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Martha Leticia Martínez de León
Sábado, 13 de febrero de 2016
LA CAUSA DEL PECADO ES LA VOLUNTAD

EL PECADO ORIGINAL FRENTE A LA HISTORIA

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Para hablar del Dogma del Pecado Original, es importante aclarar en nuestro interior, qué es el mal, de dónde proviene, sus consecuencias, desde dónde lo analizamos y sobre todo en que parte de nuestro ser nos perturba ¿en el cuerpo, en el alma, en el espíritu?

A lo largo del tiempo se ha escuchado hablar del Pecado Original, y entre todos los comentarios que lo condenan ha sido motivo de grandes obras de arte, pero también al no ser comprendido ha sido causa de abusos, por ejemplo: contra la mujer al ser señalada como la causa del motivo del mal, culpándola de ser ella quien trae el pecado, pero esto no tiene relación con el significado real del Dogma del Pecado Original, el cual debe de ser leído desde sus dos lenguajes: la antropología teológica y la Bíblica. Sacar la narración de este contexto y hacerlo moral, ha llevado a una mala comprensión y a confundirlo con “Pecado moral”.

 

Para hablar del Dogma del  Pecado Original, es importante aclarar en nuestro interior, qué es el mal, de dónde proviene, sus consecuencias, desde dónde lo analizamos y sobre todo en que parte de nuestro ser nos perturba ¿en el cuerpo, en el alma, en el espíritu?, así:

 

  • si me perturba en el cuerpo, es una cuestión moral.
  • si perturba mi alma, es una cuestión ética-antropológica – religiosa.
  • si perturba mi espíritu, es una cuestión espiritual.

 

Siendo cualquiera de los puntos anteriores, el ser humano en su búsqueda de Dios frente al sufrimiento se cuestiona. ¿Por qué Cristo no me ayuda dando a mi alma nobleza y libertad? Ay ¡El evangelio, el evangelio!, como lo preguntaría en el siglo XIX, Arthur Rimbaud. Y es de frente a este cuestionamiento originado en el interior del ser humano, que se encuentra el dogma del Pecado,  el cual pareciera promover la culpa distanciando la libertad y la paz, creando un enfrentamiento entre Dios con el ser humano y a la vez provocando que diferentes lenguajes se enfrenten, porque mientras algunos perciben en el Pecado Original la sabiduría del Hombre, al encontrar el sentido de la responsabilidad en los propios actos, para  otros, el hombre y la mujer se convierten en los hijos desorientados que necesitan culpar a  otros  para salvarse evitando cualquier tipo de compromiso consigo mismo y con sus semejantes.

 

Entre estas dos posturas, habita la necesidad de la libertad, la cual lleva al ser humano a soltar  a la religión y a buscar a Dios en los propios actos o en la naturaleza, enfrentándose o negando a la Iglesia, cómo lo deja ver el Renacimiento y la Revolución Francesa, pero con el paso del tiempo varios autores retomaron ciertos conceptos bíblicos, particularmente el Pecado Original y le otorgaron otro sentido al darle una “vuelta de tuerca” a su significado original. Pesadores posmodernos, modernos y parnasianos dicen que Dios inventa el Pecado Original, para que el Hombre tenga un conocimiento de lo bueno, lo malo y su experiencia de vida sea libre, a través de comprender por sí mismos el sentido de la  responsabilidad eliminando del interior el sentimiento de la culpa, la cual sólo provoca un sentimiento de vacío al no sentirse dueño de nada, ni siquiera de los propios deseos creando inconformidad y miedo. De esta manera, autores como Valery, Rimbaud, Baudelaire, Blake, Schopenhauer, Novalis, Verlaine, perciben en este Pecado Original el regalo de la libertad, y al mismo tiempo la reflexión de la responsabilidad, porque es en esta donde el hombre y la mujer percibirán en su deseo al otro, dándose cuenta de la responsabilidad de vivir acompañado.

 

Pero, ¿qué es el Pecado Original?, ¿tiene relación con el concepto de Pecado moral? ¿Por qué un concepto que no se tiene comprendido ha creado tanta problemática interior, social y espiritual?, ¿por qué nos hemos conformado con pequeñas porciones de su significado dejando que dañe no sólo nuestra relación con la Iglesia sino principalmente con nosotros mismos, con nuestra sexualidad y seguridad?, ¿Es el Pecado Original un invento para someternos, o este concepto ha sido “víctima de una mala interpretación y de abuso de poder? Para comprender la esencia de su significado es necesario conocer su desarrollo histórico, por lo cual haré una breve explicación a partir de la posmodernidad hasta los primeros tiempos del Cristianismo.

 

La modernidad comienza con la caída del Imperio Otomano en el 1453, pero es en el siglo XIX donde esta etapa llega a su auge con acontecimientos como el fin de las grandes guerras, los avances científicos, industriales, intelectuales, dando paso a la posmodernidad, época considerada como la decadencia del pensamiento, porque el ser humano olvida su espiritualidad, porque ya no se cuestiona y basa su búsqueda en la tecnología con la finalidad de posesionarse del sentir humano, creando individuos desechables que sirvan en momentos determinados, además de crear productos que impliquen placeres fáciles en favor del materialismo. La posmodernidad, determina un tiempo donde el hombre y la mujer no buscan encontrarse a sí mismos, sino sólo resolver y satisfacerse con actos inmediatos y desechables, olvidando la enseñanza moderna donde la búsqueda del todo era parte central del Hombre enalteciendo la razón y alejándose del absolutismo religioso con fundamentos intelectuales o nuevas propuestas  provocando  la separación de la razón y de la fe, la modernidad fue una etapa de critica intelectual, al contrario de la posmodernidad que sólo es indiferente, pero de manera paralela este Hombre moderno busca  la espiritualidad y  retoma la esencia profética, sapiencial y se abre un camino hacia  Dios alejado de la doctrina. Así encontramos:

 

  • en FILOSOFÍA, autores como Nietzsche, quien al matar a Dios otorga al ser humano el lugar primordial dentro de la creación, creando un nihilismo que ataca las ideas religiosas y los dogmas, dejando al Pecado como una travesura de un Dios que cae en su propia trampa, porque al crear a un ser humano se asesina así mismo. El hombre vuelve a tener posesión de sí mismo, no necesita a otro que le condene por sus errores y expresa que la felicidad, ni la salud, ni la libertad se encuentran en los dogmas ni en la religión, porque estás no abren el camino a la verdad sino que la imponen.
  • En la CIENCIA, Charles Darwin, en el Origen de las especies, basándose en el empirismo, explica el origen del Hombre, derrumba las teorías religiosas y aleja a la Iglesia del discurso racional, siendo él quien explica que el ser humano se ramifica en todos los campos, moral-materia-espiritual, es decir, que existen lenguajes y significados distintos.
  • En la MEDICINA, sobre todo en psicología, Sigmund Freud, dentro de su teoría del psicoanálisis y de la doctrina del subconsciente, expone que la religión se crea por una patología, porque a partir de las creencias se evidencia en el Hombre la actuación del mecanismo el cual crea represión, dando paso a la neurosis histérica, donde la religiosidad se presenta como un importante oponente al mundo de los deseos y pulsiones del individuo, es decir, justifica el miedo a sentir.
  • En el ARTE, se simboliza el liberalismo, en la literatura nace la trinidad romántica de Gautier, en París Víctor Hugo, en Norteamérica Edgar Allan Poe, resalta la decadencia del espíritu, Goethe en Alemania en base a los acontecimientos históricos muestra el daño que causa el abandono de Dios dentro del espíritu.  En la pintura, Delacroix, resalta la brillantez de los colores, Berlioz en la música, enaltece la potencia del sentimiento dramático, Lamartine en su humanismo romántico exalta las culturas antiguas y sus dioses. Nace el socialismo como Utopía; glorificando el Romanticismo se destaca el simbolismo de Verlaine y Mallarmé, en otros campos surge Proudhon con la economía política, y Marx con su nueva propuesta de organización social, interpreta a la historia desde el materialismo, así para Marx, el Cristianismo es sólo una consecuencia de un movimiento consciente y subconsciente donde los esclavos buscan igualarse a sus amos, pero estos conservaron el poder y usaron los principios cristianos para tomar una ventaja material.

 

Tintoreto

 

Paralelamente a ellos surgen pensadores como Bourget, quien dice: “tanto en el mundo material como espiritual, la moral se vuelve un espejismo, por lo que Dios es una fantasía de la conciencia que puede ser analizada y determinada”, o discursos como  el del jesuita P. Pscheau, quien expone: “sólo hay pura inspiración cristiana y franca ortodoxa; una auténtica conversión por la penitencia y la Eucaristía, no las veleidades ni una religiosidad cualquiera, sino el canto de un alma que vuelve a los brazos abiertos de la Iglesia”.

 

Si nos detenemos a analizar cada uno de estos pensamientos de manera ortodoxa hablar en la actualidad del Pecado Original puede parecer un  retroceso, pero es necesario comprender que la doctrina del Pecado Original, adquiere su significado en su lenguaje teológico - bíblico el cual tiene como base la REVELACIÓN, esto significa, que así como existe un lenguaje literario, filosófico, psicológico, existe un lenguaje antropológico teológico-bíblico el cual no se separa o contradice la evolución del pensamiento, sino simplemente  tiene un camino distinto, porque su mensaje al hombre tiene como encuentro a Dios, por lo que no se puede juzgar a partir de otras ciencias, porque su enseñanza pierde el valor.  Esto que hoy es incomprensible,  es entendido claramente por la modernidad, donde varios autores retoman el Dogma del Pecado Original desde su esencia y le otorgan una nueva lectura, así el mito de la caída narrado en el Génesis se interpreta como el acto por el cual Dios otorga al ser humano la libertad. Así se dejan escuchar diversas manifestaciones de autores como:

 

Charles Baudelaire, quien dice: La teología, ¿Qué es la caída? Si es la unidad vuelta dualidad, quien ha caído es Dios. En otros términos, ¿no sería la creación, la caída de Dios?  O Novalis, quien escribe: Dios nos come, nos educa, nos habla y posee amorosamente, pero también se deja comer, acariciar y consumir por nosotros. Arthur Rimbaud  confiesa: Espero a Dios con glotonería.  Soy de raza inferior desde toda la eternidad. ! Ah!, me siento tan abandonado que ofrezco a no importa qué divina imagen todos mis anhelos hacia la salvación. O Schopenhauer, quien manifiesta que: El Pecado Original constituye el punto céntrico y el corazón del cristianismo.

 

Los escritores anteriores reconocen de cierta manera un mensaje distinto a la enseñanza mal interpretada como condenatoria, siendo el problema  principal que el Dogma del Pecado Original se confunde con el pecado que lleva a los pecados capitales, cuando en realidad este concepto no tiene relación con en el “Pecado” moral. Pero para comprender mejor está diferencia es necesario descifrar este dogma a partir desde su significado y sus orígenes agustinianos hasta el Concilio Vaticano II.

 

La palabra  “dogma”, del  griego “dokeo”, significa, opinión decisiva, es decir que  no es una verdad impuesta, ni verdadera (Platón, Cicerón, Epicteto) pero si tiene un fundamento decisivo que lo fortalece,  por lo  que  este vocablo se debe entender como una opinión decisiva o afirmación doctrinal en la que se nos muestra una verdad revelada en un DETERMINANTE MOMENTO HISTÓRICO y que tiene como punto de encuentro la práctica cristiana.

 

Pecado originalCon el paso del tiempo, los Padres Apostólicos, designaron el “dogma”, como enseñanza y prescripciones de Jesús y de sus apóstoles.  En la edad media, la doctrina católica designa como ARTILUS FIDEI a cada uno de sus componentes, frente a esto Lutero,  y otros reformadores, critican la evolución doctrinal de la voz dogma, pero en respuesta en el Concilio de  Trento se le da el sentido de Regla de fe. (DeZinger988). En 1850 se acepta en el vocabulario del magisterio eclesiástico, y se revela como confesión cristiana de la Iglesia, y es en el siglo XIX cuando se impone como término técnico de la teología cristiana, al retomarse el decreto de Justino del  año 565, donde se declaran Leyes Imperiales las conclusiones de los principales concilios como “verdaderos dogmas de Dios”.  A partir del Vaticano I  se comprende  a través de lo estipulado que dice: “ha de creerse todo lo que contienen la Sagrada Escritura y la Tradición”,  pero es hasta el siglo XX con k. Barth cuando se rehabilita y se percibe como un juicio creyente asumido y autorizado por la Iglesia.

 

Es importante resaltar que cada dogma está referido primordialmente a la situación en la cual y para la cual se define, por lo que nunca se agota su sentido. Esto significa que, el dogma para tratar de ser una explicación de la escritura debe de valerse de modelos decretados para hacer inteligible aquello que es complicado entender, por qué no puede vivirse la fe desde lo definitivo porque se “mata” el sentido de la Revelación, así a través del breve recorrido anterior podemos comprender que  el dogma se manifiesta en virtud de una determinada situación histórica.

 

Ahora, que se tiene comprendido el origen y desarrollo de “dogma”,  explicaré el concepto de Pecado Original, el cual tiene su origen en  textos explícitos de la  escritura, como lo es el del libro del Génesis 3 perteneciente al género sapiencial y etiológico, cuya finalidad es explicar la condición humana actual e indicar sus causas, enseñando que la miseria en la que vive el ser humano tuvo su origen en el pecado surgido al comienzo de la creación, y en Romanos 15, 12-21,  donde san Pablo utiliza el Pecado Original para demostrar la universalidad y valor de la redención de Jesús, al instituir un paralelismo entre Adán pecador y Cristo, es decir reino de pecado y muerte frente al reino de la gracia y la vida.

 

La Sagrada Escritura presenta simbólicamente una imagen de la condición humana que no corresponde a la creación original intencionada por Dios, en la cual el hombre vive en armonía con Él, con la naturaleza y con él mismo, frente a esto, San Agustín utiliza el término “Pecado Original” para responder de manera sistemática  a la controversia pelagiana, y utiliza lo dicho en Romanos 5,  enfatizando la práctica del bautismo y otros argumentos de la tradición, otorgándole otro significado a la esencia bíblica, es decir, que para responder a una acontecimiento histórico, convierte la enseñanza del Pecado Original en un acto moral.

 

Frente a esta postura el magisterio eclesiástico se pronunció sobre “el dogma del Pecado Original” en el concilio de Cartago en el 418, en el de Orange en el 529, en Trento en la  quinta sesión en el  1456, quedando descifrado de esta manera:

 

.1 La condición de la existencia del Hombre se hizo peor, no sólo en su realidad física sino respecto a su vida moral.
.2 El responsable es el Hombre no Dios.
.3 Esta condición se transmite por generación o propagación y no por simple imitación.

 

Como respuesta, Lutero declara y precisa con su teología de la atribución extrínseca, que el Pecado Original se encuentra en cada uno de los seres humanos, como “algo propio suyo”, e insiste en la necesidad absoluta de Cristo para la salvación.  En esta época, la gravedad del pecado se comprende por la grandeza del amor de Dios que se vio rechazado, así el Pecado Original, es una “ruptura con Dios”, un estado de alejamiento y una “”ruptura humana”, al dividirse el ser humano en su interior a causa de su anhelo de posesión y dominio que lo lleva a sumirse en su egoísmo.  Como podemos ver, no tiene relación con la sexualidad, ni con la mujer, ni con ninguna de todas esas historias que nos fabrican.

 

Paralelamente a esta lectura,  está la esencia bíblica del Antiguo Testamento donde se narra por única vez un pecado cometido en los orígenes de la historia humana (Gn. 3, 1-24) y donde se percibe como una violación al orden regido por la ley de Dios, como lo señala el libro de números 14,9 y el libro del profeta Isaías 1,4, donde se expone la falta de fe en Dios.  El texto bíblico, a diferencia de lo dicho por san Agustín y el Magisterio, nos dice que LA CAUSA DEL PECADO ES LA VOLUNTAD, como consumidora del acto, el pecado, y la razón en cuanto que carece de la regla debida; y el apetito sensitivo, que inclina al mal.  Es decir, que  una cosa externa puede ser causa del  pecado de tres modos: 1. porque mueve inmediatamente a la voluntad misma, 2.  porque mueve a la razón, 3. porque mueve al apetito sensitivo. Esto significa, que está en nosotros la voluntad de actuar para bien propio, del otro, o viceversa.

 

EN EL NUEVO TESTAMENTO, el Pecado Original no se menciona  en sí mismo, ya que siempre es puesto en relación con la obra redentora de Cristo, además que  en esa época se entiende  el pecado como la variedad de culpas que provoca en el interior de cada una de las personas, los actos que dañan al prójimo.

 

Es decir, para el AT, el Pecado Original, es aquello que vive en el interior del hombre, esa imagen que se enfrenta a la comprensión amorosa de Dios, para los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas el pecado esta en plural, tiene relación siempre en relación con el otro, y para san Juan el pecado es individual ya que surge como consecuencia de la separación, esto significa que  para él, el pecado es someterse al mal, de una manera similar a como lo percibe el  AT, donde se expresa que el hombre tiene libertad por lo que el pecado es provocado por su falta de responsabilidad.
En cambio para san Pablo, es universal más que propio, porque HAMARTÍA, personifica al pecado y lo entiende como la dominación del pecado hacia la humanidad, Pablo, percibe al pecado como la muerte, pero no física, sino como aquella que al robarse tu libertad, te vuelve esclavo, pero está muerte desaparece con la mediación de Cristo.

 

El dogma del Pecado Original, no se entiende fuera de la relación del Hombre con Dios, por lo que el pecado es entendido en el creyente como un acto contra Dios. El ser humano al relegarse de Dios y sentirse superior en su individualidad quebranta su ser, se pierde en una ilusión, extravía su naturaleza, y autodestruye su humanidad, siendo esto lo que lleva al hombre al mal y provoca la pregunta ¿No es el mal un acto de Dios?

 

pecado originalRegresando al AT, según el relato yahvista de los orígenes se puede  leer la importancia y el predominio del pecado y ciertas consecuencias provocadas por el pecado universal de la humanidad, pero no puede ser interpretado como fundamento bíblico.  El salmo 51, 7, habla de la condición de pecado en la que vive el ser humano, y en Job 14, 4 se habla del pecado pero no en sentido de un pecado hereditario provocado por la caída de Adán, es sólo en Ben Sirac 25, 24 cuando se relaciona con la muerte del hombre con la desobediencia de Eva, pero esta literatura pertenece al  judaísmo tardío.

 

En el NT los evangelios hablan de la corrupción del hombre y la mujer, la cual es ocasionada por el pecado y la culpa,  y se expone el contexto del mal como trasfondo  del significado de la salvación de Cristo, pero esto no tiene relación con el Pecado original. Es importante resaltar que los Evangelios no se plantean el problema del origen y causa del pecado,  sino que es a partir de  la lectura que san Agustín da a los textos paulinos  es que surge el  desarrollo teológico de la historia de la salvación, encontrando su sentido en el pecado de Adán, y a partir del cual se divide en:

 

  • Pecado original originante: es decir, que  es el primer pecado del primer hombre cometido al inicio de la historia y el cual es trasmitido a la descendencia no por vía de imitación sino por generación.
  • Pecado original originado: es el verdadero y propio pecado en cada uno, es la muerte del alma, privación y no simple carencia de la justicia original aún en los niños recién nacidos.

 

Con el paso de los años, con el Concilio VATICANO II, se expone que el hombre y la mujer fueron constituidos por Dios en la justicia, sin embargo, a causa de la tentación, de su desobediencia y del abuso de su libertad, se alejan de Dios al perderse en la ambición, el poder, la mentira. Esto que desde el lenguaje teológico significa alzarse contra Dios, en lenguaje social significa dañar y someter al otro. Es aquí donde se percibe a el Hombre como un ser inclinado al mal del cual no puede culpar a Dios. Es este aspecto donde el hombre se encuentra segmentado en su interior, luchando cada día entre el bien y el mal, siendo esto un acto que le impide realizarse en plenitud.
Cf. Gaudium et spes 13.

 

El Pecado Original es una enfermedad del alma, al distorsionar la verdad porque se concibe como un mal que causa efectos inaccesibles para la mente del hombre, de esta manera, habiéndose rebelado contra Dios el ser humano se convierte en enemigo de su prójimo, al introducir actos como:  el asesinato, la poligamia, la venganza, etc., el hombre traiciona a Dios quien lo creó libre en un designio de bondad para que formará parte de una vida bienaventurada y se olvida de Dios al preferirse a sí mismo. Cf. Catecismo de la Iglesia. 103

 

En resumen existen dos maneras de entender el dogma del Pecado Original:


1. a partir de la Teología, en cuanto enunciado dogmático, al mostrar la resolución teológica la cual da una explicación de lo dicho por el Magisterio.

2. dentro de la cuestión metodológica, donde se enfrenta la interpretación bíblica, la cual cuestiona que el concepto de Pecado Original no tiene fundamento en la Escritura.

 

Esto significa, que  el Pecado Original no se cuestiona como juicio moral sino que va encaminado en sentido soteriológico. Para concluir diré que el dogma del Pecado Original, no tiene ninguna relación con la culpa, con la prohibición del acto sexual, ni tiene relación con el sometimiento a la mujer, por mencionar algunos conceptos con los cuales se le ha relacionado, el Dogma del Pecado Original tiene su comprensión en el lenguaje antropológico, teológico, simbólico, bíblico que tiene como finalidad enseñar al ser humano el valor de la libertad y la responsabilidad que lleva en sí mismo(a), al ejercerla.

 

La finalidad del pecado Original es enseñar al ser humano que en la libertad se lleva el cuidado del otro, para ser un yo, en ti y por ende un nosotros.


 

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