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Anna Rossell
Domingo, 2 de julio de 2017
Periodismo cultural

César O. Moreno Zayas

Guardar en Mis Noticias.

"La ausencia de ópera y la gran capacidad de cantantes que hay aquí me llaman a dedicarme a la producción, no necesariamente con la ayuda del gobierno, sino con ayuda independiente, privada".


A España siempre llegan noticias muy tristes y negativas de México… Acabamos de saber del asesinato –otro de tantos- del periodista Javier Chávez. ¿Cómo se vive como periodista en México?

 

Mi trabajo como periodista es muy esporádico; publico en el Mexican Cultural Centre, una página cultural de Inglaterra, y a veces en algún que otro periódico o revista, y para este proyecto [cobertura de la presentación de la obra teatral Síhuatl en el Centro Cultural El Tecolote, de Arcelia –Guerrero, México-] me contactó la maestra Enid Negrete para apoyarla en esto y darle cobertura internacional. Yo gestiono mi doctorado en el Reino Unido –estoy terminando ya-, en la universidad de Nottingham, y me especializo en la administración de ópera… Enid sabe que yo tengo mucha experiencia en el ámbito rural; mi formación es de lingüista y he realizado mucho trabajo de campo en México, y además en 2015 hice un proyecto de ópera rural; conseguí dinero de Inglaterra para rescatar una ópera mexicana, Eugenia, del maestro Armando Ortega, primero en una comunidad pequeña, en una zona rural, hicimos un recorrido por algunas ciudades y después fuimos a la ciudad natal del maestro. Cabe destacar que el maestro Ortega ya murió en los años 70, en 1973, y su ópera nunca se había estrenado –se había compuesto en 1954-. Entonces el proyecto incluyó también un trabajo con la gente de Huazuntlán-Orizaba (Veracruz) para que reconocieran sus méritos. Y el trabajo en las comunidades fue muy curioso porque trabajamos con la gente que se acercará a una ópera con el trabajo previo y el trabajo final.

 

El periodismo al que te dedicas es cultural…

 

Sí, pero me preguntas que cómo está la situación del periodismo aquí. Es complicado; depende de cada tipo de periodista, de qué ideología tiene. En muchos casos ocurre que uno dice “este es mi poder como sindicato o como partido y no permito tan fácil que otros digan. Pero esto ya ha ido cambiando hasta cierto punto a mejor, se ha ido abriendo, pero aún hay esta mentalidad, y esto sucede a nivel de partido, de sindicato, de trabajo.

 

¿El periodismo en México tiene aún que ganar mucho en libertad?

 

Tiene mucho que ver con el respetar otras opiniones independientemente de qué posición tenga yo.

 

¿Cuando hablamos de asesinatos a periodistas dirías que entran dentro de este no saber respetar?

 

La delincuencia existe; hay problemas muy serios. La cuestión es que en las estructuras de cualquier partido hay resistencia a la diferencia. Yo he encontrado restricciones por parte de la derecha y de la izquierda.

 

Decías que eres lingüista de formación…

 

Trabajé en análisis del discurso, este fue el tema de mi tesis de licenciatura: el discurso sobre un aria de ópera. Porque la ópera siempre me ha fascinado y me he dedicado al análisis del discurso operístico. Posteriormente me metí… donde empecé a estudiar el elemento simbólico, cómo es el personaje

 

Tú dices que te gustan las lenguas en general ¿Qué lenguas hablas?

 

Yo hablo italiano, inglés, estudié francés -nivel intermedio-, alemán nivel básico, quiero aprender ruso, para lenguas indígenas no he tenido tiempo aunque sí llegué a analizar un poco de purépecha en la universidad. Cuando trabajé en el sur de Veracruz entré en contacto con grupos zoque, nahuas y zapotecas y me gustó mucho la lengua zoque que se llama a sí misma nuntaj+yi,  que significa la verdadera lengua, porque sus hablantes se consideran descendientes de los olmecas.

 

 

¿Cómo ves el panorama nacional mexicano en relación con las lenguas indígenas?

 

El gobierno te puede decir que existen sesenta, ochenta lenguas… pongamos el náhuatl[1], un ejemplo muy básico, pero sucede que el náhuatl que se habla aquí no es el mismo que se habla a dos kilómetros porque por ejemplo esta comunidad ha estado en contacto con la capital del estado y ha incorporado otro vocabulario porque tiene mucha influencia del español, o en otro lugar se ha dejado influir por el purépecha[2]. El panorama es mucho más complejo de lo que la gente cree y al gobierno no siempre se le puede culpar porque los gastos para producir los libros son enormes. Para producir un texto de enseñanza y seguir las normas del derecho lingüístico –el que la gente tiene de enseñanza en su propia lengua- a veces se debería crear un libro para cincuenta personas, esto es un trabajo enorme, es imposible, porque hay que entender que el gobierno tiene un presupuesto limitado.

 

¿Crees que la protección de las lenguas autóctonas está relacionada con la autoestima de sus hablantes?

 

Sí. Hay muchos prejuicios lingüísticos en todo el mundo, pero en el caso de México, sobre todo en las zonas urbanas de habla hispana, hay muchos casos donde los padres consideran que si alguna vez tienen que enseñarle una lengua a sus hijos… va a ser una lengua de gran difusión, no importa el valor que tenga, no importa la riqueza cultural; tampoco es de culparlos, porque el hecho es que hay lenguas que tienen muy pocos hablantes, entonces no tienen ni con quién hablarlas. La realidad es muy compleja. Hay muchos proyectos, como las universidades interculturales, las concesiones radiofónicas lingüísticas locales, que emiten en las lenguas autóctonas y tratan de revitalizarlas.

 

En la Universidad de Guadalajara de México se ha iniciado el proceso para lograr que la lengua materna sea reconocida como uno de los Derechos Humanos. ¿Cómo ves esta iniciativa?

 

Es buena, la cuestión es que no solo hay que plantearse que uno quiere cambiar el mundo sino cómo quiere cambiarlo. Y ahí es donde yo he visto muchos problemas en la cuestión cultural; uno dice: tengo esta propuesta, muy bien, pero ¿qué necesito para lograrlo? ¿Se puede? Tanto en el ámbito legal como en el de la distribución de los recursos es complicado, y si hay corrupción o desinterés lo es muchísimo más. No es imposible, pero hay muchísimos factores que van a afectar directa o indirectamente.

 

¿Cambiaría esta situación si fueran los propios hablantes de la lengua autóctona los que dirigieran estas políticas? Mi amigo, director del Departamento de Estudios en Lenguas Indígenas de la Universidad de Guadalajara, me decía “No se trata de hacer una escuela para los huichol[3], sino de hacer una escuela huichol; hay una diferencia esencial”.

 

C. M. Hace tiempo, cuando yo trabajaba en la vertiente intercultural, me comentaban las diferencias entre los náhuatl y los zapotecas[4]; los náhuatl son sobre todo comerciantes, los zoques popolucas son más campesinos. Hay muchas realidades, con unas diferencias culturales muy fuertes. Explorando temas similares sé que hay un programa en Islandia sobre estudio de microestados. En Europa tenemos Andorra, Mónaco, Liechtenstein o Islandia, países muy diferentes de Alemania, España o Francia. Y es muy interesante estudiarlos porque la realidad es muchísimo más directa. El Tecolote[5] es como un microestado; es un trabajo de comunidad donde todo tiene que ser muchísimo más directo. A veces sucede, me he fijado, que nos da por querer una visión muy grande, que a final de cuentas no repercute, no funciona, en el ámbito comunitario más pequeño. Sí hace falta una capacitación adecuada por parte de la administración que sea particular para estas necesidades.

 

¿Cómo ves tu futuro cuando termines tu doctorado?

 

Mi doctorado es en música, en la universidad de Nottingham. Allí estudié la relación entre el público de ópera y la administración de ópera para la creación de una experiencia única. En el futuro me gustaría investigar mucho el tema…de cosas  hermosísimas, desconocidas y que son relativamente fáciles de investigar porque poco se han estudiado. Por otro lado, la ausencia de ópera y la gran capacidad de cantantes que hay aquí me llaman a dedicarme a la producción, no necesariamente con la ayuda del gobierno, sino con ayuda independiente, privada. Sigo en contacto con las comunidades del sur de Veracruz.

 

¿Existe algo parecido a la ópera en la época prehispánica mexicana?

 

Ha habido teatro musicalizado. Hay piezas musicales que, si somos flexibles en el término, se podrían catalogar como tales. Hay estudios... Hay mucho que hacer en México.

 

 

César Octavio Moreno ZayasCésar Octavio Moreno Zayas

 

Licenciado en Lingüística por la Universidad Autónoma Metropolitana (2007) y maestro en Semiótica en la Universidad de Tartu, Estonia (2011). Actualmente está becado por CONACYT para estudiar el Doctorado en Música en la Universidad de Nottingham; su tesis analiza la relación entre la administración operística y el público de ópera con la finalidad de ayudar a las compañías a elaborar proyectos más efectivos para atraer más público al teatro.

 

Ha participado en congresos internacionales en las universidades de Lund (2013), Madison-Wisconsin (2013), la Academia Sibelius en Helsinki (2013), entre otras. Ha organizado seminarios para 17, Instituto de Estudios Críticos (Ciudad de México) “Ópera y Poder” en 2013 y “Ópera y Género” en 2015. En 2013 organizó el Study Day “OPERA Indoors and Outdoors: Rethinking opera reception” en la Universidad de Nottingham. Recientemente participó en el congreso “Nineteenth-Century Grand Opera Outside Paris” en la Universidad de Copenhague con la ponencia “Grand Opera for a Grande, or Even a petite, City” en la que argumenta que la producción operística del siglo XIX en la Ciudad de México y Orizaba era comparable a la de Londres o Barcelona.

 

Es productor de la compañía Ópera en Movimiento que en 2015 estrenó la ópera Eugenia del maestro Armando Ortega en diversas comunidades de Veracruz. César ha trabajado como docente en la Universidad Anáhuac, UAM-I, Cristobal Colón. Además ha sido investigador del área de lingüística en la Universidad Veracruzana intercultural.

 

Arcelia, Guerrero, México, 06-06-2017

(Fotografía de Anna Rossell)

 

[1] Náhuatl: lengua autóctona del México prehispánico.

[2] Purépecha: lengua autóctona del México prehispánico.

[3] Persona que pertenece a un grupo indígena que vive en la Sierra Madre de los estados mexicanos de Jalisco, Nayarit y Durango.

[4] Los popolucas que hablan lenguas mixe-zoqueanas,  junto con los mixes, descendientes lingüísticos y culturales de los olmecas, civilización madre de Mesoamérica. El término popoluca o popoloca (del náhuatl 'alguien que habla como balbuceando') es un exónimo despectivo que los aztecas aplicaron a diferentes pueblos, originarios de México, de hecho el término popoluca es similar en connotación y significado al término bárbaro de griegos y romanos.

[5] El Tecolote es un proyecto artístico-cultural, ubicado en la ciudad de Arcelia (Guerrero, México), que, guiado por la filosofía de Arte contra Violencia ofrece a los/las niños y jóvenes de la región la posibilidad de iniciarse en teatro, alfarería, canto coral, solfeo, instrumento musical (guitarra, violín, tamborita), baile calentano, escritura creativa… Existe desde hace casi treinta años. Los cursos se imparten gratuitamente todos los sábados, día que pasan los/las participantes, completo, en convivencia unos/as con otros/as y aprendiendo. Algunas de las actividades artísticas tienen clase dos o tres veces por semana. En este caso, en horario postescolar.


 

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