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Antonio Ramos Maldonado
Lunes, 27 de febrero de 2017
Intento de golpe de Estado a la Creación utilizando la relatividad general

Cuando los tropezones fueron de gran magnitud

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  Desafortunadamente el interés por darle golpe de Estado al concepto de modelación dependiente de una inteligencia suprema, surgió no solamente de un punto sino de varios puntos.

     “{El atomismo científico es también una construcción racional, interpretativa de la realidad, en la que es necesaria pero no suficiente la coherencia lógica, que se enfrenta a  la experiencia, tomada como el conjunto de los hechos concretos cuantificados y representados matemáticamente. Pero dicha experiencia no importa solamente en tanto es explicada, sino también en tanto ella es el tribunal decisorio de los principios teóricos supuestos en la explicación. En otros términos, el atomismo científico, más que una doctrina es un conjunto de hipótesis, las cuales como tales no son enunciados apodícticos sino supuestos provisionales que pueden ser mantenidos en tanto concuerden con los hechos}”,  “Atomismo especulativo y atomismo científico”,

Guillermo Coronado

 

 

 

     Algo de naturaleza siniestra se mueve sigilosamente a través de muchos cuerpos que, obviamente, perdieron el rumbo. No es nuevo el alzamiento. No se entiende cómo puede continuar  la culebra mordiéndose por su propia cola sin ver luz verde en sus planes. Este proceder también puede compararse a un automóvil que se atasca en el barro y que por más que acelere, sus llantas no logran salir, sino que más bien se hunden. Pero no dan su brazo a torcer, no declinan, insisten en continuar; quieren desbaratar lo formado; no les agradan los hechos; quieren encontrar algo que los llene de seguridad, algo con que se demuestre el no arbitraje de una inteligencia en la modelación del universo. En cierta forma era como si pelearan  pecho a pecho contra lo imposible y sin embargo no se rindieran. Se puede decir que habían perdido completamente el juicio y se dejaran llevar por una especie de odio que se afianzara en ellos con más fuerza con el transcurrir del tiempo.

 

    Tenían frente a ellos dos elementos o cuerpos que los desvelaban: la materia y lo contrario a la materia; esto último conocido también como espíritu. Ambos cuerpos, el uno visible y el otro, invisible, se mostraban como prueba de la Creación, de un gran diseño; era lo aceptado por la gran mayoría de las personas. Para ellos, aceptar la idea de la creación o gran diseño implicaba la participación de una inteligencia actuante  a nivel universal, una inteligencia que lo dominaba todo, lo vigilaba todo; una inteligencia creadora de leyes fijas, inamovibles. ¿En qué momento el individuo ignoró el principio de modelación fuera del alcance del hombre? ¿En qué instante comienza a rechazar este principio? La Ley dice que  se dé a Roma lo que es de Roma, caso en el cual Roma representa lo contrario a la conservación. En el otro caso, en el último instante, se echa a la suerte la determinación y se elige cara o sello, donde la cara de la moneda es la cara del César, el Monarca; sello es otra cosa, es poner el sello a algo concluido con el propósito de conservarlo, guardarlo; la palabra cara, como se sabe,  significa un precio alto a pagar como consecuencia de una deuda; cara es el femenino de caro: “Esa hacienda está muy cara”. Con relación a caro y cara, ¿por qué será que algunas mujeres de la antigüedad acostumbraban cubrirse el rostro con un velo?

 

     Temer a la Ley ayuda a mantenerse del lado de la Ley, se procura no incumplirla. Pero un ladrón o cualquier otra clase de delincuente no sólo se hallan por fuera de la Ley sino que también reniegan de ella, la ven como un obstáculo para continuar con su clase de vida  pues la Ley exige cumplimiento, cosa que los forajidos rechazan. Para todo delincuente sería bueno que no existiera la Ley, si bien, de ser así, podrían moverse a sus anchas, sin que ésta los persiguiera, sin que los condenara. El no cometer homicidio es una ley preferente; el no robar es otra; el no falsear, etc. Todo este racimo de códigos se tomó de las primeras leyes. La palabra “derecho”, que es lo que se estudia para convertirse en abogado, tiene que ver con la aplicación de las leyes; esto es: enderezar al torcido, ponerlo derecho, recto; conseguir que se corrija el malhechor. Sin embargo, “derecho” se cambió por torcido, lo cual conllevó a sacar de la cárcel a los delincuentes, liberarlos sin enderezarlos.

 

     Desafortunadamente el interés por darle golpe de Estado al concepto de modelación dependiente de una inteligencia suprema, surgió no solamente de un punto sino de varios puntos.

 

   Ya se renegaba de la idea inicial, no de parte de todo el mundo, sino de una cantidad mínima de asustados que huían de la Ley, huían mientras maquinaban la forma de sembrar semillas cargadas de odio contra la Ley.

 

     El primer paso consistió en hacer ver como errores las interpretaciones dadas por los antiguos al surgimiento del punto donde se dio inicio a la modelación. Muchos antiguos se preguntaban que de dónde emergía el punto, la expresión mínima de lo diseñado en la medida en que se sostenía alejado del peligro representado en la gravedad, que no era ningún campo, como se malentendió, sino un cuerpo que aumenta de peso, de tamaño, de densidad, en movimiento interno. Por mucho que indaguen, los antiguos no dieron (ni nadie dio) con el origen del punto vivo que se siembra por sí mismo en alguna parte entre la materia y su contrario. Sin embargo se ha especulado que el organismo extrae la esencia de las cosas y las distribuye por todas partes a fin de que se continúe con la vida; pero una parte de la esencia, la que tiene que ver con los sabores y los olores agradables, la recoge en la parte sur, la concentra en un lugar donde es destilada nuevamente para extraerle cualquier impureza que se haya filtrado. Este material pasa de líquido a gas, llamado también éter, plasma, y que por cuestiones de interpretaciones erradas lo llamaron gravedad; luego, agrandando la falta, campo gravitatorio. Es de aclarar que el éter no es el mismo elemento que se utiliza para tallar figuras que luego salen al mercado, ya que el producto que se usa en estos casos es de menor cuantía dada su escasez de pureza, de añejamiento; es como comparar el plomo con el oro.

 

[Img #8242]

 

     Pero el organismo extrae el  plomo y el oro de lo que recibe de la parte exterior; sin embargo extrae el plomo solamente por un tiempo, mientras aprende a refinar directamente el oro, mismo éter, que recibe el nombre de oro dada su importancia, su gran valor. Cuando comienza a refinar directamente oro, el organismo pierde su condición animal y mantiene un contacto directo con el éter, es decir con lo que él ha procesado para su conveniencia. Así las cosas, la materia se recicla constantemente, pero la parte volátil, el éter, no regresa a la materia sino que se traslada a otro espacio opuesto a la materia. Se dice que para eso fue creada la materia, para convertirla en espíritu; esto es, lo impuro volverlo puro. Prácticamente  se puede decir que para eso se llevó a cabo el gran diseño, la Creación. ¿Se puede creer que a este cuerpo gaseoso se lo llame átomo por parte de la ciencia? ¿Se puede creer que de esta imagen abstracta conocida como éter, se haya especulado con respecto de la nube donde se “mueve” el electrón?  ¿Se puede creer que lo que se dice que es el electrón no lo es, sino una corriente de energía? ¿Se puede creer que el principio de la materia sea la luz, que es lo que se puede llegar a encontrar realmente con microscopios más potentes que los actuales? ¿Se puede creer que a todo uso de la corriente eléctrica, incluyendo la luz, se la considere como un flujo de electrones libres a fin de validar la propuesta de que la luz se transporta empaquetada? ¿Será posible que se haya inventado esta propiedad de la luz solamente para rechazar el concepto de que la luz es la máxima expresión de la pureza y que por tal motivo no entra en lo que no sea cristalino? En un vidrio manchado la luz no entra en la misma forma que entra en un vidrio sin machas. ¿Se puede creer que no se entienda que la luz es algo así como el espíritu de la materia, fenómeno que se puede apreciar cuando se quema algo, por ejemplo una pila de troncos, de leña, donde la candela representa el cuerpo de donde sale la luz, la cual se adhiere a los cuerpos del entorno, principalmente en los que se encuentran suspendidos en el aire? ¿Se puede creer que no se entienda que si la materia es lo contrario a la luz, no se considere ésta antimateria? ¿Se puede creer que sabiéndose todas estas cosas, para modos de hacer creer que no se saben, se hable del positrón como antimateria pero no que sea la luz propiamente dicha, la antimateria? ¿Se puede creer que prefieran armar un revoltijo de hilos extremadamente enredados solamente para no dar su brazo a torcer? Lo han logrado, y como van las cosas, el enredo será más grande, hasta cuando la locura sea generalizada.   ¿Se puede creer que el rechazo a la existencia de una potestad regidora de todo, sea el causante de tanto invento engañoso?

 

     Decididos a desbaratar todo el andamiaje de la modelación, también abordaron el tema de lo opuesto a la materia. No les importaba engañar, lo importante para ellos era inventarse algo que fuera en contra de las creencias a fin de sentirse sin la amenaza de la Ley.

 

    En la antigüedad también se deformaron las ideas; lo genuino se falsificó o adulteró. De manera que lo fidedigno quedó en el pasado y lo imperfecto tomó su lugar. Es lo que se maneja actualmente. ¿En qué instante se distorcionó el concepto de infinito? ¿En qué momento se pensó que con simplificar un número o un cuerpo cualquiera se estuviera manejando la noción de infinito? ¿A quién se le ocurrió distorsionar el concepto de infinito al dividir la materia a fin de hallar su parte indivisible, en este caso la parte más pequeña la cual no podría seguir dividiéndose? ¿A quién se le ocurrió considerar estas divisiones de la materia o los números como una búsqueda de la noción de límite? “{Las piezas constitutivas de la materia, las partículas atómicas, poseen infinitos tamaños diferentes a fin de eludir las dificultades planteadas por el programa pitagórico y ejemplificadas en la inconmensurabilidad de la diagonal y el lado del cuadrado; dicha hipótesis podría considerarse como una anticipación implícita de la moderna noción de fluxión o infinitésimo; la refutación de dicha solución por la teoría aristotélica del continuo forzará a la segunda generación de atomistas, encabezada por Epicuro, a intentar un nuevo enfoque del problema con la formulación de la teoría de las runinirnaepartes, que, según nuestra interpretación, habría que identificar con los límites geométricos de las figuras atómicas}”, Miguel Candel: “El átomo como elemento y como límite ontológico”, Demócrito y Epicuro.

 

     Ninguna de las propuestas relacionadas con la unificación partiendo de la relatividad general son creíbles; todas están a millones de años luz de lo más cercano a la credibilidad; los mismos proponentes lo saben pero en vez de reconocer que no lo conseguirán, prefieren seguir engañándose. En todas las propuestas afines, nada cuadraba ni cuadró nunca. En un intento desesperado por cuadrar la idea, se inventaron la cosmología científica a fin de darle uso a la relatividad en todo el universo. Como puede verse, se pretendió diseñar el universo a su manera, sin importar que nada cuadrara, proceder que se puede comparar al hecho de llenar una habitación con un montón de cajas vacías, tirar cajas en la habitación sin importar cómo quedaran. Así se puede comparar el capricho de pretender darle otro diseño al universo.

 

    Según ellos, las estrellas distorcionan el espacio-tiempo (la gravedad) con normas tan complicadas que resulta difícil de calcular. De manera que se ideaban retroceder en el tiempo y buscar otra solución al gran tropiezo; retroceder en el tiempo hasta cuando toda la materia fuese como las moléculas de gas, como un fluido, estado en que sí se podría acomodar la relatividad general, inventando la constante cosmológica, pues ellos consideraban que el universo era estático, no se expandía. Lo que buscaban era acomodar una pieza que fluctuara, que se acomodara a las situaciones. Obviamente se pensó en esto después de que se descubriera, por parte de Edwin Powell Hubble, que las galaxias se separaban entre sí, se expandía el universo.  Sin embargo, al aplicar la gravedad a este fluido que el universo era en sus orígenes, se entendió que el universo colapsaría desde un comienzo. Era como jugar a la “gallina ciega”, sin saber hacia dónde dirigirse. Así, sin incluir la gravedad, se pensaba diseñar el universo. ¿Cómo es posible que debido a un capricho, a una necedad, se haya otorgado un premio nobel de física? ¿Por qué ese interés desbordado por pretender cambiar la estructura del universo? ¿De dónde proviene tal intención? ¿Cómo es posible que una partícula “perdida” en las profundidades del cosmos (esto, si nos imaginamos la posición de la Tierra desde los confines del universo y pudiéramos ver a los humanos) pretenda ser superior a su fabricante? Nadie en su sano juicio se pone en estas cosas.

 

     Criticaron todo el tiempo a los que consideraron que el cielo era estático, que las estrellas estaban fijas en el firmamento. Aquí ocurrió el efecto reversible, pues, mientras no se había  descubierto que las galaxias se alejaban unas de otras, ellos consideraban que el universo permanecía en quietud. Fue un sabor amargo al ver que el error de ellos fue más contundente, en el sentido que a uno de ellos le habían otorgado el premio nobel anticipadamente. El efecto reversible les hizo sentir como si les estuviesen arrancando de la lengua, tal vez de la garganta, el anzuelo que se habían tragado. Para los que otorgaron este premio nobel, fue como si le hubieran pagado al lechero por la leche, y la leche se corrompiera. Luego, para encubrir la metida de patas, dejaron las cosas así, rechazando las correcciones o las críticas de parte de los entendidos; es decir, protegieron la falta, la estafa.

 

     Al inventarse la constante cosmológica a fin de salir del enredo mayúsculo, resultó que, al igual que sus demás fantasmas, contradecían sus propuestas anteriores; es decir, ellos mismos se cortaban la cabeza, debían cortársela, lo cual no importaba, pues todo lo de ellos no era más que brincos, un lanzar de cajas vacías en inservibles. Con la constante cosmológica, el universo dejaba de ser estático para proporcionarle al espacio-tiempo la propiedad de expansión y equilibrar con exactitud la facultad de hundirse. ¿Acaso no se daban cuenta que estaban dándole elasticidad a lo elástico? ¿Acaso no sabían que el espacio es elástico, que éste se acomoda a los cuerpos? Fue como si hicieran un puente donde ya había un puente; como si repitieran  una respuesta dada por otro.

 

     Pese a todo este enredo creado por ellos, cayeron en otro hueco de tierra movediza. ¿De dónde les surgió la idea de que el universo puede o podría “desplomarse” si estuviera contenido en un medio elástico o flexible? ¿De dónde les surgió la idea de creer que, siendo así, el universo sería como un lápiz  parado en la punta, y que la mínima desviación de la densidad  haría que éste se desplomase? La verdad es que ellos armaron un nudo que no se puede soltar; son pensamientos a la deriva, que colapsan entre ellos.

 

     Todo este embrollo de pretender  diseñar un universo que se acomode a los caprichos de unos pocos pero que, sin embargo, se percibe la persecución del fantasma de los errores, se puede comparar al cazador que mata el tigre y lo despelleja, pero resulta que termina huyéndole al cuero del animal muerto.

 

     Sabían que nada les salió bien, que todos sus intentos resultaron un desastre, un montón de objetos despedazados. Sentían como un arrume de troncos podridos en su espalda, pero fingían no llevarlo, que todo les había salido bien; se comportaban así a pesar de las críticas por parte de los que no se dejaban engañar.

 

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     “{E=MC² es la ecuación más famosa del mundo. Se hizo popular gracias a una portada de la revista Times  de 1946. En ella aparece un retrato de Albert Einstein, un hongo atómico y E=MC², estableciendo una relación entre la fórmula del físico alemán y el desarrollo de la bomba que destruyó Hiroshima}”

 

     Según ellos, la velocidad alcanzada en los inicios del big bang superó la velocidad de la luz. Se trató de una velocidad caótica, por supuesto, que no permitió que nada se formara, ni estrellas ni planetas ni nebulosas ni galaxias ni el ilusorio  espacio-tiempo ni el horizonte de sucesos ni dichos sucesos, por lo que solamente existió la explosión también ilusoria en el sentido de que toda la materia se encontraba en un único punto de densidad infinita, o sea de tamaño casi cero, casi inexistente, casi sin materia, así se diga que toda la materia, toda la energía y todo el peso del universo actual se hallaba compactado en una súper partículas trillones de veces más pequeña que un átomo; esto es: toda la materia se encontraba en un único punto de densidad infinita. Pero…, ¿si en esta partícula de tamaño casi cero se encontraba compactado todo el universo, cómo se originó?, ¿acaso apareció de la nada, como quien sopla y hace botellas? Lo que se buscaba con esta irregularidad era anular la idea de que una inteligencia  desconocida había creado el universo, una inteligencia regidora.  Por otro lado se dice que el espacio entre galaxias se aleja a una velocidad superior a la de la luz, inclusive; no obstante, a fin de no dejar mal parada la relatividad con esta afirmación, se saca otra baraja de la manga, una baraja falsa, y se intenta hacer creer que por ser el espacio entre galaxias el que se aleja a mayor velocidad que la luz, no se viola la relatividad. ¿Cómo puede entenderse esto? Sin embargo aceptan que las galaxias sí se alejan a la velocidad de la luz. Lo que no tuvieron en cuenta es que el espacio entre galaxias, al expandirse a esa velocidad superior a la de la luz, obligaría a las demás galaxias a desplazarse a esa velocidad, ya que, en este caso, las galaxias servirían de barrera. “{El descubrimiento de que el universo se estaba expandiendo fue una de las grandes revoluciones intelectuales del siglo XX. Visto en retrospectiva es fácil preguntar por qué nadie había pensado en ello antes. Newton y otros físicos deberían haberse dado cuenta de que un universo estático pronto empezaría a contraerse bajo la influencia de la gravedad. Pero supongamos que, en lugar de ser estático, el universo se estuviera expandiendo. Si se estuviera expandiendo lentamente, la fuerza de la gravedad haría que, con el tiempo, dejara de expandirse y luego empezara a contraerse. Sin embargo, si se estuviera expandiendo a una velocidad mayor que cierta velocidad crítica, la gravedad nunca sería lo bastante intensa para detenerlo, y el universo seguiría expandiéndose para siempre. La situación sería parecida a lo que sucede cuando se lanza un cohete hacia arriba desde la superficie de la Tierra. Si se lanza con poca velocidad, la gravedad lo frenará y, pasado un tiempo, empezará a caer. Por el contrario, si la velocidad del cohete es mayor que una cierta velocidad crítica –algo más de 11 kilómetros por segundo-, la gravedad no será suficientemente intensa para hacerlo volver, de modo que seguirá alejándose de la Tierra para siempre}”, “El Universo en expansión, La Teoría del Todo”, Stephen W. Hawking.

 

     Vemos cómo la gravedad ha ocasionado que “ellos” se hubieran dedicado a entretejer unas cosas con otras con un hilo que se extravía entre objetos inservibles, entre arrumes de muebles viejos y troncos podridos y otras cosas en desuso que poco a poco van quedando envueltos como en una tela de araña que le da al envoltorio un aspecto macabro.

 

     El invento sobre la velocidad superior a la de la luz alcanzada en los inicios del big bang se hizo necesario para corregir la falla con respecto de las distancias y del tiempo, si bien se necesitaba que el universo creciera en el tiempo estipulado para que no resultara más joven que las estrellas más viejas y hasta que el mismo big bang. No importaba que en este etapa la velocidad de la luz superara a la velocidad consignada en la relatividad y en la famosa fórmula, sin importar que esta fórmula solamente sirviera para cuando el universo se estabilizara, ya que, según el inventor de la famosa fórmula, antes de que el universo se estabilizara la energía no era igual a la masa sobre la velocidad de la luz al cuadrado. Eso no importaba; lo que importaba era que el premio nobel ya estaba en el bolsillo. Si en aquel entonces la velocidad de la luz era superior a la de la famosa fórmula, ¿qué impide que no continúe con esa misma velocidad? Si la velocidad de la luz se comporta así, que una veces aumenta y otras veces aminora, entonces no es constante y lo de la fórmula puede ser una pata de cabra bien camuflada.

 

     El golpe de Estado al diseño del universo no se ha podido dar ni se dará, porque todo lo que se intente sufrirá reveces. Si el zapatero fabrica un zapato, el zapato es sólo eso, un zapato.

 

    Hay tanta inestabilidad en las propuestas, que fácilmente se observa el desconocimiento de lo que se pretende abordar. Primero se dice que tal evento sucedió de tal manera, pero más adelante se afirma otra cosa distinta. Se dice que el espacio-tiempo, apoyándose en la constante cósmica, se vuelve elástico, se acomoda a las fluctuaciones del universo, al alejamiento de las galaxias, unas de otras, todas alejándose a la velocidad de la luz  pero sin que su estructura varíe, es decir, las estrellas no se alejan entre sí, lo que permite que las galaxias no se expandan, expandiéndose únicamente el espacio entre galaxias; por eso se dice que, con el tiempo, estarían tan distantes que no podrán verse ni con los telescopios más potentes. Sucede que la inestabilidad en la idea radica en que, de haber alcanzado la luz una velocidad mayor, quizá miles de veces mayor que la propuesta en la relatividad, las galaxias no existirían debido a la velocidad caótica; no existiríamos nosotros para referir el cuento. Por otro lado, de alejarse las galaxias a la velocidad de la luz, y conociéndose que el universo tiene 15 mil millones de años, a estas alturas no se vería ninguna otra galaxia, apenas las estrellas que pueden verse en el segundo brazo de la Vía Láctea (continúa)…

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Las nueve musas
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