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Reinaldo Bustillo Cuevas
Jueves, 15 de diciembre de 2016
SONETOS Y UN CANTO ENDECASÍLABO

ORNITOLÓGICOS

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EL SINSONTE

 

EL SINSONTE

 

Amo el canto del zenzontle, 
pájaro de cuatrocientas voces. 

Nezahualcóyotl –Rey y poeta azteca de Texcoco 

 

 

Con la perfecta imitación del canto

a cuatrocientos pájaros  en  turno,

el sinsonte,  sensato y taciturno,

intenta deslumbrarlos con su encanto.

 

Ese es su modo natural de vida,

jamás se esfuerza cuando canta al mundo;

así es su trino: amplísimo y profundo,

haciendo consonancia con tu herida.

 

Es el sinsonte semejante al vate

que canta en su dolor la cuita ajena,

sin que su queja se nos muestre extraña:

 

al intruso pesar siempre lo abate;

del hermano se apropia de su pena;

y en su duelo, al amigo, lo acompaña.

 

ORNITOLÓGICOS

 

EL COLIBRÍ

 

Fragmento de la luz, vivificado
en el instante exacto del aroma;
que entre los rojos pétalos se asoma,
para quedar en ave transformado.

Es milagro del viento represado,
que en esquirlas de tiempo, en el abroma,
sólo el néctar dulcísimo se toma,
y a los dioses les deja lo sobrado.

En sábanas de pétalos de seda,
ondea  como, en ancho mar, la espuma,
bajo el beso sutil de brisa leda;

la gravidez del cuerpo no lo abruma,
pues suspendido en éxtasis se queda
flotando sobre el sueño de la pluma.

 

ORNITOLÓGICOS

 

LA TÓRTOLA

 

Con vaivén vertical de su cabeza

va diciendo que “sí”  cuando camina ;

y luego que su tránsito termina,

en el follaje esconde su tristeza.

 

Matices   de dulzura y sutileza

en su cántico arrullador combina ,

cuando entona quejumbre que confina

con la plegaria que en la noche empieza .

 

Funge, entonces, de madre cariñosa,

con sus alas cubriendo la nidada

hasta las horas de la madrugada,

 

cuando recobra su color la rosa,

y en espejo de luz la mariposa

se la devuelve al sol blanca y quebrada.

 

ORNITOLÓGICOS

 

PELEA DE GALLOS

 

Excitado su cuello de granate,
no lo intimida el fiero contendor
que belicoso, audaz y sin temor
hasta morir lo reta, en el combate.

 

Herido por la espuela, no lo abate
el canto de clarín del retador,
ni se arredra con gestos de terror
cuando el otro en la muerte se debate.

 

Con el pico retiene al enemigo,
que de idéntico modo le responde;
se levantan los dos en ágil vuelo

 

y a nadie en el palenque se le esconde
la emoción y el dolor de ser testigo,
de gladiadores muertos en el suelo.

 

ORNITOLÓGICOS

                                  

EL ALBATROS

 

Refundición a la traducción que en cuatro estrofas de versos

alejandrinos hace don Eduardo  Marquina a un soneto de Charles Baudelaire

 

El tripulante, a veces, se divierte

cazando a los albatros marineros,

sus constantes y buenos compañeros

en acerbos abismos de la muerte.

 

Apenas en cubierta el “ rey” advierte

que no estará, ya más, en los primeros:

en las nubes , la fuerza de remeros;

en la nave, al andar, ya no tan fuerte.

 

Se burla del albatros el marino

quemándolo en el pico; y lo remeda

porque torpe recorre su camino.

 

No te extrañes, jamás, que así suceda

al vate al transitar por su   destino:

es albatros, que en lo trivial  se enreda.

 

ORNITOLÓGICOS

 

DE CATULO

Traducción del latinista  Don Luis Alberto  de Cuenca:

Pájaro, delicias de mi amada, con quien ella se complace en

jugar, a quien tiene en su regazo, a quien ofrece, al pedírselo, la punta del dedo, provocando sus agudos mordiscos, cuando mi radiante amor gusta de entregarse a no sé qué agradables solaces que alivien un tanto mi tortura, a fin de calmar, sin duda, mi airosa pasión: ojalá pudiera, como ella, jugar contigo y disipar las tristes cuitas de mi corazón.

                                              

POEMA Nº. DOS

 

Adorable avecilla de mi amada,

que alegre se divierte en su regazo,

saltando de su pecho hasta su brazo

y a las manos volviendo a su llamada.

 

Mordisquea sus dedos enfadada,

si sabe que de amor le tiende  lazo

al mancebo que llora su fracaso,

cuando mira su suerte infortunada.

 

¡Quién como tú, pudiera, ave del campo,

descubrirle el secreto a su hermosura!

¡Quién, transitar, pudiera por el lampo

 

que de sus ojos viaja a la dulzura!,        

¡quién a  la exquisitez de su ternura,     

en la plata martillada de su ampo ¡.

 

ORNITOLÓGICOS

 

Gaviota  posada en la chimenea  vaticana

el mismo día de la elección de Francisco.

                                                                              

 

PREGUNTAS A LA GAVIOTA PAPAL

 

¿Esperas , con el  garbo de un carlanco,

el anuncio de un Papa americano,

que nos llame como el de Asís: hermano,

cuando brote el prodigio en humo blanco?

 

Al justo sacerdote sabio y franco,

que en la barca de Pedro, con su mano

riega fe por el mundo, como el grano

que esparce el campesino en su barranco:

 

¿Dónde tienes  palmípeda agorera

tu canasto de panes y de peces,

para multiplicar miles de veces,

 

el  beneficio que Jesús nos diera?

¿Por el milagro de esta vez primera

cómo darte las gracias que mereces?

 

ORNITOLÓGICOS

                     

 

EL CANARIO

 

Al conocer su nombre me imagino

que es de Canarias, islas, proveniente;

que con las naves de Colón se vino

cuando buscaba tierras del poniente.

 

Mas si escucho las notas de su trino,

de dulce tono místico y potente

lo encuentro de inmediato peregrino

de playas de sirenas procedente.

 

Pero si miro atento su figura

en el acto descubro su tesoro:

filigrana de canto y donosura,

 

fundido por Hefestos en el oro,

que trajeron de Tasos con premura

para que hiciera el dios, ángel canoro.

 

 

ORNITOLÓGICOS

 

 EL AZULEJO

                                     

Con su vestido azul y marinero
y su pequeño pico en plata y oro,
entona su canción con gran decoro,
esparciendo su trino con esmero.

 

No tiene en deshonor ser montañero,
mientras desgrana en notas su tesoro
que le deja tejer himno sonoro
a su entorno rural y mañanero.

 

No renuncia jamás a su lenguaje,
que derrocha polícroma belleza,
mientras pinta de azul con su plumaje

 

serenata que arrulla con destreza;
y con ritmo melódico de encaje
trueca en cielo su pluma en ligereza.

 

ORNITOLÓGICOS

 

 

EL  PATITO  FEO

 

En nidada de ánades corrientes,

vino al mundo, una vez,  cuenta el relato

pobre polluelo desigual al pato:

de formas a los suyos diferentes.

 

En la pollada fueron inclementes

y para el infeliz hubo maltrato:

nunca pudo comer del mismo plato,

sus modales tildados  de indecentes.

 

A librarlo, el destino, presuroso

en bandada de pájaros extraños

con alas blancas subsanando daños

 

llegó con su  batir esplendoroso,

a rescatar congénere gracioso

nunca visto jamás en muchos años.

 

ORNITOLÓGICOS

 

 

MARÍA MULATA

 

En un barco negrero, camuflada,

escondiendo su canto lastimero,

se vino acompañando al prisionero

para aliviar su vida desolada.

 

No ha querido, de luto engalanada,

mudarse del entorno marinero,

que encontró bajo un sol cartagenero,

con  palmeras que crecen en su rada.

 

Como Orika, princesa, es africana

que con gesto lanzado y atrevido

al miembro de su grey comprometido,

 

sin preguntarle si su causa es vana,

le ofrece su respaldo  decidido,

por la noble razón de ser su hermana.

 

ORNITOLÓGICOS

 

EL GALLO

 

En brunas y noctívagas jornadas,

y con voz de clarín  fue condenado,

a servir de reloj al desvelado,

que el  sol espera  por las madrugadas.

 

Confidente del sabio que investiga

los profundos secretos de la ciencia

con paso firme , con tenaz paciencia,

sin dejarse vencer por la fatiga.

 

 ¡Gallo madrugador y de combate!.

Que alardeas del brillo de tus plumas

y del harén alado que te aguarda.

 

Con el hinchado cuello  de granate,

y tu afilada  espuela  que acobarda. 

a todo contendor, pronto, lo abrumas

 

ORNITOLÓGICOS

 

 

LA GOLONDRINA

 

De alas negras y pecho blanquecino

posa para anunciarnos la sequía,

en alambres de la telefonía

vestida con el frac del pingüino

 

En enjambres, nos cuentan, que se vino

de la cruz donde el Cristo padecía,

ante el llanto y angustia de María

para elevar lo humano a lo divino.

 

Una sola jamás hace verano

como nunca una sola de mis penas

alcanzará a decirte mi dolor;

 

trisar en soledad se vuelve vano,

como ola solitaria en las arenas

que a la mar no le suma en su esplendor.

 

[Img #7823]

 

 

LAS GARZAS DE MIS TARDES

 

De sur a norte, en la mañana, viajan
en su blanco desfile hasta la charca,
que llena de taruyas las aguardan
por darles de comer en abundancia.

 

Cuando llegan incólumes y castas,
de nuevo se saludan reverentes
y olvidan por momento el apetito,
que el viaje a comenzar las obligara.

 

Horas después, dedícanse hacendosas
a limpiar de parásitos el hato
para pagar, al dueño, de este modo
el arriendo del fresco de la aguada,

 

luego comen gustosos pececillos
en banquete frugal y campesino;
conversan animadas, en su idioma,
y emprenden satisfechas el retorno.

 

Después,   de norte a sur, en el ocaso,
vuelven a desfilar bajo mi tarde;
y yo muy pobre, triste y solitario
las veo bajo el cielo de mi rancho.

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