Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

José Ramón Ponce
Sábado, 8 de abril de 2017
CIRCUITOS NEURALES Y SISTEMA PSÍQUICO IV

Estratificación psico-cerebral

Guardar en Mis Noticias.

La estructura neuronal, compuesta por extensa red integral de cadenas de neuronas, constituye el asiento de los circuitos neurales. Estos son quienes rigen a plenitud el sistema psico-cerebral a través de altibajos de excitación neuronal.

 Pero no se organizan de manera homogénea ni rígida, por el contrario, conforman una red algorítmica, diversa y flexible, que se modifica continuamente, intercambiándose zonas de diferente excitabilidad; aunque opera como un todo único y sistémico.

 

A medida que se produce recepción, evaluación, integración, y respuesta de impulsos nerviosos, desde el medio socio-ambiental, o internamente desde la psique, la red integral de circuitos crece y se desarrolla; por consiguiente sus componentes se reproducen, multiplican, amplían, según el objeto reflejado.

 

Los impulsos nerviosos, generados por receptores sensoriales o funcionamiento intra-psíquico, portan la información y son evaluados a través del análisis-síntesis cerebral hasta su integración en las áreas corticales de almacenamiento de información (Breedlove, Watson & Rosenzweig, 2010). A medida que transitan a lo largo de las cadenas de neuronas, crean los cauces estables y específicos de excitación; es decir, los circuitos neurales. Se superponen en senderos multifacéticos, vinculados entre sí y con diferente grado de excitabilidad en función del objeto reflejado; al mismo tiempo interactúan entre sí para modificarse continuamente. Por consiguiente, la red neural se incrementa y reestructura de manera constante.

 

Es en la corteza cerebral donde los circuitos neurales fundamentan diferentes niveles de consciencia, acorde al grado de excitación que genera cada objeto reflejado. Incluso, este conjunto de circuitos corticales puede disgregarse, fragmentarse, dando lugar a la disociación psíquica.

 

Los circuitos neurales poseen origen innato, o son adquiridos a través de experiencia. Los innatos son grabados genéticamente, y sus premisas en los seres humanos se hallan en la formación del Tubo neural. Constituyen el estrato primario, psico-biológico, del individuo, y posibilitan, en la evolución filo y ontogenética, el fundamento de los precarios instrumentos psicológicos para subsistir; incluso desde antes de la vida extrauterina. Estos circuitos innatos poseen carácter incondicionado.

 

Sobre esa base, a partir de su nacimiento, comienzan formarse nuevos y adquiridos algoritmos neurales, los cuales se superponen y estratifican progresivamente durante toda la vida del individuo. Son los circuitos condicionados, adquiridos a través de la adquisición de experiencia; o sea, se graban en el tejido cerebral por medio de socialización y aprendizaje.

 

A diferencia del circuito incondicionado, el condicionado se inhibe si no es reforzado por medio de excitación nerviosa, dada por la recepción reiterada de impulsos equivalentes, pero ambos se integran en unidad indivisible. No obstante, no pueden definirse uno u otros por separado, porque a medida que se incrementa la red neural cada modificación se integra al sistema total, y de ese modo conforma un todo único.

 


Breedlove, S. M., Watson, N. V., & Rosenzweig, M. R. (2010). Biological psychology: An introduction to behavioral, cognitive, and clinical neuroscience, (6th ed.) Sunderland, MA: Sinauer Associates, Inc. Publishers.

Cacioppo, J. T. & Berntson, G. G. (1992) Social Psychological Contributions to the Decade of the Brain, Doctrine of Multilevel Analysis. American Psychologist, 47, 8, 1019-1028

Koehler, B. (2011) Psychoanalysis and Neuroscience in Dialogue: Commentary on Paper by Arnold H. Modell, Psychoanalytic Dialogues, 21, 303–319. DOI: 10.1080/10481885.2011.581114


 

Acceda desde aquí para comentar como usuario registrado. Ser usuario registrado tiene muchas ventajas. Una de ellas es la posibilidad de guardar sus noticias y comentarios. Acceda desde aquí para comentar como usuario registrado. Ser usuario registrado tiene muchas ventajas. Una de ellas es la posibilidad de guardar sus noticias y comentarios.
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Las nueve musas
Las nueve musas • Política de Privacidad
© 2017 • Todos los derechos reservados - ISSN 2387-0923
Powered by FolioePress