGIA DE LA HISTORIA

Las turquesas mágicas. Crónicas de Salónica

Guardar en Mis Noticias.
Noticia clasificada en: Crítica literaria

No siempre la Historia se aprende en los libros de Historia. O, al menos, no únicamente. Con frecuencia son los relatos de los abuelos, las anécdotas familiares lo que suscita el interés y deja una huella mucho más indeleble que la acumulación de datos y nombres sin un nexo emocional con quien escribe o relata, escucha o lee.

Las turquesas mágicas. Crónicas de SalónicaLa aridez característica de aquéllos desaparece en éstos, sustituida por la viva carga afectiva de la voz que narra, y el intenso afecto se transmite al oyente o lector por una empatía, que solo puede dar el episodio vivido en primera persona. Huelga decir que ambos registros son necesarios, se complementan uno a otro y nos ofrecen una visión más ajustada de la realidad. Mientras que los primeros nos acercan a la complejidad panorámica a través de cifras, nombres, lugares y relaciones de causa-efecto, los segundos profundizan en las consecuencias de todo ello en la vida de las personas, ahondan en el detalle sensible, en el dolor humano. Pero solo éstos pueden leerse como una novela, una cualidad nada despreciable si queremos captar la atención de las jóvenes generaciones, despertar su interés por el pasado y concienciarlas sobre el efecto de la política en la vida de cada cual.

 

Las turquesas mágicas es uno de estos libros. Vera Nehama (*Alejandría, 1946) nos cuenta los avatares de una familia judía durante el convulso siglo XX. A lo largo de tres apartados: Grecia 1877-1942 / Francia 1920-1946; Grecia 1920-1932 / Egipto 1932-1946 y Francia 1946-1975 / Egipto 1946-1957 / Italia 1957 / Venezuela 1957-1964, antecedidos por un Prólogo necesario y el colofón del epílogo Mi herencia profunda, la autora nos instruye, al tiempo que nos entretiene, sobre las peripecias y el calvario que tuvo que afrontar la familia, que, aun tratándose de la suya particular, es el paradigma de tantas otras. Así este libro ilustra sobre un importante período histórico del siglo pasado, cuyo recuerdo cumple con urgencia mantener.

 

Nehama tiene dotes de narradora y vocación de novelista, pues, si bien su relato está basado en vivencias personales —propias y de parientes cercanos, de quienes recabó la correspondiente información—, los minuciosos detalles con que adereza situaciones y personajes atestiguan una cierta (re)construcción, que no puede imaginarse sin una buena dosis de imaginación creativa. El libro de Nehama se lee con verdadero placer, su prosa es fluida, ágil, fresca y a menudo pícara. Contra lo que pudiera esperarse, a tenor de las penalidades de las que forzosamente ha de ocuparse el libro por el período histórico que trata, el texto está con frecuencia salpicado de humor cuando el pasaje lo permite. Muy loable es el hecho de que, sin faltar en ningún momento a la verdad familiar, Nehama no echa mano de lo escabroso, una tentación a la que hubiera podido sucumbir. El libro ofrece a los lectores el interés añadido de que informa, fundamentalmente, sobre la situación de los judíos fuera de Europa, de la que sabemos poco. Si bien el recorrido anuncia Grecia, Egipto, Italia, Francia, Venezuela, España, la narración se centra en Grecia, Egipto y Venezuela, los países donde las dos ramas familiares de ascendencia de la autora echaron raíces y se sintieron más en casa. Así asistimos a la transición entre la buena convivencia entre las diferentes religiones y culturas al malestar por el creciente recelo, provocado por el cambio político, y a la persecución hasta su expulsión; desde el exilio y el tormento de la ausencia de noticias durante años de los familiares separados al conocimiento de su fatídico final en los campos de exterminio, de la ilusión y la esperanza ocasionada por la fundación del Estado de Israel…

 

Es fácil imaginar que este tipo de escritura sirve a su autora de catarsis y profunda reflexión; precisamente por ello en el epílogo, Mi herencia profunda, en el que alude al aprendizaje al que la Historia y la historia nos convocan, se echa de menos siquiera una breve alusión, un gesto, de sensible empatía con la Historia palestina. El epílogo menciona a Nelson Mandela “quien demostró que es posible superar el odio, hermanando a las dos etnias que se disputaban el territorio de Sudáfrica. […]”, se apela a “la esperanza de reconciliación entre quienes deben convivir en la misma tierra […]”, y se menciona a la visionaria líder israelí Golda Meir, quien habría afirmado: “Sólo habrá paz cuando el amor de los árabes por sus hijos supere el odio que profesan a los judíos.’ Esta es la primera y quizás la única lección que debemos aprender”. Ojalá la Historia consiga alguna vez enseñar algo al ser humano.

 

La lectura del libro es, pues, interesante para todos los públicos, pero puede ser de gran utilidad para iniciar a jóvenes en uno de los períodos más nefastos del acontecer del siglo XX por su lucidez y ausencia de morbosidad. Precisamente por ello es de lamentar la dejadez, por parte de la editorial, en cuanto a la supervisión ortotipográfica. El texto está plagado de errores, sobre todo de signos de puntuación –aunque también de otro tipo-, sospechosamente dejados al albur del corrector automático, que no distingue entre palabras homónimas –con o sin acento- o locuciones verbales -con preposición o sin ella. Es una verdadera lástima que un texto de esta calidad no se edite con la correspondiente corrección formal.

 
 

Vera Nehama

Las turquesas mágicas. Crónicas de Salónica

Hebraica Ediciones, Madrid, 2011, 393 pp.


 

Acceda desde aquí para comentar como usuario registrado. Ser usuario registrado tiene muchas ventajas. Una de ellas es la posibilidad de guardar sus noticias y comentarios. Acceda desde aquí para comentar como usuario registrado. Ser usuario registrado tiene muchas ventajas. Una de ellas es la posibilidad de guardar sus noticias y comentarios.
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Las nueve musas
Las nueve musas • Política de Privacidad
© 2017 • Todos los derechos reservados - ISSN 2387-0923
Powered by FolioePress