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Ricardo Fernández Esteban
Viernes, 2 de diciembre de 2016

MÁS SOBRE SINALEFAS E HIATOS (II)

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Noticia clasificada en: Poesía

¿Cuándo se forman sinalefas en función de la fuerza o debilidad de las vocales, su tonicidad, su orden y su posición dentro del verso?

MÁS SOBRE SINALEFAS E HIATOS (II)

 

Sigo profundizando sobre las sinalefas, después de ver en el anterior artículo cuándo las pausas del verbo o los acentos principales del mismo impedían esa unión silábica. Ahora trataré de la dificultad o no de formar sinalefas con los distintos pares de combinaciones vocálicas en función de la fuerza o debilidad de esas las vocales, su tonicidad, su orden y su posición dentro del verso. Aviso que en este campo, ya hay menos verdades absolutas, y lo expuesto serán recomendaciones más o menos estrictas que en muchos casos puede soslayar un diferente recitado.

 

Como regla general, puede decirse que si ambas vocales son átonas sí que habrá sinalefa y se pronunciarán en una sola sílaba.

 

El espejo no sabe quién le espía

ni si existe la vida alrededor                        (C. Plaza)

 

ni- si e-xis-te- la- vi-da al-re-de-dor : tanto la “i” y la “e”, como las dos “a” forman sinalefa al ser átonas.

 

En cambio, si las dos vocales son tónicas no suele haber sinalefa y lo normal es pronunciarlas en sílabas separadas

acabé harto de decir que sí   

 

a-ca-- har-to- de- de-cir- que- : lo normal es que sea un endecasílabo al ser “be y har” hiato, aunque podría forzarse la sinalefa, sobre todo si alguna de esas tonicidades no es importante ni enfática, o si conviene por el contexto de la estrofa.

 

No es fulgor, no es ardor y no es altor

lo que me da de tí lo que te adoro,   ( J.R. Jiménez)

 

No es- ful-gor-, no es- ar-dor- y- no es- al-tor : los tres  grupos “no es” se pronuncian unidos, dado que las tonicidades principales del verso están en “fulgor”, “ardor” y “altor”, y conviene para mantener el metro endecasílabo. Además, “no es” suele pronunciarse en general como sinalefa porque la tonicidad del “no” es baja y se desplaza al “es”

 

Cuando una vocal es átona y la otra tónica, como comenté en el artículo anterior, si esa tonicidad es la principal del verso (penúltima sílaba) impide también la sinalefa y si es otro acento importante, como el de la 6ª sílaba de los endecasílabos, la dificulta.

 

Para el resto de casos de combinación de vocal átona y tónica es difícil establecer reglas y daré sólo recomendaciones que un recitado intencionado puede variar. Hay que tener en cuenta la fuerza de las vocales (“a”: fuerte, “o” y “e”: semifuertes, “u” e “i”: débiles), su tonicidad, su orden y su posición dentro del verso.

 

Si las vocales contiguas van de más a menos fuerza y la tónica es la primera suele hacerse sinalefa, y sí la tónica es la segunda se puede hacer hiato o mantener la sinalefa. Por tanto: AO, AE, AU, AI, OU, OI, EU y EI tienden a sinalefa y AO, AE, AU, AI, OU, OI, EU y EI tienen posibilidad de hiato, aunque también es posible la sinalefa.

 

Si las vocales contiguas van de menos a más fuerza, la tendencia es al revés. Si la primera es tónica hay posibilidad de hiato o de sinalefa y si la tónica es la segunda lo normal sería sinalefa. Así: OA, EA, UA, IA, UO, IO, UE e IE tienden a hiato con posibilidad de sinalefa, y OA, EA, UA, IA, UO, IO, UE e IE tienden a sinalefa.

 

En resumen, si la tonicidad recae en la vocal fuerte suelen hacer sinalefa y si recae en la débil es posible el hiato, aunque no es descartable la sinalefa.

 

Además, es más probable el hiato entre dos palabras cuando las vocales contiguas son las fuertes A, E y 0, que son las que nunca diptongan dentro de una palabra.

 

Así mismo, para la realización o no de la sinalefa, afecta la posición dentro del verso y que se esa unión no rompa el ritmo o metro de los otros versos de la estrofa. Podría decirse que el recitado, por ejemplo de unos endecasílabos, crea una inercia fonológica que arrastra en su dirección a un verso intermedio que pueda tener dos distintas realizaciones como endecasílabo o decasílabo.

 

 

Veamos unos cuantos ejemplos. Primero dos versos extraídos de los “Sonetos a la virgen” de Lezama Lima que son endecasílabos.

 

Una vocal fuerte tónica seguida de una más débil átona:

 

El alfiler se bañará en la rosa >    El- al-fi-ler- se- ba-ña- en- la- ro-sa: se hace la sinalefa entre “á o” con un sonido fluido.

 

Una vocal atona seguida de otra más fuerte tónica:

 

maraña ilusa contra el viento anda > ma-ra-ña i-lu-sa- con-tra el- vien-to- anda. Se efectúan las dos sinalefas entre átonas, pero no la que afecta al acento principal del verso en “anda”, a pesar de ser dos vocales de menor a mayor fuerza y con tonicidad en la segunda que en otra posición del verso harían sinalefa, como en este endecasílabo que improviso:

El viento anda revuelto, llega lluvia > El- vien-to an-da- re-vuel-to,- lle-ga- llu-via : en que la combinación de las mismas palabras “anda” y “revuelto” sí que forma sinalefa, cumpliendo la regla general.

 

Más ejemplos de laboratorio para ver otros casos: Fuerte átona seguida de más débil tónica

 

preciosa urna, relicario tuyo > pre-cio-sa- ur-na-, re-li-ca-rio- tu-yo : con hiato entre “sa” y “ur” que se lee con fluidez y hace el verso endecasílabo

cada vez que contemplo aquella cama

delicada urna, relicario tuyo

suena en mi corazón un dulce arrullo

 

El verso central tiende a endecasílabo para seguir el ritmo de los otros dos: delicada urna, relicario tuyo > de-li-ca-da ur-na-, re-li-ca-rio- tu-yo  haciendo sinalefa entre “da” y “ur” aunque el verso quede un poco forzado.

 

Débil tónica seguida de más fuerte átona

 

te perdí al inicio de mi vida > te- per-- al- i-ni-cio- de- mi- vi-da : parece posible el hiato si se quiere mantener el ritmo de endecasílabo.

te perdí al intentar vivir mi vida > te- per- al- in-ten-tar- vi-vir- mi- vi-da : en este caso se efectúa sinalefa para mantener el endecasíbabo y no parece muy forzada.

 

Si las vocales contiguas están dentro del mismo grupo de fuerza (“e, o” y “i, u”) se dice que dificulta la sinalefa que la primera sea tónica y lo facilita que lo sea la segunda, pero para mí esa es una regla muy débil y es mejor guiarse por el contexto versal o porque el sonido y significado del verso quede claro al unir las vocales en la dicción. Como en este ejemplo:

 

¿Quién te enseñó el perfil de la azucena? (P. de Espinosa)

 

¿Quién- te en-se-ñó el- per-fil- de- la a-zu-ce-na? Una “o” tónica que hace fluida sinalefa con una “e” átona.

 

Como resumen final, dos vocales atonas hacen sinalefa y dos tónicas suelen hacer hiato; si hay una tónica y una átona, se pueden dar algunas recomendaciones, pero el oído del poeta y los versos del contexto suelen ser los mejores consejeros.

 

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