Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Antonio Ramos Maldonado
Domingo, 30 de abril de 2017
¿Qué los motivó a utilizar espuma en el núcleo atómico?

El fantasma perturbador de los agujeros negros – II

Guardar en Mis Noticias.

Si los agujeros negros se forman a partir de la muerte de una estrella masiva, ¿cómo es que a los agujeros negros se los considere el centro o núcleo de las galaxias? ¿Cuántos agujeros negros tendrían las galaxias, siendo que las estrellas se encuentran en éstas, nacen y mueren en éstas?

   En un trabajo publicado en 1935, después de estar trabajando sobre las ecuaciones de campo de la Relatividad General, el mismo Einstein en colaboración con su amigo Nathan Rosen, sacó a la luz en el ejemplar 73 correspondiente al volumen 48 del Physical Review algo interesante cuya importancia teórica pasó desapercibida para muchos en aquél entonces. Se trataba de una solución que permitía, al menos teóricamente, conectar dos regiones diferentes del espacio-tiempo a través de un túnel que podía servir como atajo”, El puente Einstein-Nathan Rosen.

 

     Según la relatividad general, el efecto de la geometría consiste en la presión que el espacio-tiempo ejerce sobre los cuerpos. A fin de que esta idea se pueda entender, se pone el ejemplo de la hormiga sobre un papel arrugado, donde, al caminar la hormiga, tendría la sensación de que fuerzas misteriosas la empujarían hacia diferentes direcciones. En este caso la fuerza misteriosa vendría siendo la presión que el espacio-tiempo ejerce sobre los cuerpos, comparable, en este caso, al papel arrugado sobre el cual se moviliza la hormiga.

 

     Lo que se busca con esto es que se crea que el espacio-tiempo empuja los cuerpos hacia el suelo, en este caso los cuerpos que se hallan en la superficie de la Tierra, lo que daría como resultado que el empuje sobre los cuerpos tendría la misma fuerza para todos los cuerpos. Pero sucede que si a una hormiga se le aplica la misma fuerza del espacio-tiempo que se le aplica a una persona, por ejemplo, la hormiga, por ser más liviana y disponer de menor fuerza, no podría moverse, quedaría estampillada sobre el suelo.

 

    De las ideas más desacertadas que han inventado los físicos es la existencia de los túneles u hoyos de gusanos. ¿Qué los llevó a afirmar que los túneles de gusanos se encuentran en el núcleo atómico, al considerárselos una pertenencia de la mecánica cuántica? La idea original de los túneles de gusanos no parte de la ciencia física sino del esoterismo, algo relacionado con la magia, lo que deja en claro que no se puede confiar en dicha propuesta debido a que no encaja con la ciencia.

 

     “Un agujero de gusano no es realmente una forma de retroceder en el tiempo, es un atajo, para que algo estando muy lejos esté mucho más cerca. Aunque la adición de materia exótica para un agujero de gusano podría estabilizarlo hasta el punto en que pasajeros humanos puedan viajar de forma segura a través de él, todavía existe la posibilidad de que la adición de materia ‘normal’ sería suficiente para desestabilizar el portal”,  Eric Christian, de la NASA.

 

El fantasma perturbador de los agujeros negros – II

 

    Como es sabido, la anomalía surgió en el momento en que intentaron resolver el problema de los tres cuerpos planteados por Isaac Newton; la atracción entre los tres cuerpos, que confundieron con tres cuerpos del plano físico; los tres cuerpos cuya atracción termina en el caos, la destrucción. Aunque parezca mentira, de esta idea incomprendida surgieron la relatividad general y la mecánica cuántica. Fue una atracción irresistible hacia lo desconocido; lo que podría entenderse como la ciencia tentada por la serpiente pero sin saber que se trataba de la serpiente.

 

    Se quiso resolver de otra manera el concepto de gravedad o atracción expuesta por Isaac Newton, el espacio entre los cuerpos, no como si se atrajeran sino que existiera otro cuerpo de menos densidad entre ellos, un cuerpo maleable que causa deformidad en la superficie de los otros cuerpos. Obviamente se trata de un cuerpo extraño, fantasmal, reemplazado por la gravedad. Este cuerpo espectral es lo que llaman geometría no euclidea. Lo de decir geometría no euclidea no es otra cosa que una expresión engendrada en la presunción  pues se podría decir, entre otras,  geometría anormal, ya que no se puede aplicar en algo inexistente.

 

     Queda claro entonces que para resolver el choque devastador de los cuerpos se inventa lo del campo fantasmal formado por el espacio-tiempo, o sea que no involucra como responsable de tal devastación a la gravedad o atracción.

      

     “Las películas de ciencia ficción muestran una vasta máquina hambrienta de energía que crea un túnel a través del tiempo. Un viajero del tiempo, un valiente, preparado para quién sabe qué, entre en el túnel y emerja quién sabe dónde (...) La realidad puede ser muy diferente a esto, pero la idea en sí no es tan loca… Están a nuestro alrededor, en las grietas del espacio y del tiempo, pero son demasiado pequeños para poderlos ver. En la escala más pequeña, incluso más pequeña que las moléculas y los átomos, existe la espuma cuántica. Aquí es donde existen los agujeros de gusano; pequeños túneles o atajos a través del espacio y el tiempo se forman y desaparecen constantemente”, Stephen W. Hawking.

 

     Se ve a los internos de los hospitales psiquiátricos, se los escucha hablar, y se sabe que todo lo que dicen obedece a sus locuras; nadie se toma en serio lo que expresan. ¿Pero por qué se toman en serio las locuras  que expresan los que se consideran cuerdos? Si en el hospital psiquiátrico un loco dice que los túneles de gusanos están en todas partes, en las grietas del espacio y del tiempo, en la espuma cuántica del espacio-tiempo, etc., ¿no se reciben sus palabras como síntomas de su locura? De inmediato se sabe que el desquiciado habla disparates, nadie se toma en serio sus palabras.

 

     Los que promueven estas ideas relacionadas con los túneles de gusanos y los agujeros negros  no calculan ni les importa la dimensión de la mentira. Si se habla de la espuma cuántica, se entiende que se trata de espuma dentro del átomo. ¿Qué los motivó a utilizar espuma en el núcleo atómico? Para ellos todo es posible, porque todo se reduce a palabras. “…pero la idea en sí no es tan loca. Están a nuestro alrededor, en las grietas del espacio y del tiempo”, afirma Stphen W. Hawking al referirse a los túneles de gusanos. Da la sensación que al inventar estas teorías no pisaran firme sino en puntillas a fin de no alterar el sistema, temiendo que se desmoronara todo, dejando sin afianzar las ideas, colocándolas con miedo porque en el fondo ellos saben que se trata de ideas sin soporte, falsas. 

 

     La mayoría de sus propuestas son extraídas de otros libros de contenido fantástico, como cuando se habla de los dioses que llegan a la Tierra después de viajar desde otros mundos. De manera que la idea de los túneles de gusanos sirvió para que los dioses pudieran visitarnos. Esto de las visitas de dioses es antiquísima y cuenta con mucha fuerza, tiene muchos seguidores, vende bastante. De eso se trata.

 

     ¿Pero qué cantidad de túneles de gusanos pueden existir en el núcleo atómico? ¿Qué cantidad de espuma? Si los túneles de gusanos “prestan un servicio” al espacio-tiempo, son la conexión, un puente por donde se presume que han venido los dioses, queda claro que existe un espacio-tiempo cuántico, que a su vez resulta ser, una de estas bocas o entradas, un agujero negro, producto de la explosión de una estrella dentro del núcleo atómico. ¿Miles de estrellas dentro del núcleo atómico? ¿Millones de estrellas y galaxias dentro del núcleo atómico? Porque si existen los agujeros negros cuánticos, deben existir estrellas cuánticas, galaxias cuánticas y big bang cuántico en cada átomo que conforman el universo. Toda una lista de irregularidades forma el cuerpo de la relatividad  

 

El fantasma perturbador de los agujeros negros – II

 

     Entre las falsedades para justificar el invento de los agujeros o túneles de gusanos se halla la de hacer creer que estos obedecen a una solución para que los agujeros negros puedan tener cabida en la relatividad, siendo que la verdad es otra, la introducción disfrazada de los viajes astrales por los túneles del tiempo de que tanto se habla en el esoterismo desde hace milenios, y se habla con una convicción semejante a la del caos del Génesis, que no es otra cosa que la devastación producida por la gravedad ejercida sobre los cuerpos. Para la época de  Isaac Newton la alquimia era usual: “El primer contacto que tuvo con la alquimia fue a través de Isaac Barrow y Henry More, intelectuales de Cambridge. En 1669 redactó dos trabajos sobre la alquimia, Theatrum Chemicum y The Vegetation of Metais. En este mismo año fue nombrado profesor Lucasiano de Cambridge. En 1680  empezó su más extenso escrito alquímico, Indeux Chemicus” Como puede verse,  en la universidad de Cambridge deben de encontrarse estos trabajos esotéricos-alquimista  de Isaac Newton los cuales sirvieron a muchos físicos que más tarde intentaron diseñar el universo partiendo de estas ideas mágicas. No aceptaban las ideas newtonianas y sin embargo las utilizaron irresponsablemente a fin de darles otros rumbos: “Philosophiae Naturalis Principia Mathematica es, seguramente, el libro más importante en la historia de la física. Editado en 1687, corrió con una suerte peculiar, ya que aunque muy pocos estaban capacitados para entenderlo cabalmente, fue aceptado casi incondicionalmente de manera inmediata y le permitió a su autor, Isaac Newton (1642-1727), gozar en vida de una extraordinaria popularidad, no sólo en los ámbitos académicos, sino incluso en los políticos

 

     Una conversación entre mujeres mayores de edad cuyo tema acalorado sean los difuntos, la aparición de estos en la vida de muchas personas, adquiere, las más veces, una veracidad contundente; ellas y muchas otras creen fielmente lo que escuchan y lo que dicen; para ellas y muchísimas otras, los muertos salen. Y no porque ninguna hubiera visto jamás un muerto, sino porque les fascina creer en fantasmas. En el fondo de su conciencia, todas albergan la duda, pero la rechazan, se esfuerzan en rechazarla pues se sienten mejor creyendo en espantos. Así ha ocurrido con los que crearon la relatividad, y los seguidores de esta teoría, que saben que es imposible que un camello quepa por el ojo de una aguja, pero no pierden la fe, siguen intentando meter el camello por el ojo de la aguja. Creen ciegamente que  los túneles de gusanos son una consecuencia de los agujeros negros, del espacio-tiempo en reemplazo de la gravedad, del campo gravitatorio mutuo de los tres cuerpos, como un entrelazamiento de la gravedad, donde los tres cuerpos intercambian la gravedad, la atracción. En cierto sentido podría compararse esta irregularidad con tres personas unidas por tres cuerdas, y las tres pretendieran apoderarse de las tres cuerdas. Porque así lo interpretaron ellos en los libros de metafísica de Newton, lo cual resulta caótico al aplicarse a cuerpos celestes del plano físico, tan caótico que da como resultado, en cierta forma, el big bang, los agujeros negros, etc.

 

     “Los escritos de Newton sobre alquimia fueron redescubiertos en 1936 y subastados. El ganador fue el economista John Maynard Keynes. Después de estudiar lo que había comprado, Keynes dicta una conferencia en el Club de la Royal Society en 1942, en el tricentenario del nacimiento de Newton, en la que considera a Newton no como el primero de la era de la razón, sino como el último de los magos; el último de los sumerios y babilonios que trataron de plantear una visión total, física y mística sobre el universo y sus fenómenos. Pero para tratar de entender el desconcierto y asombro de estos historiadores por el interés de Newton por la alquimia, discutamos primero qué es la alquimia y qué se propone

    

     Existe cualquier cantidad de seguidores de esta anomalía, miles de miles, y todos son unos convencidos de lo que leen, de lo que le van agregando otros seguidores más compenetrados en los temas. En esta área los fanáticos también defienden la información que han absorbido; creen a ciegas, confiando en lo que han dicho unos cuantos. Es como si los fanáticos hubieran caído en un platón que da vueltas sobre un eje central, un platón con bordes, en el cual caen piedras, y ellos las van recogiendo pensando que son pepas de oro. El agarrar piedras los motiva a devolverlas cargadas de mayor fantasía, como cuando se afirma  que los túneles de gusanos unen el espacio-tiempo, o sea que sirven de puente a estos dos conceptos, un puente o túnel que gira a una velocidad superior a la de la luz pues se trata nada más y nada menos que la entrada del agujero negro, que a su vez no es otra cosa que el espacio-tiempo o cuarta dimensión; esto es el núcleo de la galaxia; por lo tanto no puede haber espacio-tiempo en otro lugar que no sea el centro de la galaxia. Sin embargo se lanza el anzuelo con la carnada a fin de capturar ingenuos que sigan creyendo en estas incoherencias si se observa que con la relatividad queda claro, o debe quedar claro, que el espacio-tiempo no solamente es la cuarta dimensión sino que es el campo que los cuerpos deforman con su masa. Como puede verse, todo este cuento de los agujeros negros y los túneles de gusanos se puede comparar con una conversación entre mujeres ancianas que afirman que los muertos salen, que ellas los han visto.

 

     Se dice que el espacio es el lugar en que se encuentran los cuerpos, la materia dentro del tiempo. Desde esta perspectiva, el universo todo se halla dentro del espacio-tiempo, el universo observable y el no observable. ¿Dónde se ubican los túneles de gusanos y cuál vendría siendo su longitud? Se dice que se encuentran entre el espacio y el tiempo, que son una consecuencia de los agujeros negros, consecuencia o ramificación conocida como agujeros blancos. Si los agujeros negros son el resultado de la fuerza gravitatoria del núcleo galáctico, cuya frontera se conoce como horizonte de eventos, ¿por qué se dice, por otro lado, que los túneles de gusanos tienen un tamaño demasiado pequeños para poder verlos, que  existen en la espuma cuántica, es decir en el núcleo atómico. Es como si estas teorías se lanzaran a la topa tolondra, sin tener en cuenta la lógica. ¿Cómo es que también se dice que los túneles de gusanos están en todas partes, a nuestro alrededor, siendo que son una consecuencia de los agujeros negros, de las explosiones de las estrellas masivas, siendo que los agujeros negros representan el núcleo galáctico? ¿Por qué se dice que los túneles de gusanos son pequeñas perforaciones en el espacio-tiempo, perforaciones que podríamos comparar con los agujeros de los quesos suizos? Los inventores de la relatividad crearon sus fantasmas y  los colgaron en el tiempo, fantasmas que no se dejan ver pero se escucha su sonido de espanto.

 

    Si los agujeros negros se forman a partir de la muerte de una estrella masiva, ¿cómo es que a los agujeros negros se los considere el centro o núcleo de las galaxias? ¿Cuántos agujeros negros tendrían las galaxias, siendo que las estrellas se encuentran en éstas, nacen y mueren en éstas?

 

    Si todo agujero negro resulta de la muerte de una estrella masiva, ¿por qué las estrellas “caen” en el centro o núcleo de las galaxias que a su vez conforman el agujero negro? ¿Cuál sería el diámetro del núcleo galáctico o agujero negro si en él “entran”  estrellas, a la vez que el agujero negro representa los restos de la explosión de una estrella?

Acceda desde aquí para comentar como usuario registrado. Ser usuario registrado tiene muchas ventajas. Una de ellas es la posibilidad de guardar sus noticias y comentarios. Acceda desde aquí para comentar como usuario registrado. Ser usuario registrado tiene muchas ventajas. Una de ellas es la posibilidad de guardar sus noticias y comentarios.
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Las nueve musas
Las nueve musas • Política de Privacidad
© 2017 • Todos los derechos reservados - ISSN 2387-0923
Powered by FolioePress