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Antonio Ramos Maldonado
Domingo, 25 de junio de 2017
un cuerpo el cual desconocemos casi por completo

El misterioso campo magnético de la Tierra

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Vivimos sobre la Tierra, un planeta vivo, un cuerpo con vida al que nos aferramos como se aferran las pulgas a los perros, se aferran para extraerle la sangre, la vida.

     “El magnetismo es un fenómeno físico por el que los materiales ejercen fuerzas de atracción o repulsión sobre otros materiales. Hay algunos materiales conocidos que presentan propiedades magnéticas significativas, como el hierro, el níquel o cobalto y sus aleaciones, que comúnmente reciben el nombre de imán. Sin embargo todos los materiales son influidos, de alguna manera, por la presencia de un campo magnético. Cada electrón es, por su naturaleza, un pequeño imán. Ordinariamente, innumerables electrones de un material están orientados aleatoriamente en diferentes direcciones, pero en un imán casi todos los electrones tienden a orientarse en la misma dirección, creando una fuerza magnética grande o pequeña dependiendo del número de electrones que estén orientados

 

Vivimos sobre un cuerpo el cual desconocemos casi por completo, principalmente en lo que respecta a sus funciones y a su estructura. Sabemos que es esférico, que gira en el espacio, en torno al sol, que a su vez realiza otro recorrido por el cosmos, arrastrado por la galaxia, todo lo cual nos deja ver, sin lugar a dudas, que viajamos en el universo, sin percatarnos de ello, “flotamos” en la inmensidad, sobre una partícula, que “desaparece” si nos proyectamos, con la imaginación, desde otros puntos a cientos de años luz… En tal situación nos encontramos, está sucediendo en estos instantes, en todo instante.

    

Vivimos sobre la Tierra, un planeta vivo, un cuerpo con vida al que nos aferramos como se aferran las pulgas a los perros, se aferran para extraerle la sangre, la vida.

    

El misterioso campo magnético de la Tierra

 

Todo lo que se dice sobre el núcleo de la Tierra, no es más que especulación. Actualmente se sospecha que la Tierra posee un núcleo interno y  otro externo. El primero es una bola de hierro; el externo es una capa de hierro líquido. Según, esta capa de hierro derretido sirve de lubricante al núcleo interno, el cual gira sobre sí mismo, gira hacia el este, mientras que el núcleo externo gira hacia el oeste. Estos giros a la inversa crean el campo magnético y, según, ayuda en el movimiento de la Tierra sobre sí misma.  Algunos dicen que los giros son de este modo, otros dicen que son de otro modo, etc. De manera que hay de donde escoger, un revoltijo de ideas amañadas que pueden competir fácilmente en artificio con la espuma cuántica, la teoría de cuerdas y la cuarta dimensión-espacio-tiempo como un reemplazo caprichoso de la gravedad o fuerza atractiva. Sobre el origen de la gran bola de hierro del núcleo existen muchas propuestas. Una de ellas es que un meteorito de hierro, gigante, chocó contra la Tierra hace 4.500 millones de año, cuando la Tierra se estaba formando. El núcleo de hierro del asteroide se fundió y formó un océano de metal en el centro del planeta. Siendo de hierro el meteorito, se derritió con el impacto y penetró el planeta hasta el núcleo. Obviamente se trata de una hipótesis  absurda, ya que un meteorito gigante, de hierro, al impactar contra la Tierra, la habría esparcido por el cosmos, fuese del material que fuese la Tierra en ese entonces. Además, si lo que penetró hasta el núcleo de la Tierra fue el metal derretido, ¿cómo se explica que el núcleo interno del planeta sea una bola de hierro? De ser así, que el metal líquido de un principio se hubiese densificado, lo más probable es que se continúe densificando hasta la desaparición del núcleo externo, el cual está conformado de hierro fundido, con una temperatura aproximada a la temperatura de la superficie del sol, que equivale a 6.000º C. ¿Cómo es posible que el hierro líquido del núcleo externo se densifique a esa temperatura, siendo que el hierro  se derrite a los 1.538 °C, aproximadamente? Diga lo que quiera decirse respecto de este fenómeno, de la supuesta existencia de la bola de hierro en el núcleo interno de la Tierra, la temperatura del núcleo externo no permitiría que se formara dicha bola de hierro.  Se afirma que esta bola de hierro  más el océano de hierro derretido que la cubre alcanzan un tamaño similar al de la Luna. Siendo así, el meteorito de hierro que impactó contra la Tierra debía tener un tamaño como el de la Luna, o tal vez más grande.

    

Otras propuestas científicas apuntan a que no se trató de un solo meteorito el que penetró la Tierra en ese tiempo, sino muchos, aunque de menor tamaño. Otra propuesta se refiere a que el planeta contenía estos metales, los cuales se hundieron hasta el núcleo y dieron origen a la bola de hierro, aun teniendo el planeta una temperatura semejante a la de la superficie del sol, 6000 °C, sabiéndose que el hierro comienza a derretirse a una temperatura de 1.538 °C. Analizando la inconsistencia, se puede decir que estaríamos frente a la intención malévola de hacernos creer que si uno mete un vaso o cono lleno de helado en un horno, el helado no se derrite, sino que va a permanecer  sin cambios durante millones de años. Así de absurdas resultan estas propuestas.

    

Viaje al centro de la TierraQuien planteó que el núcleo externo de la Tierra es un océano de hierro derretido que cubre el núcleo interno a la vez que ambos giran en direcciones contrarias, fue Inge Lehmann. Antes de esta propuesta se pensaba que la Tierra era una esfera compacta e inactiva. También se pensaba que la Tierra era hueca, ya que en su interior se hallaba el infierno. Obviamente esta suposición estaba ligada a la parte religiosa, si bien la Iglesia advertía que al infierno iban las almas que no se acogieran a sus normas. Pero la otra idea de la Tierra hueca tuvo como referente la novela de ficción de Julio Verne, el padre de la ciencia ficción: “Viaje al centro de la Tierra”.  Se sabe de la existencia de una cantidad voluminosa de obras literarias que se refieren al interior de la Tierra como un lugar donde habitan animales de todo tipo, desde monstruos hasta intraterrestres, como afirma Raymond Bernard en su libro “La Tierra hueca”.

    

La novela de Edgar Allan Poe, ‘La narración de Arthur Gordon Pym’ (1833), relata cómo el héroe y su compañero tienen un terrorífico encuentro con seres del interior de la Tierra.

     

‘La sombra más allá del tiempo’ (1936) de H. P. Lovecraft describe una raza antigua y subterránea que dominó la Tierra hace 150 millones de años y que, desde entonces, en el refugio de la Tierra interior, ha inventado aviones y vehículos atómicos, y domina el viaje en el tiempo y la percepción extrasensorial.

    

Existen asimismo varias creencias que ponen a estos seres intraterrestres como seres originalmente venidos de otros mundos (extraterrestres) mucho antes de la aparición del ser humano, y que habrían escogido estos túneles subterráneos como lugares para vivir. Es por ello que hay quienes indican que también deberían ser estudiados por la ufología

 

En su afán por resolver el enigma y así sacar provecho de los resultados, algunos organismos gubernamentales han intentado taladrar la Tierra hasta el núcleo, es decir perforar más de 6.000 km. desde la superficie hasta la bola de hierro propuesta por Inge Lehmann. Obviamente, el intento por llegar hasta el núcleo de la Tierra resultó ser una anomalía mental, un arrebato.

 

Proyecto Mohole, un fracaso que no hacía falta: El objetivo del proyecto era simplemente hacer un agujero en el fondo del mar. Pero no un agujero cualquiera, sino el más profundo que jamás hubiese hecho la humanidad. Se llamó proyecto Mohole y comenzó en 1957; en 1966 el Congreso de los Estados Unidos decidió que ya estaba bien de gastar dinero y fue cancelado. Su objetivo: alcanzar la discontinuidad de Mohorovičić, la interfaz entre la corteza terrestre y el manto”

 

 “El Pozo Superprofundo de Kola (KSDB) o SG-3 es el nombre que recibe un proyecto de prospección científica de la URSS para profundizar en la corteza terrestre.

   

Está situado en el óblast de Múrmansk, a 10 kilómetros al oeste de la ciudad de Zapoliarni, en el territorio del Escudo Báltico. Su profundidad es de 12.262 m. A diferencia de otros pozos profundos que se han hecho para buscar petróleo o por exploración, la finalidad del SG-3 fue únicamente la investigación de la litosfera en el lugar donde la discontinuidad de Mohorovičić se acerca a la superficie de la Tierra. Este pozo estaba entre la corteza (basalto) y el manto superior o sial (silicato de aluminio).

   

La perforación comenzó el 24 de mayo de 1970, en la península de Kola, usando perforadoras Uralmash-4E y, posteriormente, Uralmash-15000. Se abrieron varios pozos partiendo de la rama central. El más profundo, el SG-3, se completó en 1989, creando un pozo de 12. 262 m. de profundidad,  el más profundo de los perforados hasta ahora”

    

Hasta la fecha se desconoce por qué la Tierra tiene un campo magnético y por qué éste cambia con el tiempo. No se sabe cómo se generó ese campo magnético, cuál es el mecanismo que le dio origen desde hace dos mil millones de años, según las especulaciones.  Algunos científicos, como J. Marvin Herndon, opinan que tal vez en el centro de la Tierra exista un reactor nuclear natural.

   

J. Marvin HerndonA ciencia cierta no se sabe cuál es la fuente de energía que alimenta el campo magnético de la Tierra. Se ha discutido mucho sobre este tema, pero nada se ha resuelto, todo sigue igual, en el misterio. J. Marvin Herndon duda que solamente se trate de una simple bola de hierro que lleva enfriándose 4.500 millones de años; sospecha que existe algo más potente en el centro de la Tierra, porque la energía existente es enorme, suficiente para mantener el campo magnético, mover continentes, provocar erupciones volcánicas y terremotos. J. Marvin Herndon sugiere que los cambios que se observan en el campo geomagnético pueden tener origen  en los cambios de producción de energía  en el reactor nuclear del centro de la Tierra, lo que podría responder a los drásticos cambios climáticos que el planeta ha experimentado, como el derretimiento de los casquetes polares debido a la emisión de calor del núcleo. Este reactor nuclear natural puede desactivarse por sí solo y volver a activarse. Su fuerza energética varía o puede permanecer constante.

    

Otros científicos se preguntan por qué la Tierra tiene un dinamo, mientras que Venus no lo tiene.

   

Se dice que los movimientos del hierro líquido del núcleo externo es lo que crea lo que se conoce como dinamo. Pero los detalles de ese proceso, su función, se desconoce por completo.

   

Se dice que el Norte magnético se aleja de Canadá y avanza hacia el océano Ártico a un ritmo constante de 16 km. al año.

 

 “Vivimos en la Tierra, y sin embargo nos la pasamos echándole candela por todas partes, incendiando los bosques, llevando a cabo pruebas nucleares tanto en la superficie de la tierra como en su interior, también en la atmósfera, en los océanos. Miles de estas bombas de hasta 50 megatones, cuyos hongos han alcanzado una altura hasta de siete veces la altura del Everest, mientras que la onda expansiva le da tres veces la vuelta a la Tierra. Por otro lado se ataca al planeta con  explosivos a fin de extraerle sus recursos. Esto, sin contar las guerras, donde se lanzan millones de bombas, misiles, tanto en tierra, desde el aire y desde los mares. Como puede verse, se trata de un comportamiento irracional, inhumano, sin ningún control a pesar de las reglas implantas para proteger el planeta. Así es como lo hemos ‘protegido’”, ARM.

 

Refiriéndose al campo magnético de la Tierra, Albert Einstein dijo que era uno de los más importantes enigmas no resueltos de la física. Obviamente él no compartía la idea de que el magnetismo fuese la misma gravedad o fuerza de atracción  que él reemplazó caprichosamente  por una deformación del espacio-tiempo llamado también “arrastre del marco de referencia”, que se refiere a cualquier cuerpo masivo que gire en torno a otro, en cuyo caso las líneas del espacio-tiempo se deforman, torciéndose para acompañar el giro. Según, se trata de un fenómeno similar a la creación de un campo magnético por una carga en rotación, llamado efecto gravitomagnético. Es como si la Tierra se sumergiera en una pasta  maleable que tiende a girar en el mismo sentido que el planeta. Obviamente se trata de una idea absurda, pues, además de imaginarse que la gravedad es una sustancia gelatinosa, también se pretende hacer creer que este movimiento de la Tierra sobra dicha pasta ocasiona un campo magnético. ¿Hasta dónde se pretendía llegar con tantos trucos de cartas?

 

“La ferritina es una proteína dentro de las células que almacena hierro. Le permite al cuerpo usar hierro cuando lo necesita. Un examen de ferritina mide indirectamente la cantidad de hierro en la sangre.  El hierro es un mineral necesario para el crecimiento y desarrollo del cuerpo. El cuerpo utiliza el hierro para fabricar la hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno de los pulmones a distintas partes del cuerpo, y la mioglobina, una proteína que provee oxígeno a los músculos. El cuerpo también requiere hierro para elaborar hormonas y tejido conectivo”

 

Imagen de Guillermo de Ockham de un vitral de un templo en Surrey¿Por qué no irse por lo más elemental, lo más razonable, como lo propone Ockhman, al decir que  cuando dos teorías tienen las mismas consecuencias, debe preferirse la teoría que postule la menor cantidad de entidades, o sea aplicar  La navaja de Ockham? ¿Si se sabe que la lava es la escoria, es sinónimo de escoria, por qué no preguntarse escoria de qué? Obviamente de algo que se recicló en las profundidades de la Tierra, algo que se recicló en el núcleo, en este caso parte del material del manto, que es la capa que se encuentra entre el núcleo y la corteza. Se reciclan los minerales del manto alimentado a su vez por las placas tectónicas; el material reciclado, los minerales, pasan al núcleo externo, que es lo que alimenta al reactor nuclear natural, al campo magnético. La escoria es expulsada al exterior. Increíblemente, la lava se puede considerar las heces de la Tierra. Es una función simple: come y expulsa, abona la tierra, se abona a sí misma; como la vaca, que se come la hierba y después la excreta en forma de abono. Las placas tectónicas se hunden hacia las profundidades, en el estómago de la Tierra; el manto no es otra cosa que el kimo.  “Una vez que los alimentos son deglutidos o tragados pasan al estómago en donde se lleva a cabo la primera fase de la digestión, que es un proceso que busca convertir los alimentos en sustancias menos complejas y de menor tamaño para que puedan ser absorbidas por distintos mecanismos. En el estómago los alimentos son triturados por los movimientos que allí ocurren, al tiempo que son mezclados con los jugos gástricos de la mucosa gástrica”   

En sentido amplio, el concepto de plaga se refiere a cualquier ente biótico que el hombre considera perjudicial a su persona o a su propiedad. En consecuencia, existen plagas de interés médico, tales como los vectores de enfermedades humanas (zancudos, chipos, etc.); plagas de interés veterinario, tales como, las pulgas y las garrapatas y las plagas denominadas agrícolas que afectan las plantas cultivadas así como los productos vegetales ya sean frescos o almacenados

Vivimos sobre el planeta como las pulgas encima de los perros, chupándole la sangre.

    

Como puede verse, la Tierra se alimenta de sí misma. La superficie del planeta, donde vivimos, donde se encuentran los restos de seres vivos, sus huesos, el polvo en que nos convertimos después de haber sido descompuestos por los organismos descomponedores, tarde que temprano se hundirá en el estómago del planeta, donde terminaremos convertidos en kimo, y más tarde expulsados como lava. Obviamente el proceso tarda millones de años. ¿Quién puede creer que en el fondo de las placas tectónicas se encuentren partículas óseas de seres humanos? ¿Quién puede creer que la piedra es una etapa del hierro? ¿Quién puede creer que la presión y densidad de las placas tectónicas, más el tiempo, convierten la piedra en hierro? ¿Quién puede creer que la piedra magnetita y otras piedras ferrosas provengan del núcleo de la Tierra?

    

 “Como dato curioso, se encuentran cristales de magnetita en el cerebro de las abejas, de ciertos peces y pájaros. Se piensa que la presencia de estos cristales sirve de orientación magnética para la navegación, por ejemplo en la actividad migratoria y en las abejas les permitiría encontrar su fuente de alimentación en días nublados mediante el seguimiento secuencial de las imágenes asociadas con gradientes magnéticos.  Se ha estimado que en la mayoría de los tejidos del cerebro humano hay un mínimo de cinco millones de cristales de magnetita por gramo, y más de 100 millones de cristales por gramo para la pía mater y duramadre. Si a esto le añadimos que los cristales de magnetita se encuentran en el cerebro constituyendo grupos de entre 50 y 100 partículas, parece evidente concluir que todo cerebro humano está caracterizado por unas determinadas propiedades magnéticas. Como era de esperar, el descubrimiento de la magnetita en el cerebro ha hecho que la controversia sobre los efectos generados por la exposición continuada de los seres vivos a determinados campos eléctricos, magnéticos o electromagnéticos se abriera de nuevo. Desde otra perspectiva de investigación se sabe, por ejemplo, que existe un sentido magnético en varias especies y que la base de este sentido, y su papel determinante en los desplazamientos migratorios, se basa en la existencia de materiales ferri y ferromagnéticos en el cerebro. El descubrimiento de la magnetita del cerebro no sólo ha supuesto un marco común de investigación donde convergen distintas disciplinas científicas (medicina, mineralogía física, etcétera), sino que ha abierto nuevas líneas para el estudio de los procesos de biomineralización y para comprender mejor determinados tipos de interacciones entre el cerebro humano y el medio que nos rodea” (Continúa).

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