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Redacción
Miércoles, 29 de marzo de 2017
No importa cuándo si hoy es todavía

Manuela Ipiña

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Noticia clasificada en: Artes Poesía

Una poesía sin componente social para mí sería incompleta. Sí abordo temas sociales, sobre todo más en el primer poemario. Se puede hablar de ello incluso hablando de amor, uno es con la pareja como es con el mundo, con él mismo y con la gente.

Manuela Ipiña

 

Derecho, recursos Humanos. Terapia Corporal… ¿hay alguna relación entre estas disciplinas en las que trabajas o has trabajado y la poesía?

 

Creo que las tres tienen muy en cuenta el componente humano. A un nivel más profundo, la terapia corporal y la poesía. En cualquier caso, las tres confluyen en lo que escribo y que creo que tienen su reflejo en los poemas. Una es como escribe y escribe desde su vivencia, que en este caso engloba las tres disciplinas.

 

He estado dándole vueltas y, primeramente, me parecía una pregunta frívola o incluso estúpida pero, después de mi frustrado empeño, no me resisto a preguntarte el sentido que tiene colocar el título al final del poema en No importa cuándo si hoy es todavía. (Ahora a ver cómo te las arreglas para no dejarme como tal)

 

Es algo que también hice en Cuando hablan de Creta y yo estoy en Marte. El ponerlo al principio condiciona o crea ciertas expectativas en el lector y por eso me gusta ponerlo al final, permite que uno o una saque sus propias conclusiones y se quede con un sabor de boca propio sin pistas anteriores. En ocasiones, además, el final del poema da un giro que no quiero que pueda preverse de antemano  y de esta manera también lo evito.

 

Se quedan tatuadas como punta de lanza/las palabras que acaban por no ser escritas. ¿Provocan cierta angustia aquellos versos que, por olvido o miedo, no hemos sido capaces de plasmar en el papel?

 

Creo que se quedan como un poso que vamos cargando. Además, lo que no decimos o expresamos acaba por actuarse de alguna manera. Como dicen por ahí: “lo que no decimos no muere, nos mata”.

 

Nada más abrir el poemario encontramos una cita de Machado; ¿qué hay de Machado en tu poesía? o mejor, hablemos de influencias.

 

A lo largo de los poemas me encontré varias veces con Machado sin quererlo, me sorprendió a mí misma. Creo que además de poeta era muy sabio y en sus letras se esconden grandes lecciones. En cuanto a las influencias ni yo misma lo tengo muy claro, son muy variadas y tengo varias formas de escribir, diferentes entre sí. Me gusta mucho la poesía clásica (algunos autores) y también y sobre todo, la contemporánea.

 

Me gusta mucho la poesía escrita por mujeres. Por poner un ejemplo, Ana Perez Cañamares o Katy Parra, me parecen dos genios.

 

Entre tu primera obra "Cuando hablan de Creta y yo estoy en Marte" y esta hay una año largo de “inactividad editorial”, dado que de la poesía no se vive, supongo que tus quehaceres profesionales te impiden dedicarle el tiempo necesario a la creación literaria.

 

Creo que hay que darle un tiempo a cada poemario. Entre uno y otro ha pasado justo un año. Sigo escribiendo y no tengo prisa. La vorágine diaria hace difícil pero no imposible seguir escribiendo, al menos en mi caso

 

Los dos poemarios han tenido una buena acogida entre el público; “vender” poesía no es para nada una tarea fácil, ¿cómo se consigue independientemente del mérito de “Cuadernos del laberinto” por su apuesta por poetas no consagrados?

 

Pues no lo tengo muy claro, la verdad. En mi caso creo que hablando con honestidad en los poemas. Es algo que llega más o se siente más cercano. También dependerá de los temas que se aborden y la manera de escribir, y como bien dices, gracias a Editoriales como Cuadernos del Laberinto. La labor de difusión en recitales y medios de comunicación o redes sociales también es muy importante, el boca a boca, la presentación, etc.

 

En algunos de tus poemas encuentro algo de social, de reivindicativo, como si el poeta no pudiera alejarse de la realidad que le rodea.

 

Eso creo yo, vivimos en un contexto. Una poesía sin componente social para mí sería incompleta. Sí abordo temas sociales, sobre todo más en el primer poemario. Se puede hablar de ello incluso hablando de amor, uno es con la pareja como es con el mundo, con él mismo y con la gente. Son diferentes caras de una misma persona. Para mí la poesía también es una forma de intentar cambiar el mundo.

 

Y en este mismo sentido, la ironía, incluso el humor se ven reflejados en tus versos. ¿Es posible que la poesía, aun con todo su ornamento, pueda reflejar con más honestidad la realidad que la narrativa?

 

Creo que gran parte de la poesía nace y habla desde las entrañas del poeta y si se hace de esta manera, es muy honesta. También creo que puede serlo la narrativa, aunque igual si de manera menos impactante, al menos así lo veo. La ironía y el humor también pueden ayudar a llegar, de manera muy punzante, al corazón de quien lee.

 

Cada lector es un mundo y queda impactado por variadas sensaciones. En mi caso Hoy que es tu cumple/no te diré nada que escueza me parece toda una sensible declaración de afecto, el abandono del orgullo para dar una tregua —entiendo que de corta duración— a la pareja, al amigo…

 

Creo que es una felicitación a uno mismo. Hoy en día parece que está mal visto hablar de las cualidades propias, de las cosas buenas y es algo que no comparto.

 

¿Hacia dónde se dirige Manuela Ipiña, la escritora?

 

No tengo ni idea, la verdad, a seguir compartiendo mi forma de ver la vida mientras disfruto con ello, supongo.

 

 

Manuela Ipiña

 

Bilbao (1978) 

 

Estudió Derecho y se especializó en Recursos Humanos. Compagina el trabajo con su formación como psicoterapeuta, campo que le apasiona. Comenzó sus estudios sobre Terapia Corporal Integrativa en 2013 y actualmente continúa formándose como psicoterapeuta Gestalt. Todo esto ha hecho que en su vida exista un antes y un después y que se hayan abierto nuevas puertas en su camino, como en este caso, la poesía. 

 

En 2015 publica su primer poemario, Cuando hablan de Creta y yo estoy en Marte (Editorial Cuadernos del Laberinto). Para Manuela escribir es una manera de reflexionar sobre vivencias y sentimientos universales que todos hemos vivido; revivir lo vivido, aceptarlo y amarlo como parte de la vida. 

 

Le gusta escribir sobre temas sociales y cotidianos e intenta llegar al terreno de la consciencia. Confiesa que para ella, el amor es uno de los ejes principales. 

 

Ha participado en diversas revistas literarias y ha colaborado en diferentes espacios dedicados a la difusión de la poesía. También escribe pequeños micro relatos. 

 

Manuela es una buscadora que va reencontrándose una y otra vez y hace que todos nos veamos en ella. Sabia, valiente, guerrera, maga, presente y consciente.

 


 

 

 

 

 

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