Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Antonio Ramos Maldonado
Sábado, 1 de julio de 2017
Nadie puede demostrar físicamente que los cuerpos se desplacen

Análisis de los cuerpos

Guardar en Mis Noticias.

El primer punto que siempre se tocó en filosofía natural fue lo concerniente al estado de los cuerpos en la masa, siendo los cuerpos y la masa una misma cosa.

     “En 1595 Kepler, convencido de “haber comprendido los secretos del Creador”, creó un modelo del sistema planetario que utilizaba los sólidos platónicos para describir las distancias entre las órbitas de los seis planetas que se conocían entonces. En su modelo Kepler parte de una esfera exterior, que representa la órbita de Saturno dentro de la cual va inscribiendo sucesivamente: un cubo, la esfera de Júpiter, un tetraedro, la esfera de Marte, un dodecaedro, la esfera de la Tierra, un octaedro y finalmente la esfera de Mercurio

 

Análisis de los cuerpos

 

    El primer punto que siempre se tocó en filosofía natural fue lo concerniente al estado de los cuerpos en la masa, siendo los cuerpos y la masa una misma cosa. Esta propiedad de indivisibilidad  o unicidad  y a la vez variedad es uno de los grandes misterios de la ciencia natural, si bien se enfoca desde un principio un punto en el espacio, y de inmediato este punto procede a soltar otros puntos o cuerpos, en respuesta a una activación que se desprende o parte de un estado palpable de la materia, a un estado donde la materia es indefinida, ya que tener un contacto físico y directo con ella es sumamente complejo.

 

    Jamás se ha sabido que desde ese otro estado de la materia se haya recibido una información relacionada con alguna clase de contacto; nadie, jamás, lo ha manifestado. Porque los contactos que se han dado con otros “lugares” pareciera que no correspondieran directamente a la masa donde se encuentran los cuerpos, sino a un “lugar” que abarca todos los espacios, todos los límites, como si el contacto entre las partes fuese permanente y la distancia infinita se recorriera de manera instantánea, lo que demuestra que el tiempo no existe en este caso, o dicho de otro modo: como si en la velocidad instantánea no hubiese cabida para el tiempo.

 

         “Si digo, por ejemplo: todos los cuerpos son extensos, tenemos un juicio analítico....ya que no tengo necesidad de ir más allá del concepto que ligo a cuerpo para descomponer dicho concepto, es decir, adquirir conciencia en la multiplicidad que siempre pienso en él....Por el contrario si digo: todos los cuerpos son pesados, el predicado constituye algo completamente distinto de lo que pienso.....Un ‘cuerpo extenso’ es una proposición que se sostiene a priori, no un juicio de experiencia, pues ya antes de recurrir a la experiencia tengo en el concepto de cuerpo todos los requisitos exigidos por el juicio… Por el contrario, aunque no incluya el predicado ‘pesado’ en el concepto de cuerpo en general, dicho concepto designa un objeto de experiencia... Puedo reconocer de antemano el concepto de cuerpo analíticamente mediante las propiedades de extensión, figura, etc., todas las cuales son pensadas en dicho concepto. Pero ampliando ahora mi conocimiento y volviendo la mirada hacia la experiencia de la que había extraído este concepto de cuerpo, encuentro que el peso va siempre unido a las mencionadas propiedades y, consiguientemente, lo añado a tal concepto como predicado sintético. La posibilidad de la síntesis del predicado ‘pesado’ con el concepto de cuerpo se basa pues en la experiencia....”Immanuel Kant

 

     De modo que el observador no debe registrar datos que no provengan directamente del punto contactado, pues se incurriría en una desinformación, en una irregularidad.

 

     Se contacta la posición de los cuerpos, si están cerca o si están retirados, en el lado opuesto de la elíptica con respecto del punto de apoyo, que es el más cercano al observador. No se sabe con exactitud a dónde van los cuerpos al regresar del punto “b”, o sea el punto más alejado del lugar del observador. Se ha especulado mucho sobre el movimiento de los cuerpos, lo que ha dado pie a confusión, para que se observen puntos de otra naturaleza y se caiga en los desacuerdos debido a que no casan los datos, los unos resultan desajustados con respecto de los otros. Se ha llegado a considerar que la misma naturaleza que rige para los cuerpos palpables, o sea donde se halla el observador o los observadores, también rige para los cuerpos de la masa, lo que se observa, solamente se observa, pues tocar lo que se observa es imposible dada la distancia, la ubicación, la clase de materia, la cual es contraria a la materia  donde se encuentra el observador.  Es como si en estos niveles la información o registro obedeciera a cantidades infinitas, informaciones y registros de todo tipo, a tal punto que lo que se considera errado en unos casos, resulta correcto en otros, como si la naturaleza, al operar en todos los niveles, jugara con los observadores a fin de crear desacuerdos, alteraciones, movimiento, impulsos, que son algunos de los sostenes de la vida.

 

    Está claro que donde los unos ven una cosa, otros ven otra cosa; unos perciben de esta manera los cuerpos, otros los perciben de manera diferente. Por un lado hay quienes afirman que los cuerpos no se mueven sino que se agrandan como si se inflaran, tal cual como crecen todos los cuerpos vivos al consumir alimento, al estar sometidos al tiempo, crecen mientras se los cuide con esmero. Desafortunadamente estos cuerpos no consiguen crecer mucho, pues tienen un sabor muy agradable, lo que los hace presa fácil de los depredadores, situación que responde a la sentencia de que los cuerpos no son pesados, sólo en algunos casos muy particulares; no son pesados porque no se los deja crecer. Aunque hay quienes afirman que algunos cuerpos, dadas las circunstancias,  crecen de manera vertiginosa si bien los mismos depredadores los alimentan con productos que aceleran su crecimiento. De modo que en lo que respecta al crecimiento de los cuerpos, al trato que les dan, se observa un desorden. Si no hubiera desorden, los cuerpos crecerían según las normas establecidas, crecerían hasta hacerse pesados por su tamaño excesivo, crecerían hasta explotar, explotarían de manera similar a las esporas, con la diferencia de que no germinarían las pteridofitas sino criaturas instintivas que gobiernan al hombre. ¿Por qué se ha ocultado este final de la masa de donde emergen estos cuerpos? Se habla del fin del mundo, es decir de la masa, pero no se dice que después del fin del mundo quedan las raíces del mal que destruye al mundo una y otra vez; no hablan de lo que germina o resucita de lo que queda, de las cenizas; no se habla del peligro representado en lo que germina, lo que nace de nuevo. Obviamente también nace de nuevo lo que enfrenta el peligro y vence una y otra vez. ¿Por qué no se habla del peligro que representan los cuerpos, de lo grave que es la situación debido a su presencia, de la gravedad que acarrean al estar cerca, gravedad que antecede a la destrucción del mundo, de la masa, de los cuerpos en sí? Porque la única ventaja que ofrecen los cuerpos es cuando son livianos, cuando no se sienten,  cuando se pierden en el espacio, o sea cuando no hay gravedad o peligro.

 

     Hay quienes dicen que cuando no hay gravedad, esto es, que se da la antigravedad, es decir la sanidad, es porque los cuerpos se han reducido a su mínima expresión; se han simplificado hasta convertirse en un punto sin peso, y no como se ha pretendido hacer creer, que la masa reducida a su mínima expresión alcanza un tamaño casi cero pero de densidad infinita. Esto no es cierto desde ningún punto de vista pues está comprobado que la simplificación carece de peso, por lo tanto, también carece de carga, no contiene ningún elemento que represente peligro. Los que han propuesto que en el punto de tamaño casi cero se encuentra densificada toda la masa, se equivocaron, pues opinan sobre lo que no conocen; a eso se debe la falla, y mientras desconozcan el asunto, nada de lo que digan tiene validez.  

 

    Todo cuerpo pesado, al perder movimiento, se vuelve liviano y se reduce de tamaño. Ningún cuerpo en quietud representa peligro, porque su gravedad es nula, se trata de un cuerpo sano. La gravedad o enfermedad en los cuerpos se origina con el movimiento. Por lo general, las causas del movimiento son externas, y solamente el movimiento se origina desde el interior del cuerpo cuando éste alcanza un tamaño próximo a la explosión.

 

    Hay quienes afirman que los cuerpos no tienen forma definida, que se mueven en un mismo sitio, se mueven sin desplazarse, se mueven como un animal amorfo que emite señales, las cuales se traducen en información.

 

     A pesar de ser amorfa la masa o cuerpo desde donde brotan otros cuerpos, brotan debido a múltiples causas que a su vez dependen de la actitud de los observadores, del proceder de éstos, a través del tiempo se le ha atribuido cualquier cantidad de aspectos y nombres; aspectos de seres humanos, aspectos de animales, de seres híbridos; de dioses, de ángeles, de demonios; se le ha llamado cielos, infiernos, la Tierra, etc., etc., etc., por eso, y con mucha razón, se le llama el Caos, la confusión.

 

Análisis de los cuerpos

 

     Se les llama observadores a los elementos que sirven de conexión con los cuerpos. Sin embargo no existen cuerpos si no existen observadores. De modo que sólo es observador el que cuida un cuerpo; sostenerlo o sustentarlo significa permitirle las dos funciones principales: expandirse hasta que explotan y simplificarlo hasta hacerlo liviano, de peso cero, es decir sin gravedad.

 

    Entre los depredadores relacionados con los cuerpos, algunos reciben el calificativo de depredadores sin ser observadores o cuidadores de cuerpos, sino que devoran los cuerpos una vez éstos comienzan a salir de la tierra o a brotar de las ramas. Se dice que esta clase de depredador se la pasa revisando  las estepas, los campos, las praderas, se la pasa “cazando” cuerpos recién formados, recién gestados, se la pasan sacando cuerpos de los cuerpos, de los vientres, meten las manos y deprenden los fetos de cuerpos y los devoran como si devorasen bolsas llenas de vino, uvas llenas de sangre, uvas jugosas de sangre.

 

     Otros depredadores sí dejan progresar los cuerpos por un tiempo, los dejan crecer hasta cuando comienzan a manar sangre, a moverse con cierta violencia, que es cuando los depredadores los desprenden y se los comen, les beben la sangre que tiene un sabor a vino. De estos depredadores pueden resultar los observadores que no vuelven a entorpecer el crecimiento de los cuerpos sino que los dejan crecer hasta cuando explotan por sí solos, explotan para que nazcan otros cuerpos, así se reproducen.

 

    Un cuerpo al que no se le interrumpe su crecimiento, termina soltando otros cuerpos cuya fuerza produce atracción, una fuerza que se relaciona con colores, sabores y olores perfumados. Son tres componentes que llevan a la gravedad, al fin del cuerpo. Como puede verse, gravedad no es atracción sino lo que resulta de la atracción. Lo que ocurre es que se traslapó  el concepto.

 

    “Según el modelo estándar de la física de partículas, se denomina ‘sabor’ al atributo que distingue a cada uno de los seis quarks: u, arriba; d, ‘abajo’; s, ‘extraño’; c , ‘encantado’; b, ‘fondo’ y t, ‘cima’. En la terminología moderna se dice que los quarks se presentan en seis ‘sabores’, cada uno de los cuales puede tener uno de tres ‘colores’. De este modo, los quarks serían, en total, 18.

 

    El ‘sabor’ es un número cuántico de las partículas elementales  relacionado con su interacción débil. En el modelo electrodébil, esta simetría es figurada  y los procesos de cambios de ‘sabor’ existen. En cromodinámica cuántica, por otro lado, el ‘sabor’ es una simetría global}”

 

      ¿Casualidad lo de las sensaciones de sabor, olor, color, arriba, abajo, cima, fondo, etc., en las partículas cuánticas? ¿Interacción débil debido al ‘sabor’? ¿Se relacionará el ‘sabor’ con la fuerza fuerte o con la fuerza débil, siendo éste uno de los atributos que distingue a uno de los seis quarks? ¿Podría darse una conexión entre las partículas del núcleo atómico, sus propiedades, con el mundo que estamos acostumbrados a ver?  Se debe recodar que este mundo está formado por aquél, el cuántico. ¿O será que se creó la mecánica cuántica en un intento por desplazar la ciencia natural o ciencia de la naturaleza donde se habla de los cuerpos reducidos a un tamaño cero, y donde se demuestra que la gravedad es el resultado del ‘olor’ y del ‘sabor’ de la materia? ¿Será que existe una manipulación que no se ha logrado desenmascarar? ¿O será que todo obedece a un plan manejado desde otros niveles? 

 

     “En física de partículas, los cuarks o quarks son los fermiones elementales masivos que interactúan fuertemente formando la materia nuclear y ciertos tipos de partículas llamadas hadrones. Junto con los leptones, son los constituyentes fundamentales de la materia bariónica

 

Análisis de los cuerpos

 

       Nadie puede demostrar físicamente que los cuerpos se desplacen. Simplemente se observa un cuerpo en primer término, un cuerpo amorfo, sin un color marcado; nadie puede decir que el color del cuerpo es este o estotro. Tampoco se puede asegurar que tenga olor. De modo que los cuerpos no tienen forma, color, olor, ni se desplazan. Solamente se puede hablar de su tamaño, que va de menor a mayor, como todo cuerpo vivo, como todo embrión. El cuerpo en sí no tiene color, pero al convertirse en un cuerpo adulto, comienza a soltar otros cuerpos que toman diferentes formas, incluyendo la forma humana, la cual termina convirtiéndose en personajes de obras literarias clásicas de línea bíblica, de línea homérica, alejandrina, gálica, coránica, etc., etc., etc.

 

    No se conoce ningún método para lograr un contacto físico con los cuerpos. Sin embargo se habla de algunas ideas que pueden interactuar con los cuerpos, ideas que los pueden alterar hasta llevarlos a la explosión, o ideas que aminoran sus movimientos   hasta hacerlos livianos, casi imperceptibles, como si cierto tipo de ideas los durmiera, los amansara. Los depredadores no observadores son los que más utilizan  estas ideas que obligan a los cuerpos a salir de la tierra, de las profundidades de la tierra para comérselos apenas se asoman, de manera que recorren los campos forzando a la tierra a parir sin haber gestado, a parir cuerpos anormales, monstruosidades que entran en los depredadores. 

 

     Los cuerpos se forman con los elementos que se van concentrando en un punto. Se sabe que se da este resultado pero se desconocen los detalles pues contactar el sitio o los sitios es difícil. Aunque  hay material escrito donde se habla de la destilación de otros productos, algo así como gotas de perfume de las flores. Estas gotas son, según, lo que forma los cuerpos en esos lugares desconocidos. Se habla de la flor porque fueron las plantas, por medio de las flores, las que se procuraron otra forma de vida menos monótona (una de las razones de la evolución es la monotonía) con la que pudieran aprovechar los perfumes, los olores y los sabores. Se trató de las plantas  en busca de otros cuerpos. Para eso se necesitaban los cuerpos elaborados a partir del perfume, de su propio perfume, el de la flor. Suena bastante extraño, pero he ahí la flor como diseñadora de los cuerpos. ¿Cuánto tiempo habrá transcurrido desde que los cuerpos estaban contenidos en los pétalos, contenidos en forma de perfume? Se asegura que todo lo vivo partió de la flor. En un concepto extraordinariamente profundo, se puede decir que la clave de toda esta evolución se encuentra en las “flores” que los hombres les echan a las mujeres, o viceversa.

 

    La manera como el observador cuida los cuerpos es ayudando a su crecimiento. En este caso la función es semejante a la del niño cuidado por sus padres, sin que éstos hubieran intervenido en su creación, sino que es en la matriz donde se lleva a cabo este proceso. La idea de formación del feto viene de más allá de la matriz, viene de “otro mundo”, una idea de otro mundo, como todas las ideas. Ni siquiera la idea de formación del feto sale de la madre, tampoco sale de la matriz; tampoco el feto se desarrolla por sus propios medios pues él ignora lo que está ocurriendo.

 

     Esto demuestra que los fabricantes de fetos son de “otro mundo”.

 

    Se dice que todo cuerpo que alcanza a desarrollarse sin interrupciones  corresponde a una idea sembrada por el observador no depredador o depredador a medias; la idea en este caso representa la semilla, que no es más que una decisión de no interrumpir el crecimiento del cuerpo. El no interrumpir significa también proteger.

 

    Un depredador a medias es aquel que aún no ha alcanzado suficiente madurez para resistir la atracción de los olores que emanan del cuerpo cuando éste ha alcanzado cierto tamaño, pero no el suficiente para su explosión.

 

     Nadie puede asegurar ni tiene como demostrar que existe un espacio entre el observador y un cuerpo central en torno al cual gira el cuerpo de donde emanan los otros cuerpos que también quedan girando en torno al cuerpo central. Al no existir dicho espacio, el cuerpo no puede trazar una elíptica en su recorrido, sino que sería como salir de un punto cercano al observador, un punto “a” y seguir o trazar una semicurva hacia el horizonte hasta llegar al punto “b”, para luego hacer un recorrido a la inversa, también en una semicurva, hasta llegar al otro punto “a” cerca del observador. A estos puntos cercanos al observador se les dio el nombre de ‘focos’, ‘focos’ de la elíptica, por lo que serían, en este caso, tres ‘focos’, los dos cercanos al observador y el del punto ‘b’, situado en el lado opuesto de la elíptica, la lejanía, hacia donde, supuestamente, se desplazan los cuerpos.

 

Los visitantes de esta entrada también se interesaron por...
Acceda desde aquí para comentar como usuario registrado. Ser usuario registrado tiene muchas ventajas. Una de ellas es la posibilidad de guardar sus noticias y comentarios. Acceda desde aquí para comentar como usuario registrado. Ser usuario registrado tiene muchas ventajas. Una de ellas es la posibilidad de guardar sus noticias y comentarios.
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Las nueve musas
Las nueve musas • Política de Privacidad
© 2017 • Todos los derechos reservados - ISSN 2387-0923
Powered by FolioePress