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Ricardo Fernández Esteban
Sábado, 17 de junio de 2017
VAMOS A HABLAR DE MÉTRICA – XX

Resumen e índice de lo tratado

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Noticia clasificada en: Poesía

Un repaso a lo tratado sobre la poesía de base métrica en los 20 artículos de la serie y un índice resumen de cada artículo.

En los anteriores 19 artículos hemos hablado de métrica, tal como indicaba el título de la serie, pero no como una imposición sino como una explicación de cómo y por qué suena un poema con armonía. Un poema se compone de continente (el formato, con su ritmo y eventualmente sus rimas) y de contenido (el tema y desarrollo del relato). Al tratar de métrica, me he referido sobre todo al continente, al ritmo que imponen la alternancia de sílabas tónicas y átonas, y a las repeticiones fónicas consecuencia de las rimas consonantes o asonantes. Estas repeticiones  no son una obligación, ya que existen muchos poemas métricos blancos que no riman, pero sí que mantienen una armonía gracias al ritmo de sus versos.

 

También he citado, al poema de verso libre, o sea el que no mantiene ni ritmo fónico, ni rima y he intentado delimitar las diferencias entre poema libre y prosa poética, aunque ese es un campo de fronteras difusas en que hay muchas opiniones que cuesta objetivar.

 

Antes de entrar en conceptos técnicos de métrica, he efectuado una comparación de la poesía con otras artes respecto a las normas o las enseñanzas técnicas. En general, para desarrollar una actividad artística, sea poesía, pintura, música, baile, etc., es preciso conocer las normas académicas, aunque sea para saltárselas, porque si no se conocen el salto es al vacío. Es cierto que algunos son afortunados intuitivos, como los que tocan el piano de oído, pero esta es la excepción que confirma la regla y, además, suelen tener limitada progresión artística.

 

Al tratar de la métrica, he empezado con el ritmo del verso como alternancia de sílabas tónicas y átonas, viendo qué palabras son tónicas en castellano y qué disposiciones silábicas son armónicas entre sí y cuáles no. Para ello, hay que saber medir las sílabas fonéticas, que no siempre coinciden con las ortográficas, y conocer una serie de fenómenos (sinalefa, sinéresis, diéresis e hiato) que unen o separan sílabas. Con estos conocimientos ya se pueden clasificar los versos en de arte mayor o menor, por su longitud, y en compuestos o simples, si tienen hemistiquios o son de recitado continuo.

 

La rima no es imprescindible en un verso métrico y los que no la tienen se denominan blancos. Los versos rimados se distinguen entre de rimas consonantes, que repiten todos los sonidos a partir de la última vocal tónica del verso, y asonantes que sólo repiten los sonidos vocálicos. Al hablar de la rima asonante, las he diferenciado por su mayor o menos fuerza en función de la proximidad sonora de las consonantes intermedias, tema muy poco tratado en los estudios de métrica. También he analizado las asonancias que se pueden dar en un poema entre rimas consonantes o entre finales de los versos teóricamente blancos o libres, asunto en el que hay poco acuerdo entre los distintos estudiosos de la métrica y que conviene analizar.

 

El verso y la estrofa suelen coincidir con estructuras sintácticas definidas, pero en ocasiones  se rompen estas estructuras con encabalgamientos que pueden ser suaves o abruptos, y convenir o no al poema. En la fuerza de los encabalgamientos influye la longitud de los versos y la parte encabalgada, además del soporte o no de la rima.

 

Para clasificar métricamente un poema se tiene en cuenta la longitud de sus versos (octosílabos, endecasílabos, alejandrinos, et.), si todos tienen la misma longitud o no (isométricos y polimétricos), la presencia de rima consonante o asonante, o su ausencia, así como el esquema de alternancia de esas rimas. También se tiene en cuenta la agrupación en estrofas de sus versos (cuartetos, liras, sonetos, etc.)

 

Al final, he analizado las distintas formas de versos blancos, que mantienen si estructura métrica sin apoyo de rimas, y he citado a los versos libres y su difusa separación con algunos de los métricos o con la prosa poética.

 

Espero que estos apuntes hayan sido de interés para el lector al que animo a la práctica: a la lectura o elaboración de poemas, que es el mejor complemento de lo que he explicado. El escribir un poema requiere inspiración, pero también sudoración, o sea trabajo y conocimientos técnicos. En este poema mío, “La inspiración te llega trabajando”, lo intento explicar.

 

Hay que tener raíces para poder volar;

raíces que no atan, que dan alas,

porque la tradición enseña los caminos.

Las rupturas precisan suelo firme

para coger impulso antes del vuelo.

Esa es la disyuntiva del poeta

—o de quien quiera ser innovador—,

para romper las normas

primero hay que sabérselas muy bien.

Escribir no es un juego, es un oficio

que une la artesanía con el arte;

no son frases en vano las que dicen:

"la inspiración te llega trabajando",

o “el primer verso es de tu musa

y tú te curras todos los demás”.

Por eso vuela alto con los pies en el suelo,

que lo uno es compatible con lo otro.

 

Y como el movimiento se demuestra andando, os invito a mi blog La palabra es mágica, que ya ha superado las 500 mil visitas y recoge entradas sobre más de 200 poetas, además de obra mía y una serie de páginas específicas o antológicas, para que leáis y opinéis. Se aprende mucho más de una crítica constructiva que de cien halagos huecos.

 

ÍNDICE DE LOS ARTÍCULOS

 

1º: Vamos a hablar de métrica, da mi visión acerca de la diferencia entre poema y prosa de intenta acotar lo que creo que se puede cobijar bajo el nombre de poesía.

2º: ¿Hay que conocer las normas para saltárselas?, trato de los paralelismos entre la poesía y otras artes afines, la pintura, la música y el baile, para argumentar si es necesario o no conocer la norma, en este caso la métrica, hasta para saltárnosla cuando convenga.

3º: El ritmo del verso por la alternancia de sílabas tónicas y átonas, entrando en materia, trato de las sílabas que se pronuncian con tonicidad, de las que no, de la gradación acentual y de algunos problemas de excesos o defectos de tonicidades. Esa alternancia de tonicidades es la que da ritmo y armonía al verso.

4º: La longitud del verso, se dan las primeras nociones sobre cómo contar las longitud del verso en sílabas fonéticas y se clasifican los distintos tipos de versos según su longitud y pausas internas.

5º: La agrupación o separación de sílabas al pronunciar un poema, indico que no siempre coinciden las sílabas ortográficas con las métricas y trato de los principales fenómenos fónicos responsables: Sinalefa, Hiato, Sinéresis y Diéresis

6º: Más sobre sinalefas e hiatos, continúo profundizando sobre cuándo son recomendables esas uniones o desuniones silábicas.

7º: Más sobre sinalefas e hiatos (2) trato de cuándo se forman sinalefas en función de la fuerza o debilidad de las vocales, su tonicidad, su orden y su posición dentro del verso.

8º: Últimos consejos sobre sinalefas e hiatos, cierro el tema de estas las uniones silábicas con los casos de vocales repetidas, más de dos vocales y signos de puntuación intermedios.

9º: La rima, trato de estos finales fonéticamente similares de algunos versos, y específicamente de la rima consonante.

10º: La rima asonante, inicio el análisis de este tipo de rima más leve que la consonante.

11º: Tipos de rima asonante, comento mi opinión sobre la gradación o distinta fuerza de las rimas asonantes en función de las consonantes existentes en la parte rimada del verso.

12º: Los encabalgamientos versales, trato de esos desajustes entre las pausas versales y las sintácticas.

13º: Poemas isométricos, clasifico los poemas según la longitud y ritmo de sus versos, y la rima o su ausencia; y comienzo a describir los poemas isométricos, o sea los que tienen todos los versos con la misma longitud silábica.

14º: Estrofas isométricas de dos a cuatro versos, describo las principales de esas estrofas tratando también de las posibles asonancias entre rimas consonantes.

15º: Estrofas de más de cuatro versos, describo las principales estrofas de ese tipo con ejemplos y comentarios.

16º: El soneto, trato de esa composición poética de 14 versos.

17º: El romance, comento este tipo de poemas, generalmente octosílabos y con rima asonante en los versos pares.

18º: Las silvas rimadas o blancas, composiciones poéticas de longitud versal variable, pero armónica. Las rimadas no siguen un patrón de rima determinado.

19º Versos blancos isométricos,  sonetos blancos y versos libres. Los primeros mantienen una misma longitud versal, pero renuncian a la rima. El soneto blanco debe apoyarse en una estructura rítmica y sintáctica. El verso libre renuncia a la rima y a la rítmica.

20º: Resumen general e índice, en este último artículo hago un resumen general de lo tratado, además de incorporar éste índice.

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