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Redacción
Miércoles, 15 de marzo de 2017
la tierra que emana

Cristina Arribas

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Noticia clasificada en: Artes Narrativa Relatos

Publicar ha sido una experiencia difícil teniendo en cuenta que muchas veces se atiende más  al personaje, a la apariencia  de poema que hay en todo. En mi caso se abrieron posibilidades en el momento que dejé de tener miedo a configurar un mensaje cercano a la gente y abracé el hecho de poder equivocarme.

la tierra que emana

 

La tierra que emana no es tu primer poemario. En el 2015 vieron la luz Memorias de una voz y La derecho que amó a la izquierda; ¿cómo se gesta la pasión por la poesía y al salto —vertiginoso y apasionante— a la publicación?

 

 Publicar ha sido una experiencia de colocación, de acontecimiento y mirada al libro. Escribir poesía va antes que el libro. El libro es el cuerpo, un cuerpo que respira solo y al que la poesía lo legitima

 

Pintura y poesía; las entiendes como dos sensibilidades distintas pero complementarias.

 

No sé si llego a entenderlas o armonizarlas. Para mí son dos realidades muy conectadas desde el punto de vista de donde nacen en mí. Las dos nacen para quedarse.

 

Parece que en este país se presume de leer mucha poesía pero editorialmente —salvo puntuales excepciones— no es un género “comercial” y los autores noveles tienen enormes dificultades para publicar (no cuento con la autopublicación), ¿cómo ha sido de arduo este camino?

 

Publicar ha sido una experiencia difícil teniendo en cuenta que muchas veces se atiende más  al personaje, a la apariencia  de poema que hay en todo. En mi caso se abrieron posibilidades en el momento que dejé de tener miedo a configurar un mensaje cercano a la gente y abracé el hecho de poder equivocarme. Lo que para mí antes era un recurrir a lo esencial, a lo invisible, a lo bello, a lo uno, ahora es un regreso a lo concreto, a lo intuitivo, ya en la materia, en la tierra para intentar decir cosas que nos alcancen  a todos.

 

¿Cómo nace La tierra que emana? ¿hablamos de la manida necesidad o de un proyecto vital que se configura ordenadamente?

 

Cada día me nacen más libros que poemas… (No sé si eso llega a responder a tu pregunta). La tierra que emana  forma parte de un mapa secuencia donde coexiste con otras realidades: Memoria dolor, De camino al cuerpo. Es un  proyecto común que indaga en la necesidad de una exploración y reformulación de los paradigmas del ser. A mí mi cuerpo me llevó a la comprensión de mi mente, el camino que hice de regreso donde tuve que pasar de nuevo por las respuestas, muchas veces incómodas, me ha servido para respetar aún más la vida, el acontecimiento de vivir.

 

Y para qué ser alguien pudiendo ser todo… Creo que amar la totalidad, aporta un sentido más completo a la realización de la obra, contemplarme como un ser total me hace albergar más posibilidades. En mí hay un deseo continuo de ir, por eso me acerco a la técnica y a la forma de las cosas desde una ingenuidad plausible que me da una libertad de campo muy poderosa.

 

La visión no es pesimista, yo diría un gran amor por la vida. Ahondar en la raíz nos lleva a lugares no siempre ideales, yo creo que es generoso por parte de un artista, dar testimonio también de los oscuros.

 

En el prólogo indicas que cada vez tienes menos necesidad de escribir, hablamos de cantidad, de pulsión… ¿qué quieres decir realmente?

 

Escribir ya no es una necesidad en mí, no escribo por amor al  arte, escribo por profesión y oficio. Me entiendo como autora, como creadora, como gestora de una realidad que me dirige ya a lo posible, no a lo creíble o esperado, siento que mi vida se orienta cuando acepto y respeto mi camino. Mis libros son proyectos que se localizan en diferentes etapas vitales, creativas, finales: son libros que quieren decir cosas.

 

Ego y poesía ¿cómo conviven?

 

La poesía transforma al ego, yo en poesía me entiendo mejor y soy más capaz de albergar sentido, la poesía es testimonial y muy vital. La convivencia dependerá mucho del significado y la transcendencia. Para mí la poesía se acerca a la vida al mismo tiempo que a mí me significa.

 

Tuve que volver a la herida/para limpiar la superficie/y volver a ser piel/ ¿la poesía, como el ser humano, tiene que vivir una transformación constante?

 

Nunca he creído positivo alejar a la poesía del ser humano. Convivir con la palabra tiene una pulsión de género en nosotrxs. Ser poesía.

 

Hablemos de influencias

 

Creo que no hay nada que me haya influenciado más que pensarme al final del camino. Ya pensada para finalmente vivir.

 

Y, finalmente, la pregunta de siempre: ¿tus proyectos inmediatos?

 

Sigo trabajando en la idea de hacer algo que unifique mi realidad como artista y como persona. Crear ese lugar común donde dirigir más proyectos artísticos bajo una misma firma.


Cristina Arribas, artista plástica y visual. Fundadora de Hijos de marzo, proyecto editorial destinado a la difusión de obras de artistas emergentes.

 

Autora de los poemarios Memorias de una voz, La derecha que amó a la izquierda. Ha sido colaborada de revistas culturales en España y Latinoamérica. Sus obras han sido expuestas en ciudades como Madrid y La Palma.


 

 

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